
Telefónica ha iniciado una carrera por hacerse con directivos del sector de
telecomunicaciones. A la contratación de Alberto Moreno e Ignacio Camarero,
la operadora suma ahora la de Carlos Arbizu.
02-10-2001 -
M. A. PATIÑO. Madrid 08:00 Horas
Arbizu ocupaba uno de los cargos de subdirector dentro de la Comisión del
Mercado de Telecomunicaciones (CMT), el órgano regulador.
Arbizu estaba dentro de la división que analiza los datos clave en varios de
los aspectos más trascendentes en estos momentos para Telefónica: servicio
universal y contabilidad de costes. El servicio universal es la obligación
de Telefónica de dar servicio a todos los usuarios, incluso si no es
rentable.
Telefónica elevaba el déficit por ofrecer ese servicio a 1.080 millones de
euros, cifra rechazada por la CMT.
La contabilidad de costes incluye las reglas que debe seguir Telefónica para
fijar sus costes. Está pendiente de resolver la contabilidad en Telefónica
Móviles, algo esencial para determinar los precios de interconexión, es
decir las tarifas de alquiler de sus redes a otros operadores.
El fichaje de Arbizu, que se ha incorporado hace unos días a la matriz de
Telefónica, se suma al de Ignacio Camarero y Alberto Moreno. Camarero era,
hasta la pasada semana, el máximo responsable de redes de Airtel Vodafone,
el mayor competidor de Telefónica Móviles en España.
Camarero será responsable de tecnología. Alberto Moreno, otro subdirector de
la CMT, se incorporó a Móviles en agosto como gerente de regulación. En la
CMT, Moreno tenía responsabilidades sobre los nuevos precios de
interconexión de Telefónica de España.
Los profesionales de la CMT, presidida por José María Vázquez Quintana, no
tienen restricciones legales para abandonar su cargo por otro trabajo, al
margen de las suspicacias que se puedan levantar en el sector.
Tan sólo hay restricciones para los consejeros, que durante dos años después
de abandonar el puesto no pueden trabajar en empresas del sector. De ahí que
se les mantenga el 80% del sueldo durante esos dos años.
Metrocall
Por otra parte, la CMT ha dado una de cal y otra de arena en el contencioso
de Móviles con el Metro de Madrid y Metrocall. Por un lado, reconoce que
Metrocall y el Metro no se extralimitan en el uso de su licencia para tender
una red de transmisión celular en el Metro, tal como denunciaba Telefónica.
Sin embargo, les obliga a abrir esa red a terceros para que haya competencia
en el plazo de un mes.
Reproducido de Expansion
