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CONFLICTO DE INTERESES

La soledad de González-Sinde


La ministra de Cultura no comparece junto a De la Vega tras el Consejo de Ministros semanas después de haber sido desautorizada por Zapatero. En los pasillos de la Plaza del Rey corría el rumor de que Sinde, sin ataduras en el partido y con tan escaso respaldo en el Ejecutivo, presentaría la dimisión. Atentos a su próxima película.


C. David Carrón - La Razón .- Cuando vuelva a escribir guiones, a Ángeles González-Sinde no le faltará inspiración para moldear un drama sobre la soledad del poder. En apenas unos meses sus planes han sido rebatidos por los directores, los mismos compañeros que la auparon a la presidencia de la Academia de Cine, que le sirvió de hall para su inesperada ascensión a La Moncloa.

Además, se vio desautorizada en público por el jefe del Ejecutivo a causa de una decisión que ni siquiera había tomado: la enmienda sobre el cierre de las webs de enlaces incluida a última hora en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible. Su ausencia ayer en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros era otra evidencia de que Sinde interpreta un papel de reparto en el Ejecutivo. En Moncloa, era el ministro de Justicia quien ocupaba la silla de compareciente junto a la vicepre-sidenta primera. La justificación parecía que Caamaño tomaba la palabra para explicar la modificación del registro civil, pero los dardos de los periodistas apuntaron mayoritariamente a otra diana: la persecución de la «piratería».

Propuesta equilibrada

Aunque es cierto que esta medida supone la modificación del artículo 122 de la jurisdicción contencioso-administrativo, y por lo tanto es competencia de Justicia, no es menos riguroso que se trata de los intereses de la industria cultural, y que la Comisión de Propiedad Intelectual, clave en este proceso, estará adscrita a Cultura.

A esa misma hora, Sinde convocaba una solitaria rueda de prensa en su Ministerio para responder a las mismas preguntas que estaban haciendo a Caamaño y De la Vega en el Palacio presidencial. El subconsciente traicionó a la ministra durante su comparecencia al señalar que «el Gobierno ha aprobado hoy una propuesta que nos parece muy equilibrada», como si se tratara de una decisión ajena a ella. Ese sentimiento debieron tener en la Casa de las Siete Chimeneas en el momento que Rodríguez-Zapatero intervenía en el debate sobre las descargas el pasado 3 de diciembre al afirmar que «no se va a cerrar ningún blog ni ninguna web» tras filtrarse el anteproyecto. Cuando, en realidad, había sido Presidencia quien, según personas cercanas a La Moncloa, habían decidido incluir la medida en la Ley de Economía Sostenible. Aquel día, la cúpula de Cultura echó la persiana tarde y se supo que Sinde iba a acudir al Consejo de Ministros del día siguiente antes de lo habitual. En los pasillos de la Plaza del Rey corría el rumor de que Sinde, sin ataduras en el partido y con tan escaso respaldo en el Ejecutivo, presentaría la dimisión. Atentos a su próxima película.

Reproducido de La Razón.

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