Los deseos de la Ministra son nuestras pesadillas


La Ministra de Cultura, Carmen Calvo, ya ha salido a escena y no lo podía haber hecho más atolondradamente. Su primera semana fue de presentación en presentación, en el libro de Gibson, los premios Max de la SGAE, la inauguración de la escindida entidad de gestión de derechos de los autores audiovisuales DAMA, apareció por estos y otros saraos con cierta prudencia y casi pasando inadvertida.





Hasta que llega a “Hoy por Hoy” el programa radiofónico de Iñaki Gabilondo y allí montó el taco, al anunciar una rebaja del IVA en los productos musicales del 16% a un 4% . Bajo el pretexto de que “los ciudadanos compren cultura y los creadores, cada vez más, puedan vivir profesionalmente”.

El anuncio de la Ministra solo beneficia a las sociedades de gestión de los derechos de autor y a las compañías discográficas; de llevarse a cabo el anuncio de la Ministra los ciudadanos pagaremos tres veces por lo mismo; canon por el mecanismo reproductor, canon por el soporte consumible, ambos en absoluta y dolosa ausencia de su uso mayoritario, que es el informático, ajeno a los legítimos derechos de autor. Y a partir de la puesta en marcha de ese anuncio, la merma de ingresos fiscales utilizables para gastos e inversiones de interés general.

Sociedades de gestión y discográficas ganan lo mismo, se rebaja en un 12% el precio de venta al público de sus discos (“nadie tiene ahora excusa para acudir al top manta”, dirán en plena apoteosis demagógica) y los ciudadanos ya nos apañaremos para ir tirando cuando veamos qué nos queda dentro de diez años para las pensiones públicas, por ejemplo.

La Ministra no soluciona el problema, lo rodea a gusto de la industria y las sociedades de gestión. Y se olvida del interés general.

En vez de observar como en otros países se han decidido, por fin, a bajar el precio de los discos y muchos otros más lo están pensando ya como una solución realista al fenómeno de la piratería, la ministra solo se le ocurre la rebaja por la vía de los impuestos.

Afortunadamente, dos días después y tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta, Fernández de la Vega, matizó, que las palabras de la titular de Cultura son “la expresión de un deseo”, porque “la verdad es que hay una normativa europea que, hoy por hoy, no permite” ese IVA cultural “superreducido”.

La “cantada” de la ministra ha sido sonora: olvidó que uno de cada tres internautas españoles consideran prioritario la eliminación del canon para cederrón y deuvedés vírgenes, impuesto por las sociedades de gestión de los derechos de autor y despreció el diálogo con todos los sectores implicados, prometido por el Presidente del Gobierno en su reciente discurso de investidura.

Es de esperar que los deseos de la ministra no sean los de proteger exclusivamente el “show bussines” nacional y que encuentre la luz que desprende el pueblo, más allá, del primer resplandor que desprende el oropel.

Tribuna Libre de Víctor Domingo en El Confidendcial Digital

NOTA DE LA ASOCIACIÓN.-

Nosotros vemos $$$$ donde pone SGAE, porque utilizamos IGNORER

FONDO DE RESITENCIA CAMPAÑA CONTRA EL CANON DE LOS CDs y DVDs

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...Es como un cuento perverso en el que los poetas atracan a su pueblo, los cantantes llaman piratas o pendejos electrónicos a los ciudadanos honestos, los músicos cambian sus instrumentos por calculadoras y a los autores les inspira la letra de las leyes y de los reglamentos para aplicar tasas. Una verdadera pesadilla, para salir de la cual basta con abrir los ojos y no dejarse engañar.


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