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BT, Jazztel y Auna desbancan del podio a Telefónica


Casi seis años después de la liberalización hay varias operadoras que son más caras que el ex monopolio. Tele2 y Aló son las más baratas





Inés Abril /Cinco Días

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) se ha convertido en la mejor guía para elegir operador de telefonía fija. El regulador ha unificado datos de cientos de ofertas, precios y descuentos y ha recogido en un informe las tarifas de las 14 principales operadoras de telefonía fija del país en los cinco grandes ámbitos de tarificación -local, provincial, interprovincial, internacional y fijo a móvil.

Lo importante del estudio de la CMT es que se refiere a precios efectivos por minuto, la variable más significativa y que ofrece una idea real de las distintas ofertas. Con los datos del regulador, la comparación es fácil y los resultados, concluyentes. BT, Jazztel y Auna son las operadoras más caras; Telefónica está en la franja media, y Tele2 y Aló son las más baratas.

La recomendación de elegir un operador distinto para cada llamada ha pasado a la historia. La liberalización del mercado de la telefonía fija ha traído a España decenas de operadoras que ofrecen centenares de ofertas, así que la complejidad convierte en imposible la tarea de decidir en cada momento qué conexión se va a hacer y qué operador ofrece la mejor tarifa para ese consumo concreto.

También las telefónicas han puesto su granito de arena para desterrar la posibilidad de elección. Su objetivo ya no es captar un trocito de tráfico, sino el cliente completo y para ello hacen una oferta estrella que exige la adhesión a toda la línea. El resultado es que ya no vale la alternancia. Hay que apostar y decantarse por una.

Este escenario convierte en más arriesgada la elección, puesto que la telefónica escogida se encargará de facturar todo el tráfico que se haga. Y lo hará ya sea porque el ganador de la puja haya sido un operador de cable, que llega directamente al hogar con teléfono e infraestructura propia, ya porque se trate de una telefónica especializada en telefonía indirecta, que insistirá en que el cliente se preseleccione y use siempre sus redes sin necesidad de marcar prefijo.

Llegados a este punto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), tradicional defensora de la utilización de un operador para cada llamada, ha dejado de recomendarlo y ha optado por instalar en su web un ahorrador telefónico. El servicio que da esta calculadora es fácil: el cliente introduce los datos de una factura y el simulador se encargará de decir qué compañía es más barata para los hábitos concretos de ese usuario.

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) es menos concisa en sus conclusiones sobre los precios de la telefonía fija y, desde luego, no hace recomendación alguna a los clientes. Sin embargo, en el informe que sirve de base a la consulta planteada al sector sobre la definición de los mercados de referencia, el organismo regulador hace un repaso en profundidad a los precios de cada operador. La parte clave del estudio es una comparación de las tarifas de las 14 principales telefónicas, en cinco ámbitos de facturación distintos y tanto en horario normal como reducido. Lo importante es que la CMT no se queda en los precios nominales, sino que ofrece un precio efectivo medio por minuto a partir de una llamada de 180 minutos. Es decir, en las cifras que da están incluidas todas las ofertas, descuentos, tarifas y cargos que tiene cada operador.

La CMT no ordena los datos, se limita a ponerlos sobre el papel, pero una clasificación de los operadores por su nivel de precios lleva a una conclusión inmediata: Telefónica está muy lejos de ser la compañía más cara.

El podio está liderado por BT Ignite, la operadora con precios más elevados según la media de los cinco ámbitos de tarificación -local, provincial, interprovincial, internacional con destino a la Unión Europea y fijo a móvil- en horario normal. La filial española del ex monopolio británico tiene las tarifas más altas en las llamadas interprovinciales, internacionales y de fijo a móvil, lo que la lleva directamente a la primera posición entre las 14 compañías estudiadas.

En segundo lugar está Jazztel, seguida de cerca por Auna, que empata con Euskaltel, la operadora de cable del País Vasco.

Según los datos de la CMT, Telefónica es la sexta de la lista, con los mismos puntos que Ono.

Las más baratas

Justo al otro lado de la lista se encuentra la operadora de más reciente incursión en la telefonía fija española, Tele2. La empresa sueca gana la carrera de las tarifas más competitivas en un duro pulso con Aló, que es la segunda más barata. En el grupo de las menos caras también se encuentran tres de las compañías de cable más pequeñas -Retecal, Telecable y R- y la filial de France Télécom, Uni2.

La clasificación da un ligero vuelco si en lugar de estudiar las tarifas en horario normal se considera el tramo nocturno de facturación reducida. En ese caso, Euskaltel pasa de ser la cuarta compañía más cara a liderar el ranking, mientras que Auna avanza un puesto y se convierte en la segunda de la lista.

