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Ni Servicio Universal ni bajada de tarifas.


El pasado 23 de junio de 2000 el Gobierno promulgo una orden ministerial en la que puso fecha de inicio a la liberalización del bucle o llamada local al día 31 de diciembre de 2.000, con esta decisión el Gobierno dio por finalizado el proceso de la liberalización de las telecomunicaciones una de las expectativas de este plan de liberalización era la obligación de Telefónica de bajar sus tarifas mínimas gradualmente hasta lograr la apertura total del mercado. Hoy el Gobierno y la CMT dan marcha atrás y se renuncia a bajar las tarifas telefónicas suavizan la normativa para aliviar los márgenes de las nuevas operadoras. También se contempla un mejor trato fiscal para facilitar la amortización de las inversiones realizadas en la construcción de su propia red, cuyo montante es desconocido, y por último, pretenden bajar los precios de interconexión que pagan a Telefónica por el uso de su red.





Dos años después de que el Gobierno presidido por José Maria Aznar promulgara a liberalización del último bastión de las telecomunicaciones, la llamada local, está en una situación sin retorno, debido, sin duda, a la desidia y dejadez de este Gobierno a la hora de intervenir decididamente en este proceso de liberalización y que ha dejado a criterio de las operadoras telefónicas el futuro del servicio universal y el coste tarifario de acceso a la red.

De forma solapada y poco transparente, las operadoras telefónicas todavía no se han puesto de acuerdo a la hora de ofrecer servicio de llamada local en régimen de libre competencia al conjunto de la población, con las consecuencias negativas que este estado de cosas tiene para el acceso a Internet tanto en lo universal como en su régimen tarifario.

¿DÓNDE ESTA EL FONDO DE FINANCION DEL SERVICIO UNIVERSAL?

Como primer paso para garantizar la financiación de las redes, el Gobierno, a través de la Ley General de Telecomunicaciones, creó "en el papel" el Fondo de Financiación del Servicio Universal, mediante el cual cada una de las Operadoras con licencia debería abonar un tanto por ciento de su facturación a dicho fondo para compensar las pérdidas que la prestación del Servicio Universal pudiera causar al operador/es encargado/s de prestar el Servicio. Esta bonita declaración de intenciones se ha quedado en eso, en una intención, dado que el Gobierno ha sido incapaz hasta el momento (y son casi tres años) de llevar a cabo esta iniciativa, y estamos hablando de recaudar, no de pagar. La consecuencia que puede derivarse de este retraso es que cuando se amplíe el concepto de servicio universal a Internet nos encontraremos con un servicio universal "en el papel" pero sin medios para poner en marcha. Este error no puede achacarse de ninguna manera a las Operadoras de Telecomunicaciones sino al propio Gobierno por su demora en la actuación.

LA CALIDAD DE LAS TELECOMUNICACIONES EN ENTREDICHO.

En cuanto a la calidad mínima que pueda establecerse para las comunicaciones a través de Internet, mediante Orden Ministerial de 14-10-99 se creó la Comisión de Seguimiento de la Calidad de las Telecomunicaciones, de la que la Asociación de Internautas forma parte. En dicha Orden se establecían amplios criterios para evaluar diversos aspectos de las telecomunicaciones, no sólo en el ámbito de Internet sino de todos los elementos involucrados. Tras más de un año de trabajo, se ha llegado a la conclusión de que no merece la pena continuar con este tema dado que la Unión Europea va a modificar todo lo hecho hasta el momento. Vuelta a empezar.

De los diversos accesos a Internet presentes en el mercado, tan solo el servicio Adsl esta regulado por orden ministerial ( BOE, marzo de 1999), todos los demás servicios de acceso están completamente desrregularizados y los internautas españoles estamos indefensos e impotentes a la hora de reclamar unos mínimos de calidad con los servicios recibidos.

La llegada de la fibra óptica supuso una revolución en cuanto a prestación de servicios, dado que la capacidad de esta infraestructura es mucho mayor que la de las redes convencionales, pudiéndose prestar por la misma línea y a un precio bastante asequible los servicios de Telefonía, Internet y T.V. Para garantizar que ninguna parte del país se quedase sin estos servicios, se dividió todo el territorio en demarcaciones y se convocó un concurso para adjudicarlos a dos empresas -para justificar que aquí hay libre competencia -, adjudicándose automáticamente una licencia a Telefónica y la otra a la empresa que demostrase tener más dinero para invertir. El concurso fue muy reñido en las demarcaciones con más habitantes, pero quedó desierto en otras, aunque en principio no debería suponer ningún problema dado que Telefónica, a través del proyecto Imagenio, debería prestar esos servicios.

Ahora, Telefónica dice que no le interesa prestar los servicios de cable dado que ya tiene el ADSL funcionando, así que nos quedamos con una parte del país no sólo sin competencia, y lo que es peor, sin cable. Desgraciadamente, en la mayoría de los casos coincide que el despliegue del ADSL se retrasa en las mismas zonas en que el concurso quedó desierto, que casualmente también son las zonas menos favorecidas económicamente. Cuando las cosas se regalan parece que hay gente que no les da ningún valor.

El GOBIERNO Y LA CMT RENUNCIAN A REBAJAR LAS TARIFAS TELEFÓNICAS PARA FAVORECER EXCLUSIVAMENTE A LAS OPERADORAS

Aún a esta fecha no tenemos noticia alguna sobre los planes de inversión que las distintas operadoras que optan por dar este servicio han presentado para su realización, tampoco conocemos que el Gobierno haya puesto en marcha el Fondo de Compensación del Servicio Universal, organismo que según la última Ley para la Telecomunicaciones debería velar para el desarrollo y viabilidad de este derecho básico, tampoco sabemos que directrices se han adoptado para salir de esta profunda crisis cuyo denominador común es el beneficio de las distintas operadoras obviando en todo momento la continuidad y la seguridad para que el conjunto de la ciudadanía pueda acceder a este derecho, hoy en peligro. Y por último; los ciudadanos no estamos obteniendo la reducción de tarifas telefónicas prometidas como resultado de la liberalización de las telecomunicaciones.

La Asociación de Internautas esta haciendo un seguimiento puntual de este proceso, y quiere poner de manifiesto su preocupación por el desarrollo y las consecuencias que sin duda tendrá para los ciudadanos estos hechos, pues se esta notando la falta de una decidida intervención del Gobierno y la CMT en favor del interés general que asegure el "libre mercado", proporcione un acceso a la red, asequible, universal y de calidad que es lo que España necesita para incorporarse de pleno derecho a la Sociedad de la Información.

Asociación de Internautas


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