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La SOF se venga de Ramoncín

La SOF se venga de Ramoncín


Un San Mateo «austero por respeto a los ciudadanos». Esas son las fiestas que tocan este año, según el concejal del ramo, José Suárez Arias-Cachero. El recorte del gasto, ha repetido el edil en las últimas semanas, ha permitido al Ayuntamiento ahorrarse medio millón de euros respecto al año anterior. La mayor parte se ha logrado acudiendo a la contratación a taquilla de los conciertos de San Lázaro, mucho más caros para el público este año, pero hay otro recorte musical mucho más llamativo.

G. D. -R. EL Correo Digital - OVIEDO.- En la presentación de las fiestas, el edil cargó contra la Sociedad General de Autores y Editores, la más que impopular SGAE. La misma que se ha colado en bodas que no pagaban el sacrosanto canon por bailar 'Paquito chocolatero' se lleva de las fiestas 85.000 euros del ala. ¡Toma Teddy Bautista! Arias-Cachero calificó la cifra de «escandalosa» y pidió que «se haga una excepción durante las fiestas». Que se sepa, Ramoncín no ha dicho ni mú y el dinero volará a Madrid.

Pero no todo, una pequeña área musical de las fiestas se libra del diezmo a la sociedad de autores, aunque eso sí a costa de los oídos de los mateinos. La animación musical de las calles, la megafonía que instala el Ayuntamiento para las fiestas, deja 'perlas' como el himno universitario a la gaita, versiones irreconocibles de clásicos y rumbas paridas a saber dónde. En rebeldía contra la SGAE, la SOF selecciona música que no paga derechos de autor a la sociedad, que cuenta con 66.000 afiliados aunque nunca precisa a cuántos paga y a quiénes no. Esos miles de autores, son, por desgracia, la mayoría. El catálogo abierto para la megafonía de las fiestas se resiente.

Desde hace algo más de un año, existen una serie de sentencias que avalarían el proceder municipal. Fallos que consideran que la entidad no puede cobrar sino prueba que la música que se está pinchando forma parte de su catálogo de fondos. Algunos, bares que han logrado sentar el precedente de que si los autores no reciben dinero de la SGAE, el local no tiene que pagar por poner su música. Pero la máquina de Teddy Bautista lo recurre todo: ¿Por qué se va a rendir si los tribunales y las leyes le permiten cobrar un canon por cada soporte digital, videocámara, fotocopiadora, supermercado, televisor encendido en una local público o concierto benéfico? Eso sí, de momento, la SOF se resiste aunque haya que oír el 'Gaudeamus'.