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SOBRE LAS MANIOBRAS GUBERNAMENTALES DE ENTREGAR INTERNET A LA SGAE.

De la ilustración a la dictadura del culturetariado


“Los españoles nos merecemos un Gobierno que no nos mienta”, dijo Alfredo Pérez Rubalcaba tras el 11-M. El espectáculo que ha dado el Ministerio de Industria estos últimos días ha sido algo más que grotesco. Ha sido una mentira. Primero intentaron introducir clandestinamente un art 17 bis en el proyecto de Ley de Impulso de la Sociedad de la Información que da poder de censores a la Sociedad General de Autores (SGAE) y otras y lo retiró a todo correr, a las pocas horas de que la Asociación de Internautas descubriera el fraude. Y cuando todo parecía estar claro, incluso las operadoras telefónicas habían manifestado públicamente que no querían ser la policía de Internet. El día 18 de abril, por la mañana el Ministro de Industria, Joan Clos, afirmaba tajantemente que la Ley de Internet no permitiría que las entidades de gestión pudieran cerrar páginas web. Sin embargo, por la tarde su Ministerio remitía a los miembros del Consejo Asesor de Telecomunicaciones un proyecto de Ley que es una copia, corregida y aumentada, del artículo retirado.




Esto seria aceptable si fuera cosa de la farándula, pero no en un Gobierno democráticamente elegido, salvo que aceptemos que se han convertido en el bufón de la farándula. En la mano ejecutora de la dictadura del culturetariado.

Hoy en día las Tecnologías de la Información y Comunicación están generando una redefinición radical del funcionamiento de la sociedad y esta es la Revolucion en la que estamos inmersos, equiparable a cuando la humanidad salió de la época oscura a la luz de la razón, gracias a la imprenta.

Ahora bien, desde que Gutenberg en 1452 imprimió su famosa Biblia de 42 líneas hasta la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789 y la ejecución del Rey Luís XVI, pasaron mas de TRES SIGLOS, aunque en realidad desde que Descartes formulara el " cogito ergo sum", pienso luego estoy, Luís XVI ya estaba muerto. En el camino quedaron la Reforma y Contra Reforma, con la Inquisición, y su índice de libros prohibidos, ahora son páginas de Internet, pero se impuso la Ilustración, que no solo tuvo el efecto de difundir la cultura, sino también de contribuir a la formación civil y social de las gentes. El proceso culminó con la independencia de América y la Revolución, la idea moderna del Estado, la democracia y la política estaba iniciada.

Sin embargo, la base tecnológica que sostiene Internet y otros servicios es el protocolo ITC/IP que aparece por primera vez en 1969, cuando ARPAnet establece su primera conexión, pero la popular World Wide Web es mucho más reciente, fue desarrollado por Tim Berners Lee en 1989, iniciando su actividad un año mas tarde, desde entonces su crecimiento ha sido espectacular, y en 2006 Internet alcanzó los mil cien millones de usuarios, y se prevé que en diez años, la cantidad de navegantes de la Red aumentará a 2.000 millones

Pero, al igual que sucedió en el pasado, ahora existe un viejo mundo que se resiste a desaparecer. Los más emprendedores acometen la tarea de incorporar a su acervo cultural, la ya inevitable revolución tecnológica para mantener su modelo social, político y económico, e impedir, o por lo menos procurar que el nuevo modelo sea lo más parecido al actual, pero nadie sabe a ciencia cierta a donde nos dirigimos.

La Ley de Impulso de la Sociedad de la Información, conocida como la Ley de Internet, establece en su articulo 8 que una indeterminada Autoridad Competente pueda retirar contenidos de Internet. Pero, especifica que esto solo será posible cuando no afecten a la libertad de expresión o información. Gracias por recordad el articulo 20 de la Constitución, ¿pero cuales son esos otros supuestos?. Acaso Internet, toda la Internet, incluyendo las redes P2P, ¿ no son mas que un robusto sistema de información?

En los años ochenta surgió el "movimiento por el software libre" de Richard Stallman. Para tutelarlo, surgieron las licencias GPL [GNU Public License]. De no ser por estas licencias, si el software libre hubiese sido declarado de dominio público, habría caído bajo el control de la industria. Posteriormente surgieron una serie de licencias que se han ido agrupando bajo el concepto de "copyleft" y están siendo aplicadas en muchos sectores de la comunicación, de la creatividad, y de la divulgación científica y las artes.

