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"El peor riesgo para nuestros datos personales es ignorar cómo se usan"


El catedrático de Derecho Administrativo José Luis Piñar Mañas, madrileño de 46 años, es, desde hace un año, el tercer director de la Agencia de Protección de Datos (APD), tras un fiscal y un magistrado. Preocupado por el desconocimiento ciudadano de la APD, muestra su entusiasmo por su tarea de protector de los datos personales y defensor del derecho a la intimidad contra los atentados tecnológicos. En un año las sanciones impuestas han alcanzado 4,2 millones de euros.





B. DE LA CUADRA EL PAÍS | Sociedad -

Pregunta. ¿Cuál es el mayor riesgo de violación de la vida privada del ciudadano a través de las nuevas tecnologías?

Respuesta. El máximo riesgo es que el ciudadano no sabe cuándo su privacidad está siendo violada o sus datos tratados indebidamente.

P. ¿Cómo atacan la intimidad?

R. De muchas maneras. En la Agencia no queremos poner puertas al campo de la innovación ni demonizar Internet, pero sí llamar la atención de los ciudadanos sobre los riesgos. Por ejemplo, en este momento hay un sistema de identificador de radiofrecuencias, unos microchips pequeñitos, que bien utilizados, estupendo, pero también permiten la localización de una persona sin ella saberlo. Otro riesgo es el de los teléfonos con localizador. Si quien tiene un teléfono móvil no sabe que es localizable, su intimidad sufre un riesgo. Otro lo son las fotografías de los móviles. La realidad supera lo imaginable.

P. ¿Es frecuente el atentado contra los datos personales más sensibles: salud, vida sexual, código genético, raza, religión?

R. Muchas veces se recaban datos sensibles sin que se informe al ciudadano. Por ejemplo, los datos de los pasajeros que van a Estados Unidos. Si un pasajero solicita un determinado menú o tiene una cierta enfermedad, que obliga a situarle cerca de la salida de emergencia del avión, ese es un dato de salud que probablemente se usa inconscientemente por quien lo trata y por el propio afectado.

P. ¿Siguen siendo los ficheros de morosos los más denunciados?

R. Los ficheros de morosos preocupan por el volumen de información que manejan, un millón de comunicaciones al año. Y el ciudadano no es consciente del mal uso de sus datos hasta que, por ejemplo, acude a un banco a pedir un préstamo y le ponen reparos. Pero es peor la publicidad basura no deseada o spam.

P. ¿Cómo puede impedirse que ese correo basura inunde los buzones de las casas y los ordenadores personales?

R. Ante todo, si el ciudadano es consciente de que el primer defensor de sus derechos es él mismo. Muchas veces recibimos un correo basura en el que se nos indica que hagamos clic si no queremos recibir más. Y no lo hacemos. Igual ocurre con la publicidad. En todo caso, la medida más eficaz es acudir a la APD.

P. ¿Qué datos personales podría negarse a dar el ciudadano para no facilitar el spam?

R. Los datos inadecuados para la compra o gestión que se realiza. Y si alguien cree que se le está pidiendo un dato no necesario, debe comunicarlo a la APD.

P. Pero el ciudadano que opta a un puesto de trabajo o a la concesión de una hipoteca, da todos los datos que le pidan. El problema es poder pedirlos.

R. La ley prohíbe recabar datos innecesarios. Y más de una vez la Agencia ha sancionado a quien ha recabado fraudulentamente datos innecesarios. Lo mejor es consultarnos. En unos cursos de formación para trabajadores, se les pedía el domicilio particular, que se suprimió de los formularios, a instancia nuestra.

P. Sigue existiendo el consentimiento tácito para el uso de los datos, si el ciudadano no se molesta en contestar o en llamar a un teléfono 902, es decir, pagando. Al menos debería ser gratis.

R. No existe una norma que exija la gratuidad, pero estamos preparando un reglamento de desarrollo de la Ley de Protección de Datos y hemos hablado con la federación de empresas de marketing directo, para que el ciudadano pueda oponerse gratuitamente al uso de sus datos.

P. ¿Qué opina del anunciado cruce policial de datos personales de extranjeros, tras la reforma legal que hace posible la cesión a la Policía de los datos procedentes del padrón municipal?

R. Lo diga quien lo diga, no podrá hacerse cualquier cruce de datos y la APD velará para que no se produzca el acceso policial indiscriminado.

P. ¿Pueden acudir a la APD los extranjeros sin papeles?

R. Por supuesto. Aquí sólo exigimos que sean personas. Y se admiten denuncias anónimas.

P. La ley permite al director de la APD actuar de oficio.

R. Así lo hicimos cuando se publicó la noticia de unas fichas sanitarias aparecidas en la basura. Y también iniciamos de oficio inspecciones sectoriales no para sancionar, sino preventivas. Por ejemplo, en el sector hotelero, en el que circulan datos personales sobre los clientes que se alojan, que legalmente se entregan a la policía. Y estamos haciendo otra auditoría preventiva en los colegios de enseñanza no universitaria, donde circulan datos de inmigrantes y de marginados.

P. ¿Qué debe alegar el ciudadano al dirigirse a la APD?

R. Debe comunicar sus sospechas de que se vulnera su intimidad por el tratamiento de sus datos personales o por desconocer qué se hace con ellos o por habérsele pedido más de los necesarios o por el spam. Este año hemos tenido más de 30.000 consultas y más de mil expedientes.

P. ¿Cuánto cuesta consultar?

R. La protección es gratis total. Y también es gratis la inscripción de ficheros, lo cual debe saberse porque algunas consultorías cobran por lo que es gratis.

Agencia de Protección de Datos.

Servicio de Atención al Ciudadano.

Calle de Sagasta, 22,

28004 Madrid.

Teléfono 91 3996200.

Página web - www.agpd.es

Correo electrónico ciudadano@agpd es.


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