Jazztel, sin embargo, retrocede varias posiciones y se coloca en quinto lugar. Como dato curioso, Telefónica no se mueve ni un milímetro y se sitúa también en sexta posición. La mayor diferencia es para BT Ignite, que cede su liderazgo en horario normal por una octava plaza en las horas de facturación reducida.

Por la parte más ahorradora de la clasificación -las que menos cobran- los cambios son más limitados. Tele2 y Aló siguen siendo las más baratas, pero alteran el orden y la operadora sueca se coloca en segundo lugar. Las mismas telefónicas de cable -Retecal, Telecable y R- figuran entre las más económicas, al igual que Uni2.

A pesar de que la nueva estructura de competencia en el mercado obliga casi a elegir un operador para todos los consumos, sigue resultando conveniente estudiar los hábitos personales, decidir qué tipo de tráfico se utiliza más y revisar la clasificación en cada ámbito. Por ejemplo, aunque Telefónica está lejos de ser la operadora más cara en la media de todas las tarifas, sí lo es en las llamadas locales en horario normal, el segmento de más consumo.

También en este caso son importantes las denominadas ofertas estrella de cada compañía, aquéllas que las operadoras utilizan como reclamo para lograr la adhesión o la preselección de un cliente. En el caso extremo de que un hogar sólo use el teléfono los fines de semana, la elegida debería ser Jazztel porque con ella las llamadas nacionales y locales son gratis el sábado y el domingo. Eso sí, la contrapartida es que el usuario tiene que hacerse cliente de Jazztel para el resto de los servicios, de forma que todas las llamadas pasarán por sus redes sin que el usuario marque prefijo alguno.

En otra hipótesis en la que el consumo sea exclusivamente de telefonía metropolitana, entonces la escogida tendría que ser Tele2, que acaba de lanzar -lo hizo antes del estudio de la CMT- una oferta de conexiones locales gratis con la misma condición que Jazztel.

¿Ha bajado la factura?

No hay duda alguna de que la liberalización de la telefonía fija y la competencia ha rebajado el precio de las llamadas. Los datos de la CMT son contundentes y dicen que las conexiones provinciales han sido las que más han recortado su precio, casi un 50% entre 2000 y 2003. La bajada en las llamadas locales ha sido más tímida, del 9,7%, con una reducción del 33% en las interprovinciales y del 46% en las internacionales.

Sin embargo, queda la duda de qué ha pasado con la factura de los españoles. El director general de la OCU, José María Múgica, llama la atención sobre la subida de las cuotas fijas, sobre todo del abono mensual, que ha aumentado desde los 7,4 a los 13,1 euros en los últimos seis años. También ha crecido el consumo y en su vertiente más cara. Las llamadas a móviles desde un teléfono fijo se han disparado y se trata de la conexión de mayor precio.

Todo ello lleva a Múgica a concluir que, pese al número de operadores y a la cantidad de ofertas, la competencia en telefonía fija sigue siendo escasa. A su juicio, las telefónicas se miran mucho entre ellas y ajustan las tarifas al máximo, salvo en el caso del reclamo que les sirve de atracción.

Aun así, lo cierto es que los datos de la CMT demuestran que hay variaciones entre unas compañías y otras. Entre la firma más barata y la más cara en telefonía local hay una diferencia de precio del 21%, que llega al 87% en el tráfico interprovincial. Está claro que hacer cuentas merece la pena.

El móvil. Amena se distancia de sus rivales

La telefonía móvil se diferencia de la fija en muchas cuestiones. La primera es que está dominada sólo por tres operadoras, frente a las centenares de la tecnología de comunicación más tradicional. La segunda es que, aunque sólo haya tres compañías, la cuota de mercado está mucho más repartida. La tercera, que sus precios han bajado mucho menos.

La CMT ha constatado que las tarifas de las tres operadoras de telefonía móvil son muy parecidas y bastante estables en el tiempo. De hecho, las de Telefónica Móviles y Vodafone eran prácticamente idénticas cuando el regulador cerró el informe sobre los mercados de referencia. La única que se sale de la uniformidad es Amena y lo hace por todo lo alto. La tercera operadora del país comenzó su andadura con cierta presión a la baja en las tarifas, pero pronto cambió de estrategia y comenzó a subir. Y lo ha hecho hasta el punto de que, según los datos aportados por la CMT, es un 50% más cara que sus dos rivales. No se trata, además, de que lo sea en una oferta puntual, sino que lo es en el precio medio efectivo por minuto, la variable más concluyente.


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