A diferencia del "copyright" que está basado en la defensa de la propiedad y mira a la cultura como pura mercadería, el “copyleft”, tiene su fundamento en la difusión del conocimiento, la libertad creativa y la igualdad de oportunidades en el acceso al conocimiento.

Evidentemente esta no es la filosofía que inspira la Ley de la Sociedad de la Información (LISI), ni la Ley de Propiedad Intelectual, y tampoco se dispensa la misma protección a todos. Así, los editores de periódicos, y en general cualquier comerciante tienen que adaptarse al impacto de Internet y al comercio electrónico sin compensación alguna por el lucro cesante, por eso ha surgido una nueva elite aristocrática y subvencionada que reclama mas apoyos para que no muera la cultura, algo que según ellos podría suceder si ven menguados sus recursos económicos. Sin embargo, nunca la música, en particular, o, el cine han estado más vivos que ahora, y desde luego nunca ha sido más fácil el acceso a la cultura, gracias a las nuevas tecnologías.

Aun así, esta nueva aristocracia, que no quiere perder un euro, siendo consciente de que la ambigüedad del precepto referido de la LISI lo hace inaplicable, no dudó en poner al Gobierno en un brete y someterlo a un ridículo sin precedentes estos días pasados, con la retirada de un articulo y posterior reintroducción en forma de ley autónoma, a sabiendas de que el Consejo de Estado en su dictamen, afirma tajantemente, que no puede pronunciarse sobre la conveniencia de su incorporación al Ordenamiento Jurídico Español por faltar los informes del CATSI. Recuerda que La Directiva 2000/31/CE, que se intenta trasponer al Ordenamiento jurídico Español aunque no proscribe el sistema elegido "notificación y retirada", es claro que tiende a fomentar otro bien distinto; el de los códigos de conducta y aconseja un amplio debate, sin ocultar sus dudas sobre la legalidad de la norma propuesta.

Dicho precepto al igual que el presentado ahora permite a las gestoras de derechos de autor exigir a los proveedores de Internet que retiren determinados contenidos, "ilícitos" entre ellos las transferencias de archivos entre usuarios (P2P) mediante un procedimiento sin precedentes en el Derecho Español que consiste en unas diligencias judiciales llamadas preliminares, que no tienen otra finalidad más que la de preparar un juicio. Pero en este caso en vez de iniciarlo y esperar a la resolución judicial, les habilita para que mediante unas simples notificaciones puedan "obligar" a la entidad prestadora a que las traslade al titular de la página, que deberá formular un pliego de oposición. Si no lo formula en un breve plazo, la SGAE de turno puede obligar a la prestadora de servicios a que en dos días retire los contenidos. Pero no dice que pasa si el titular formula la oposición, ni que pasará cuando el proveedor de servicios se niegue a hacer de recadero, o se niegue a cerrar la pagina ¿Comete un delito de desobediencia? ¿A quien? ¿A la SGAE? Todo es un puro disparate. Otro disparate mayúsculo, ya advertido por el Consejo de Estado, es que no es un Juez, quien declara que contenidos son ilícitos, basta la mera manifestación de voluntad de la sociedad de gestión.

En definitiva, el proyecto no oculta sus recelos hacia la justicia (el Art. 17 bis, no fue pasado a informe del Consejo General del Poder Judicial). Temen que los jueces se nieguen a cerrar las paginas web si no se acredita un fin comercial; criterio, ya establecido por la Fiscalia General del Estado y seguido por algunas Sentencias. En definitiva, ahora, como antaño la Aristocracia, reniega de la Justicia del Pueblo, quieren su propia Justicia con el beneplácito del Soberano. Pero recordemos que las macro manifestaciones contra la guerra de Irak, que se celebraron con carácter universal, los días 5 y 6 de febrero de 2003 desafiando al Amo del Mundo supusieron un acontecimiento inédito, en la historia de la humanidad, y fue organizado y convocado desde la RED, fue una demostración de fuerza. Ahora los que se pusieron con la pancarta detrás quieren que entre todos paguemos su factura.

Tribuna Libre en el Confidencial Digital

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