Archivado en Noticias, Gobierno y Leyes

El Gobierno prevé la regulación de las redes Wi-fi


Las conexiones a Internet de banda ancha o de alta velocidad constituyen la puerta de entrada a la Sociedad de la Información. Su expansión es un objetivo prioritario para el avance económico y social europeo. De hecho, por vez primera en la UE, se van a destinar diez mil millones de los fondos estructurales para fomentar la Sociedad de la Información en el periodo 2000-2006, esto es, un 7,3 por ciento del total de la partida.





MARTA VILLALBA/ ABC . En España, una de las medidas encaminadas a estimular el crecimiento de la banda ancha, la más novedosa y quién sabe si la más polémica, es la liberalización del mercado minorista de ADSL, decisión que ha levantado las voces de los competidores de Telefónica y las asociaciones de usuarios. Según estas últimas, esta disposición ministerial no supondrá una rebaja considerable del precio de la banda ancha mientras las operadoras no inviertan en sus propias infraestructuras y la competencia sea entonces real.

Redes Wi-fi, reguladas

También novedoso y previsto en la estrategia, sujeta a modificaciones y que se presentará en las próximas semanas, es el impulso a la tecnología Wi-fi recogiendo para ello «plenamente en la normativa española (CNAF) las recomendaciones de la UE y la CEPT sobre el uso de las bandas de frecuencia 2,4 Ghz y 5 Ghz», se indica en el borrador. En general, el resto de las medidas suponen una continuación de las acciones ya iniciadas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Es el caso de la elaboración de una estrategia para el despegue de los servicios de Administración electrónica que requieren de banda ancha. Acción que el Gobierno emprenderá el próximo enero en colaboración con el Ministerio de Administraciones Públicas, y que complementará al plan de choque puesto en marcha en el mes de mayo.

La sustitución de más de doscientas mil líneas TRAC (Telefonía Rural de Acceso Celular), imprescindible para salvar la brecha digital, es otras de las medidas previstas en la estrategia y también se está llevando a cabo. Como saben, éstas deben reemplazarse en su totalidad antes de finales de 2004. Igualmente encarrilados están los programas Internet Rural, Internet en la Escuela e Internet en las Biblioteca, que constituyen un engarce más de la estrategia de banda ancha. Modernizar en cuanto a nuevas tecnologías a las pymes es un cometido del Gobierno complejo y aún incipiente puesto que fue abordado por primera vez en el reciente plan «España.es», continuación y sustituto, del «Info XXI».

Entre otras medidas también se encuentran: la creación de unos premios a las mejores iniciativas y logros en cuanto a banda ancha, la elaboración de un estudio que «caracterice la situación actual sobre propiedad intelectual y el problema de la gestión de los derechos digitales (DRM)», y la adecuación de los compromisos UMTS.

A mediados de julio, la Comisión Europea instó a los Quince a poner en marcha antes de finales de 2003 sus estrategias nacionales para la implantación generalizada de la banda ancha. El objetivo comunitario es que en 2005 se haya extendido su uso, por lo que es necesario que los gobiernos impulsen su desarrollo. De acuerdo a los últimos datos presentados por el comisario europeo de Empresa y Sociedad de la Información, Erkki Liikanen, la UE supera los 17,5 millones de conexiones a la Red de banda ancha, aunque existen grandes diferencias entre los distintos estados miembros.

En España, el número de líneas ADSL es de 1.374.038, según datos de las operadoras facilitados por la Asociación de Internautas (AI). En cuanto al número de conexiones por cable-módem no hay datos oficiales pero se estima que haya entre 300.000 y 400.000.

Banda ancha de reventa

¿Por qué todavía no ha despegado la banda ancha en España? Las compañías telefónicas no invierten en las zonas que no son rentables, por lo que «el 25 por ciento de la población no puede acceder a una conexión de ADSL y el 80 por ciento a una de cable-módem», apuntó el presidente de la AI, Víctor Domingo. Es decir, un parte de la población no puede tener banda ancha, alimentando la discriminación social según el lugar de residencia o brecha digital. Punto dos: el precio es todavía alto con respecto a otros países europeos, más si se tiene en cuenta que la Red fue declarada servicio universal en la Ley de Internet. «El Gobierno debería obligar a las operadoras a invertir en sus propias líneas. Hasta que esto no ocurra, no habrá una competencia real y los precios no bajarán considerablemente», añadió. Como saben, Telefónica alquila las líneas a las demás operadoras, sólo ella gestiona la red que utilizan todas. Aunque usted contrate una conexión ADSL con cualquier otro proveedor, siempre será Telefónica la que le dé el servicio. «El negocio es para todas las operadoras, Telefónica alquila las líneas y el resto, meras intermediarias entre Telefónica y los usuarios, no arriesgan puesto que no invierten. Todas ganan revendiendo un servicio a los internautas», dice Domingo.