Las firmas de móviles se ahorrarán 6.000 millones en inversiones de UMTS


Las operadoras de telefonía móvil han arrancado un buen acuerdo al Gobierno. Se van a ahorrar al menos 6.000 millones de euros en la puesta en marcha del nuevo móvil de tercera generación (UMTS), tras acordar compartir infraestructuras. Además, han conseguido que el Ministerio de Ciencia y Tecnología autorice la supresión de los compromisos adquiridos cuando ganaron las licencias en 2000, entre ellos los de creación de empleo. A cambio, deberán lanzar el servicio comercial de UMTS en el segundo semestre de este año.





RAMÓN MUÑOZ - EL PAÍS | Economía El ministro de Ciencia y Tecnología, Juan Costa, y los máximos responsables de los cuatro operadores de móviles escenificaron el acuerdo al que han llegado para poner en marcha el UMTS, el nuevo móvil multimedia y multiusos que permitirá la transmisión de imágenes en directo y el acceso rápido a Internet.

Los operadores se han comprometido a comercializar este servicio en las principales ciudades del país en el segundo semestre de este año. España se convertirá de esta forma en uno de los primeros países en disponer comercialmente de UMTS, tras Reino Unido e Italia, donde ya funciona. Al comienzo, sólo podrán disponer de este servicio el 45% de la población, que se ampliará hasta el 70% en dos años.

A cambio de ese esfuerzo tecnológico por poner en marcha una tecnología que lleva tres años de retraso, las operadoras han sacado una buena tajada, ya que el Ejecutivo les ha reducido o liberado de la mayor parte de los compromisos a que les obligaban las ofertas que presentaron cuando ganaron los concursos.

Compartir infraestructuras

Así se permitirá a los operadores que compartan infraestructuras de red, lo que producirá un ahorro de al menos 6.000 millones en 10 años, un 30% sobre la comprometida inicialmente prevista, que era de 16.000 millones, según el ministro. No obstante, el ahorro podría ser mayor, ya que realmente la inversión pactada se refiere sólo a redes e infraestructuras y ronda los 6.300 millones. El resto, hasta los 10.000 millones, es en desarrollo de aplicaciones y servicios para el nuevo móvil.

Pero, además, los ganadores de la licencia no tendrán la obligación de crear 36.300 puestos de trabajo directos en 10 años (más o menos el triple en indirectos), tal y como se comprometieron, porque ha dejado de ser una exigencia. Las operadoras, no obstante, estiman que crearán 10.000 empleos en una década.

Según Costa, esa liberación se debe al mandato comunitario de exigir sólo las cláusulas que tengan que ver estrictamente con la prestación del servicio. Tampoco tendrán que crear centros de I+D, fondos de capital riesgo para empresas tecnológicas y otros proyectos sociales que, en su conjunto, suponían inversiones de más de 2.000 millones. Ninguno de los operadores quiso comprometerse en la política de precios. Se limitaron a señalar que ver la cara del interlocutor será más caro que sólo escuchar la voz.

No parece que Telefónica Móviles y Vodafone (prestan desde el 12 de febrero servicios UMTS de datos por ordenadores portátiles) ni Amena vayan a tener problemas para cumplir con el compromiso. Pero Xfera, el nuevo operador participado por ACS y FCC que aún no ha salido al mercado, es una incógnita. Su consejero delegado, Antonio Cantón, dijo ayer que "el modelo de puesta en escena" de Xfera debe ser más gradual. Su proyecto lleva gastados 400 millones y cuenta con 1.500 emplazamientos. Ha firmado un acuerdo de colaboración con Móviles y podría ampliarlo con Vodafone y Amena.


pdfprintpmail