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Castellón

Tiempo de 'pillos'


Cuando la crisis aprieta la imaginación salta a la palestra...aunque ésta no se utilice para hacer el bien. Las dificultades económicas por las que pasan miles de ciudadanos han auspiciado nuevas formas de hacer negocio, aún a costa de los demás. Son los timos que, favorecidos por el gran desarrollo de las nuevas tecnologías e internet, han abandonado cada vez más los antiguos usos y encontrado nuevas víctimas: los desempleados.




Castellón - Las Provincias.es.- Sólo hay que repasar algunos de los titulares de los últimos meses para darse cuenta de que este tipo de delitos va al alza en la provincia, con intrincadas ramificaciones y grandes organizaciones que manejan ingentes cantidades de dinero. Pasó en el mes de junio en la capital de la Plana y pasó hace unas semanas en Torreblanca. Pero tanto desde varias organizaciones de consumidores y usuarios de internet como desde los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado advierten de que éste fenómeno, el de los fraudes o estafas, también se está desarrollando a más pequeña escala.

Desde el Cuerpo Nacional de Policía de Castellón, de hecho, apuntaban a la 'credicompra' como uno de los delitos más al alza de los últimos meses en la provincia, dentro del ámbito de los fraudes. «Y eso que la ratio de detenciones en este tipo de estafas es muy alta», apuntaron desde el cuartel.

A grandes trazos este método se basa en comprar... pero sin pagar nada. Los presuntos timadores se sirven documentos falsos para financiar sus compras en diversos establecimientos. «El problema es que en las tiendas no se dan cuenta del fraude hasta que comienzan a tramitar la documentación y, entonces, ya se han llevado la mercancía», comentaban desde el cuerpo de seguridad nacional.

Además, «muchas veces se sirven de 'mulas': les pagan alrededor de cien euros, les dan los documentos necesarios y les mandan a comprar lo que sea. Es un método que mueve bastante dinero y parece que va en auge», relataban. Eso sí, desde la policía explicaban también que «al final, los más perjudicados son los 'muleros', porque aunque son meros intermediarios es a ellos a quienes se les detiene y se les imputa el delito. A veces, testifican contra quienes han organizado la estafa, pero otras no quieren».

Hasta septiembre la Policía Nacional de Castellón ha recibido ya 21 denuncias por delitos relacionados con este tipo de estafas y ha detenido a 46 personas. Sin ir más lejos, esta semana se anunciaba la detención de dos hombres, de 32 y 36 años, como presuntos autores de un delito de fraude y falsedad documental por el procedimiento de la 'credicompra', tras financiar objetos por valor de 1.300 euros con nóminas falsas.

El hombre de 36 años, había actuado como 'mulero'. «Normalmente se trata de gente con pocos recursos que presta su identidad para elaborar los documentos falsos», apuntaron desde el cuerpo. Tampoco la elección de la compra se hace al azar: «Suelen ser electrodomésticos y equipos informáticos, objetos de fácil salida en el mercado negro, a un precio muy por debajo del mercado, aunque todo lo recaudado es beneficio para la red de estafadores». En este caso, al menos, también se logró detener al 'captador'.

«Muchas veces el problema -explicaban desde una organización de usuarios de internet- es que la gente es bastante crédula y trata de pagar lo menos posible por las cosas. Además, hay que tener cautela al usar las nuevas tecnologías». Y es que, de hecho, el gran avance y la implantación de estas herramientas ha supuesto un notable desarrollo para los timadores de todo tipo, que han encontrado en la red un filón, aunque en todos los cuerpos de seguridad cuenten desde hace un tiempo con unidades especializadas en estos ámbitos.

Aún así, los estafadores tratan de sacar beneficio de donde sea. Y ahí, la crisis les ha puesto en bandeja un nuevo objetivo: los parados. El pasado mes de febrero 20 familias de la provincia partieron al Principado de Mónaco por la promesa de un empleo. Era una ficción, un simple fraude para el que se usó una de tantas páginas con ofertas laborales que circulan por la red.

Desde la Asociación de Internautas advierten de que «no hay que fiarse; no hay que enviar ni recibir dinero de personas que no conoces, porque ahora por internet todo es mucho más fácil, incluido anunciar falsos trabajos en el extranjero aprovechando que es mucha la gente que quiere marcharse y opta a trabajos no cualificados, como camarero».

«Son estafas que han existido siempre, pero ahora encuentran a muchas más víctimas posibles», explicaban desde la asociación.
Y llegan, ya, a todos los sectores. Este septiembre, agentes de la Policía Nacional detuvieron a nueve personas por un presunto delito de estafa y pertenencia a organización criminal, ya que, supuestamente, timaban a compradores de coches de segunda mano mediante la manipulación del kilometraje, llegando a reducir marcadores de 300.000 kilómetros a menos de 30.000.

Una actividad que llevaba en marcha desde el año 2010, aprovechando que con la crisis es mucha la gente que ya no puede permitirse un vehículo nuevo.

Falsos delitos

Al alza parece ir también otro tipo de delitos más de andar por casa: los falsos delitos. Denuncias de hechos que nunca han ocurrido para que el seguro cubra los daños y uno pueda o vender aquello que, supuestamente, le han robado; o simplemente quedárselo y embolsarse el dinero. Estos fraudes, de todos modos, no se denuncian como tal y es la propia policía quien toma las medidas oportunas. Como aseguraron desde el cuerpo nacional «son muy fáciles de descubrir; te das cuenta porque cuando vienen y ponen la denuncia el relato no se sostiene, sólo tienes que tirar un poco del hilo para que confiesen».

Más complicado, eso sí, es acabar con las grandes organizaciones. En Castellón, últimamente ha habido dos grandes operaciones contra el fraude. La primera tuvo lugar el pasado mes de junio y acabó con la detención de 53 personas como presuntas autoras de una estafa a la Seguridad Social, en el marco de la llamada 'Operación Sarpe'.

Un solo hombre -de nacionalidad rumana-, ayudado por tres familiares, encabezaba una organización criminal que obtuvo más de 600.000 euros en el último año fiscal. Tal y como señalaron entonces desde la Guardia Civil, se dedicaban a contratar a personas, la mayoría de ellas también de nacionalidad rumana, a través de empresas 'fantasma' para cotizar a la Seguridad Social y, después, cobrar el paro pese a no haber trabajado.
A ésta le ha seguido la 'Operación Dornella', de la Policía Nacional. Una trama similar en la que la organización criminal, desmantelada la pasada semana, vendía a un precio de 500 euros contratos de empresas falsas a extranjeros para que pudieran cobrar el paro.

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