Microsoft reconoce que teme a Linux


Microsoft se ha rendido a la evidencia. La compañía de Bill Gates ha enviado un informe a la SEC en el que reconoce que 2005 será un reto para ella si Linux sigue robándole negocio. La firma deja entrever que podría verse obligada a reducir sus precios si continúa el empuje del software de código abierto.





M. J. P. / Cinco Días

Linux se ha convertido en una auténtica pesadilla para la compañía de Redmond, aunque nunca antes había expresado tan abiertamente y en un documento público su temor a que el sistema operativo del pingüino (logo que representa a Linux) le siga arrebatando parte de su cuota de negocio.

Microsoft afronta desde hace meses una presión creciente del software de código abierto en todos sus segmentos de negocio, una amenaza competitiva que, según ha reconocido la multinacional estadounidense a la SEC, podría tener consecuencias significativas para su futuro financiero.

'Continuamos viendo la evolución del desarrollo y distribución del software de código abierto (...) Creemos que la cuota de Microsoft en unidades de servidores ha crecido modestamente en el año fiscal 2004, mientras la distribución de Linux ha crecido rápidamente sobre la base absoluta', dice el informe enviado a la SEC.

La compañía asegura en el texto entregado al regulador de la Bolsa estadounidense que el incremento de las distribuciones de Linux reflejan algunos anuncios públicos significativos de adopción de software de código abierto tanto en el mercado de servidores como de ordenadores personales en el último año.

Microsoft deja entrever en el informe que podría verse obligada a reducir los precios de su software, al afirmar en el documento que: 'al extenderse el grado de aceptación de las soluciones de código abierto, nuestras ventas pueden disminuir, lo que podría causar una reducción de nuestros ingresos y nuestros márgenes operativos'.

El gigante del software ha perdido clientes importantes en los últimos meses. Los dos más recientes, según recoge la revista eWeek, han sido el de uno de los grupos financieros irlandeses más importantes, el Allied Irish Bank, que hizo público el pasado junio que va a migrar a sus 7.500 usuarios de PC de Windows a Java Desktop System, la solución de Sun Microsystems basada en código abierto; el otro es el de las autoridades públicas de la ciudad noruega de Bergen, que también a principio de verano contó sus planes de reconvertir a Linux sus 100 escuelas y 32.000 usuarios para finales de este año.

No son casos aislados. Otros muy sonados fueron los de la ciudad de Múnich, hasta la que se desplazó el propio presidente de la compañía, Steve Ballmer, para intentar frenar la operación. O, más próximo, el de Extremadura.

La dificultad de competir con un nuevo modelo de negocio

Microsoft explica en su informe a la SEC que Linux ha ganado aceptación gracias, entre otras cosas, a la presión de los fabricantes de ordenadores personales para reducir sus costes. Y explica que es difícil competir con empresas que 'están adoptando modelos de negocio de software no comercial, dando a los clientes software de código abierto sin coste, ganando dinero con productos y servicios complementarios, pero sin tener que hacer frente a altos costes de I+D para el software de código abierto'. La multinacional estadounidense deja caer en el documento a la SEC cómo IBM, Sun Microsystems o Novell han encontrado en Linux una fórmula para frenar su poder en el mercado.


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