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Birulés acusa a las operadoras de frenar la apertura de la red local


La ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, culpó ayer a las operadoras de los problemas que le enfrentan con la Comisión Europea respecto al grado de apertura de las redes locales y de estar frenando el proceso de liberalización impuesto desde la Unión Europea 'planteando obstáculos técnicos'. Birulés se mostró convencida de que evitará la apertura de un expediente desde Bruselas. El comisario europeo de Sociedad de la información, Erkki Liikanen, dice, sin embargo, que hay que esperar.




SANDRO POZZI | Bruselas
El regulador europeo insiste que será 'riguroso' a la hora de controlar que los gobiernos apliquen 'realmente' y 'sin ambigüedades' los criterios para conseguir la apertura efectiva del bucle local. En España, la totalidad de la red de telefonía local pertenece a la compañía Telefónica. La legislación europea obliga al operador histórico a hacer una oferta a los competidores para que puedan tener un acceso compartido a esa infraestructura para el suministro de servicios Internet, sin que se produzcan discriminaciones y en condiciones razonables. Telefónica tiene publicada esas tarifas para el alquiler de líneas, pero las nuevas operadoras insisten en que no permiten un mercado competitivo.

De hecho, en España no hay compartida ni una sola línea de telefonía local entre Telefónica y las nuevas operadoras, y tan sólo se ha liberalizado plenamente siete. La ministra Birulés intentó justificar esta situación: el Gobierno ha cumplido elaborando 'con diligencia' un marco legislativo para lograr la apertura del bucle local. Y escurrió el bulto hacia las compañías, culpándolas del retraso en la liberalización. 'Las propias operadoras intentan encontrar maneras para retrasar y querer más en base a argumentos técnicos', declaró.

'Sobre estas actuaciones hay que intervenir, y para eso está la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones', añadió. 'Hay una enorme diferencia entre tener una legislación en el papel y tener una legislación que se aplica realmente', dijo. Esto último es precisamente lo que echa en falta Bruselas.

Reproducido de El Pais

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