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Internet no llega a Proserpina


Numerosos vecinos de la zona urbana de Proserpina se quejan de que Telefónica trate esta urbanización como entorno rural y sólo les instale teléfonos que funcionan con antena y emisora. Ello impide que el número creciente de vecinos que deciden convertir su chalé de Proserpina en vivienda habitual puedan disponer de fax, de teléfonos supletorios, o acceder a Internet.





CELIA HERRERA MÉRIDA

Numerosos vecinos de la zona urbana de Proserpina se quejan de que Telefónica trate esta urbanización como entorno rural y sólo les instale teléfonos que funcionan con antena y emisora. Ello impide que el número creciente de vecinos que deciden convertir su chalé de Proserpina en vivienda habitual puedan disponer de fax, de teléfonos supletorios, o acceder a Internet.

Un grupo formado por unos 60 vecinos recogieron firmas hace unos meses solicitando a Telefónica que les instalara teléfonos convencionales y, aunque en principio parecía que el proyecto iba a prosperar, la respuesta de la compañía fue negativa alegando el enorme coste de la inversión que tendría que realizar para llegar a la zona.

En opinión de uno de los afectados, P. A. Muñoz, «Telefónica tiene discriminada esta zona, donde numerosos vecinos se han agotado después de solicitar una y otra vez la contratación de un teléfono convencional». Este habitante de Proserpina, que agradecería la mediación del Ayuntamiento en este tema, se queja de que los teléfonos rurales se quedan «con mucha frecuencia sin cobertura y sin servicio».

Según información de la tienda de Telefónica de Mérida, sólo dos usuarios que viven en en esta zona cuentan con teléfonos convencionales, uno de los cuales es el club de Tiro de Pichón, y por ahora, resulta imposible aumentar este número.

«Habría que ampliar la red de la central de Trajano, y ello supondría un coste superior a lo que se podría recuperar», explicaron responsables del establecimiento, que recordó que hace un tiempo gestionó 30 solicitudes de vecinos de Proserpina, pero éstas fueron denegadas.

«Según me dijeron harían falta muchos más para que fuera posible, y eso que yo advertí que ésta era una zona en continuo crecimiento y que el número de abonados crecería con el tiempo», comentó la encargada.

Ahora Telefónica se está empezando a negar a instalar más teléfonos rurales al considerarlos «obsoletos», aunque esta decisión no repercutirá en los que ya dispongan de línea.

Aviso a otras compañías.

Jesús Fernández, responsable del mesón Romano, es otro usuario del teléfono rural en Proserpina. Según explicó, este teléfono es casi igual al convencional, aunque hay que desconectarlo cuando hay tormenta, al igual que al resto de los electrodomésticos, y tampoco le permite instalar un fax, un supletorio para su vivienda, y conectarse a internet.

Tras la última negativa de Telefónica a instalarle un teléfono convencional, él y otros vecinos han decidido aprovecharse de la competencia entre las distintas compañías telefónicas, y ya han pulsado a otras empresas para que les den el alta.

En la actualidad, la urbanización de Proserpina es una especie de paraíso para los teléfonos móviles, que es el principal medio de comunicación que utilizan los vecinos ante la falta de algo mejor. Sin embargo, no todas las compañías ofrecen en esta zona una buena cobertura, se quejan los vecinos.

Reproducido de Hoy Digit@l

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