Archivado en Noticias, Mundo Internauta

Los taxistas, en pie de guerra contra Uber y Competencia


Se avecina una nueva batalla de esta guerra. A finales de 2014, la Justicia daba la razón a los taxistas y obligaba a Uber a marcharse de la capital por operar sin autorización. La multinacional ha adaptado su negocio a la normativa española para convivir con el taxi sin incurrir en competencia desleal. Pero la CNMC quiere ir más allá y liberalizar aun más el sector. Ante esto, los taxistas se han plantado. Quieren encender las protestas como ha pasado recientemente en Francia.




Feliciano Tisera en bez.es .- La implantación de la plataforma de transporte de pasajeros Uber en España está siendo por demás accidentada. En 2014 llegaron y tras operar poco tiempo tuvieron que irse ya que prosperó una demanda del sector del taxi contra la compañía estadounidense por competencia desleal: los vehículos y los conductores que trabajaban con la aplicación carecían de autorización para brindar un servicio de traslado de viajeros.

Uber le dio la vuelta al asunto y decidió someterse al imperio de la ley: acatarán la regulación y operarán en Madrid cumpliendo los requisitos de VTC (alquiler de vehículos turismo con conductor), algo que ya ha hecho su competidora Cabify. "Estamos tranquilos porque al final UberX se enmarca en el marco regulatorio actual y va a operar con conductores con permisos VTC; el marco regulatorio ampara a servicios de este tipo que ya existen, por lo que no va a haber ningún conflicto", dijo a bez.es un portavoz de la compañía. La fecha exacta de comienzo de las operaciones aún no se sabe, pero sería en el primer trimestre del año.

UberX es un servicio que exige que tanto conductores como vehículos tengan las autorizaciones pertinentes. A diferencia de UberPOP que conectaba a viajeros con cualquier particular que quisiera llevar a alguien de un sitio a otro y cobrar por ello, sin necesidad de autorización-, UberX exige que sean autónomos o empresas.

El apoyo oficial que hace estallar el conflicto

En España, las plataformas como Uber han recibido recientemente un apoyo muy importante: la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) inauguró este 2016 con un requerimiento al Ministerio de Fomento para que elimine las restricciones en materia de transporte de pasajeros mediante vehículos de alquiler con conductor y la recomendación de liberalización del sector del taxi en Málaga y en Córdoba, dos ciudades en las que encontraron bastante resistencia.

 
"En España existe reticencia a estas plataformas para que puedan operar libremente. Estamos intentando impulsar la regulación, se está generando un cambio importante", declaró esta semana María Sobrino, subdirectora de estudios e informes del departamento de promoción de la competencia de la CNMC en un evento organizado por Adigital.

En el requerimiento hecho a los ayuntamientos de Córdoba y Málaga, Competencia ha criticado las bases del funcionamiento del sector del taxi, muy similar a las del resto de municipios españoles. La CNMC considera que el mercado del taxi en esas dos ciudades está "muy regulado en precios y cantidades" y que los operadores "no pueden competir libremente en precios, entre otras restricciones a la competencia (?) [que] configuran un régimen de monopolio".

Así, la CNMC se adscribe a las posiciones de plataformas como Uber. El administrador principal para España y Portugal de la empresa estadounidense, Carlos Lloret, dijo en el mencionado evento que "en España la regulación es extremadamente restrictiva tanto para los que quieren entrar como para los que ya están en el mercado". 

Un sistema con 40 años de antigüedad

El actual sistema de licencias de taxi fue creado en la década de 1970, cuando el transporte público no tenía el alcance de hoy. En ese momento, los Ayuntamientos crearon una cantidad de licencias de taxi que ya no son necesarias. Además, las licencias de taxi se compran y venden en el mercado libre, lo que ha provocado una burbuja en el precio de las mismas en los años de mayor bonanza en España (2005 y 2006) que ha llevado a que muchos taxistas se encuentren atrapados en compromisos crediticios a 30 ó 40 años.

"En esa época, hace 30 ó 40 años, tenía sentido crear un sistema así. Pero hoy hay otra realidad, y tenemos que adaptarnos a ella", dijo Sobrino.

Y la realidad es que hoy España vive una superpoblación de taxis, reconocido por las propias asociaciones del sector. En la capital hay más de 15.000 taxis (uno cada 200 habitantes), mientras que en Barcelona hay más de 10.000 (uno cada 148). En toda España, el ratio de taxistas por habitante duplica la media de Europa.

