La ONU convoca a los Gobiernos para fijar una política que rompa brecha digital


Países ricos y pobres discrepan sobre cómo pagar el plan de acción digital de la cumbre de Ginebra





TOMÁS DELCLÓS, EL PAÍS | Sociedad .-- La diplomacia ha trabajado este fin de semana a destajo para llegar a la Cumbre por la Sociedad de la Información, que la ONU convoca en Ginebra entre el 10 y el 12 de diciembre, con una declaración y un plan de acción consensuados. Dado que la cumbre en sí misma no tiene previstos mecanismos formales de negociación, se tiene que llegar a ella con los documentos masticados si no se quiere repetir el amargo trago de la cumbre sobre comercio de Cancún, que terminó sin acuerdo. Ayer, el punto de mayor discordia era el de la financiación del plan de acción.

El programa de reuniones preparatorias de la cumbre terminaba en septiembre, pero, ante el cúmulo de desacuerdos entre los gobiernos, sus diplomacias acordaron más reuniones. Lo hicieron en noviembre y lo han vuelto a hacer este fin de semana. Si no hay sorpresas de última hora, Ginebra proclamará una declaración de principios y un plan de acción para combatir la brecha digital entre los pueblos.

La mención expresa en la declaración a los derechos humanos, a la que se oponían países como China, se ha conseguido sorprendentemente este fin de semana. El artículo cuatro de la Declaración de la Cumbre incluirá, como fundamento esencial de la sociedad de la información, la cita del artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos que menciona el derecho a no ser molestado a causa de las opiniones y la libertad de recibir y difundir información "sin limitación de fronteras", hecho definitorio de Internet. A cambio, también se citará el 29 de la misma declaración que habla del sometimiento a la ley y de las justas exigencias de la moral y el orden público en las democracias.

El Gobierno de Internet

Más problemas presenta el consenso sobre cómo financiar el plan de acción que fija un programa para dotar de infraestructuras y educación digital a los países pobres. Senegal proponía crear un Fondo de Solidaridad Digital. Estados Unidos, Japón y Europa se oponen alegando que ya existen fondos multinacionales que pueden dirigirse a este fin y están en contra, por ejemplo, de tasas solidarias en los países ricos sobre bienes informáticos. Senegal propuso que el fondo fuera voluntario. Mañana, otra reunión de expertos tratará el tema, pero la decisión puede aplazarse hasta la cumbre de Túnez, del 2005.

Esta convocatoria de la ONU presenta dos diferencias sustanciales sobre anteriores cumbres onusianas. La primera es que ha sido citada la sociedad civil a participar en los debates, aunque la fórmula no ha satisfecho a muchas de estas organizaciones que consideran que los gobiernos, artífices de los documentos, han rebajado sus propuestas.

La segunda, es que la cumbre tiene dos convocatorias: la de esta semana en Ginebra y la de Túnez, planteada como un seguimiento. La celebración de la reunión de Túnez no está exenta de problemas. Aunque ya está convocada falta precisar su financiación. La organización técnica de Ginebra corre a cargo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo dependiente de la ONU. Sin embargo, el Gobierno suizo, como anfitrión, no sólo ha impulsado salidas diplomáticas de compromiso sino que ha sufragado muchas reuniones para alcanzarlas. La factura de la cumbre de Túnez y su dimensión están pendientes y la sociedad civil ha denunciado que el Gobierno tunecino, con graves déficit democráticos, haya encargado la misma a un militar sospechoso de haber practicado torturas. Con todo, el horizonte de Túnez es útil para aplazar decisiones conflictivas. Es lo que se hará también con el tema del gobierno técnico de Internet. Actualmente está en manos de la ICANN, organización privada sin ánimo de lucro, que gestiona los dominios (direcciones) de alto nivel de Internet desde que le delegó la tarea la Administración norteamericana, titular, por razones fundacionales, de la tarea. Estados Unidos y la mayoría de países europeos defienden ICANN. Otros países postulan un organismo intergubernamental. Pero muchos países democráticos temen que un gobierno de Internet en manos de los Estados no serviría únicamente para administrar aspectos técnicos, sino que habría la tentación de controlar el flujo de información. Reporteros sin Fronteras, ONG excluida de la cumbre, tiene censados 59 ciberdisidentes encarcelados. Otro tema conflictivo, el grado de reconocimiento de la propiedad intelectual, se ha soslayado evitando su cita en el plan de acción y consagrando en la declaración tanto su papel para animar a la innovación (un guiño a sus defensores más estrictos) como la necesidad de compartir conocimientos, filosofía más cercana a países como Brasil.

A la cumbre asistirán unos 50 jefes de Gobierno, pero estarán ausentes la mayoría de los líderes de las grandes potencias. El portavoz español será el ministro de Ciencia y Tecnología, Juan Costa. Un sector de la sociedad civil ha organizado una cumbre alternativa en Ginebra. Habrá radios piratas y los grupos antiglobalización discuten la oportunidad de manifestaciones callejeras con la intención de "bloquear" la sesión final.

Más información sobre la Cumbre por la Sociedad de la Información en: http://social.internautas.org/


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