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Los videoclubs 'online', en busca de una oferta competitiva


Cuando se habla sobre el éxito de páginas web de descargas y/o streaming como Series Yonkis o Megavideo, que junto a muchas otras del mismo tipo suman casi 53.000 millones de visitas al año, suele salir a relucir el argumento de que no existe una oferta de pago razonable y sencilla. Así lo aseguraba el editor Amador Fernández-Savater en un polémico y muy difundido texto sobre una cena mantenida con la ministra de Cultura y varias figuras de diferentes ámbitos de la cultura.




DANIEL GLEZ.20 Minutos.- De la misma opinión es Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas, quien considera que ésa es una de las claves del problema. "No hay oferta para consumir cultura. La ministra ha estado más preocupada por otros asuntos como dejar fijado el canon digital", explicaba Domingo para 20minutos.es. Álex de la Iglesia, presidente de la Academia de Cine y activo internauta muy interesado en las cuestiones de propiedad intelectual (no hace mucho se reunió con figuras destacadas del mundo de Internet para debatir sobre el tema), reconoce los errores de la industria cinematográfica: "hemos perdido al menos cinco años en reaccionar. No hay oferta legal competitiva, exceptuando filmin. No hay descarga ilegal si no hay oferta legal", decía el famoso director en Twitter.

Crear y mantener un portal de descargas lleva aparejado unos costes que las webs piratas no tienen



En esta situación, con una macroweb oficial anunciada en varias ocasiones por el Gobierno pero nunca materializada y una ley Sinde "tumbada" en el Congreso en diciembre, resucitada en el Senado en enero y aprobada definitivamente en el Congreso en febrero, la industria del entretenimiento nacional e internacional busca formas rentables de adaptar su negocio a la Red. El sector fonográfico, primero en sufrir las consecuencias del nuevo orden de cosas que llegó con Internet, se vio forzado a ser pionero en la creación de alternativas a los planteamientos tradicionales, una necesidad que se ha materializado en plataformas como iTunes o Spotify. Pero, ¿qué sucede con el cine? La industria del celuloide (habría que incluir aquí también el creciente negocio de las series televisivas) llega más tarde al cambio, aunque las propuestas comienzan a proliferar.



Los videoclubs online aún están muy lejos del éxito de las páginas de descargas gratuitas. La Asociación de Internautas ha querido demostrar que el problema es la escasez de oferta oficial. Para ello han realizado un estudio sobre la digitalización de series de televisión que revela que "el volumen de las series de TV digitalizadas por los usuarios es altísimo, teniendo en cuenta el número de 1.229 series, unas cuatro veces más que las 304 catalogadas en la página web FórmulaTV ("comunidad líder" auditada por la OJD)".


Rafael Sánchez, director gerente de EGEDA (Entidad de Gestión de Derechos de los Productores), portavoz de las entidades de gestión de derechos de autor y director de negocio de Filmotech (el mayor portal oficial de alquiler de películas en España), considera que la colosal diferencia de oferta es insalvable ya que páginas como Series Yonkis (recién rediseñada como red social) recurren a "una competencia desleal". "El proceso de crear y mantener un portal de descargas lleva aparejado unos costes que las webs piratas no tienen: hay que digitalizar, aplicar un control de calidad, visionar el material, desarrollar sistemas anticopia...", explica Sánchez para 20minutos.es.



A pesar de las iniciales reticencias de la industria hacia el negocio filmográfico en Internet, poco a poco se van dando pasos hacia el proceso de digitalización. El último gran ejemplo lo constituye Pa negre, la película triunfadora en la última edición de los Premios Goya, que a partir del 23 de febrero podrá verse por tan sólo 3 euros en la web de cine independiente Filmin.


Poca oferta disponible


La aprobación de la ley Sinde, las decisiones europeas en materia de propiedad intelectual o la irrupción de modelos de negocio estadounidenses en el mercado español podrían ser factores decisivos en la evolución de un negocio online que ya cuenta con algunos exponentes:



- Filmotech: Creado por EGEDA en 2007, este portal ofrece un catálogo de películas, en su mayoría españolas, para su visionado en streaming con calidad similar a la del DVD por 2 o 4 euros. Los alquileres, de 24 horas, comienzan en el momento en el que se da al 'Play' y el pago puede realizarse vía SMS, llamada a un 905, PayPal o tarjeta de crédito. Actualmente tiene acuerdos con 340 productoras. Técnicamente funciona muy bien y la usabilidad está muy cuidada. Su gran problema es que el catálogo, pese a estar en constante crecimiento, aún carece de la mayoría de grandes éxitos de las salas y no cuenta con el atractivo de las series de televisión.


- Filmin: Esta página web de películas independientes ha ganado una gran popularidad en los últimos meses gracias a que, en medio de la vorágine mediática de la ley Sinde, ha sido citada a menudo como una buena alternativa "legal" de visionado de películas. Con un catálogo de algo más de 600 filmes, la web ofrece el visionado de películas por el asequible precio de 1,95 o 2,95 euros. Otra opción es la suscripción premium, que puede ser de un mes (15 euros), tres meses (30 euros) o un año (110 euros). Ésta permite ver todas las películas que se desee en calidad HD y en diversos dispositivos, desde el ordenador hasta la PlayStation 3, el iPhone o el iPad.



-Netflix: Quizás el mejor ejemplo a seguir dentro de la industria. Netflix, que sólo opera en EE UU, ha optado por combinar las operaciones online con el negocio tradicional mediante alquileres que consisten en el envío de películas en soporte físico por correo postal. Actualmente, el portal dispone de un catálogo de unos 100.000 títulos y está respaldado por 10 millones de suscriptores. Durante los últimos meses se ha rumoreado que la compañía podría llegar a España para ocupar un nicho de negocio que aún existe. Sin embargo, según datos de la Asociación de Internautas, es cada vez más difícil la llegada de Netflix a nuestro país debido a que los "abusivos derechos de autor en España representarían un coste de 2 a 3 veces mayor que esos mismos derechos en los países de nuestro entorno, como Francia o Alemania".


- Hulu: Esta página, también estadounidense, está más centrada en contenidos televisivos que en cine. En un momento en el que las series de televisión gozan de gran popularidad y excelente acogida por parte de los espectadores, Hulu ofrece gratis (se financia mediante publicidad) programas y películas de cadenas como NBC, FOX, ABC o MTV. En la web es posible encontrar capítulos de House, Castle, Los Simpson, Glee o The Office, entre muchas otras series.


- Amazon Prime Video: Hace ya algún tiempo que se conocían las intenciones de Amazon de introducirse en el negocio que está cimentando Netflix. Recién estrenado (en exclusiva para Estados Unidos, claro), el servicio ya ofrece un catálogo de unas 5.000 películas y series para ver en streaming. Todos los usuarios de Amazon con una cuenta Prime (79 dólares al año) pueden acceder sin coste extra a todos los contenidos. Para atraer nuevos clientes, Amazon ofrece además un mes de prueba gratuito.



- Ultraviolet: Bajo este nombre se esconde el ambicioso proyecto de las grandes productoras de Hollywood para hacerse un hueco en el negocio online. Warner, Lionsgate, Paramount Pictures, Sony Pictures, Universal Pictures y Twentieth Century Fox confían en que este portal, aún no estrenado, ayude a mitigar los efectos de la piratería. El servicio permitirá compartir las películas con hasta seis usuarios y se podrán reproducir en diversos dispositivos, televisores, smartphones y videoconsolas entre otros.


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