'En armas' contra la CNMC

El gremio de los taxistas entiende que desde Uber se han plegado a la legalidad vigente, por eso su principal enfado hoy en día es contra el regulador de la competencia español, que consideran no ha tenido en cuenta la realidad del mercado. Y reclaman una unidad de acción similar a las de los franceses, que esta semana protagonizaron protestas violentas por la irrupción de Uber que llevaron a que los reciba el primer ministro, Manuel Valls. 

"Nos preocupa que la CNMC manipule, malinterprete y tergiverse, siendo un organismo estatal y no diferencie entre el servicio de taxis, que es un servicio público otorgado por los ayuntamientos que cuenta con 70.000 autónomos que tienen 30.000 empleados: no se trata de una empresa con fines de lucro", dijo a bez.es el vicepresidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, Jesús Fernández.

 
 
 
 

Fernández celebra que Uber se plegue a la legalidad y dice que la CNMC se está equivocando al decir que el taxi es un ?monopolio?.

"Esto no es un coto cerrado, no hay monopolio, hay un mercado estructurado con unas normas y unas reglas, y viene un actor equis y los revienta, hace lo que quiere en aras del liberalismo sin licencia. Eso es muy grave: ¿un médico puede ejercer sin licencia médica? Las normas no las pone el taxista, ni las tarifas, las ponen los legisladores, por eso no denunciamos a los Mercedes negros que están frente al hotel Palace, porque cumplen la legalidad. Uber entró incumpliendo la legalidad, y ahora la va a cumplir", dice.

Ante esta situación, la Federación Española del Taxi (Fedetaxi) convocó a una manifestación el 18 de febrero ante la CNMC. 

"La convocatoria, a los taxistas de toda España, se plantea para oponerse a las multinacionales y lobbys de presión que pretenden utilizar la CNMC de ariete para debilitar y asfixiar un sector de 70.000 autónomos en España", explicó Fedetaxi. 

La presión, marca registrada de Uber

Uber, que no brinda datos económicos al no cotizar en bolsa y opera en 360 ciudades de 60 países, está muy centrada en su actividad de presión para relajar la regulación.

"Si bien asumimos el compromiso pleno con la administración de operar bajo el marco regulatorio actual, no dejamos de poner atención a las limitaciones que existen en la actual Ley de Transporte. Lo han dicho las instituciones europeas y la CNMC: la ley española de transporte es una de las más restrictivas de Europa", aseguraron a bez.es desde Uber.

 
 
 

Argumentos no les faltan. En España, a diferencia de Francia y Reino Unido, la reglamentación marca que sólo puede haber una licencia de VTC cada 30 taxis, lo que limita esta posibilidad a poco más de 500 licencias en Madrid. Por eso, ellos pugnan para que se liberalice el mercado, con argumentos tales como  que este servicio  puede ayudar a la economía, con el acceso a la actividad de empresas y emprendedores y la consiguiente creación de empleo.

Esta relajación en la regulación podría incluso beneficiar al taxi, señalan desde Uber. "Al regular nuestra actividad se eliminan también algunas de las regulaciones que se aplican al taxi que los mismos taxistas consideraban excesivas", dicen desde la compañía.

Las dificultades de Uber para implantarse en España llevaron a la compañía a crear la plataforma UberEats, que llevaba comida a domicilio en determinados barrios de Barcelona. Funcionó en parte de 2015, pero Uber la cerró, según la empresa, porque "ahora es prioritario trabajar para que las principales ciudades españolas dispongan de un servicio de transporte de pasajeros".

El lobby de Uber se hace sentir allí donde va. Como en Bruselas, donde el año pasado se les prohibió UberPOP, y presentaron un plan para reformar la legislación del taxi en la ciudad, argumentando que era necesario implementar una regulación "moderna" que no bloqueara la competencia, que creara empleo y que mejorara las opciones del consumidor.

 
 
 
 

La resistencia a Uber en otros países

Feliciano Tisera

 

México: Uber, que opera en ocho ciudades del país, tuvo mucha resistencia por parte de los taxistas, con ataques a vehículos y conductores. Sin embargo, la mayor facilidad de uso y el menor precio hacen que la ciudadanía mexicana les apoye, y por eso las autoridades les facilitan la entrada. Pero las dificultades con políticos y sindicatos hacen que algunos conductores se vayan a otras empresas sin tanta exposición mediática, como Cabify.

 

Francia: En ciudades como París, donde había una demanda importante, es un éxito. Sin embargo, esta semana el Tribuna Superior de Justicia de París ordenó a la compañía a pagar 1,2 millones de euros.

 

Bélgica: En Bruselas, en octubre tuvo que dejar el servicio de su aplicación más popular, UberPOP. Aun así, Uber se muestra confiada en avanzar con UberX.

 


pdfprintpmail