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SLAMMING: Las compañías telefónicas logran altas con engaño en su guerra por captar clientes


La Unión de Consumidores advierte de que esta práctica fraudulenta, denominada 'slamming' , afecta a más de 29.000 familias andaluzas. Algunas operadoras llegan a falsificar la firma de los clientes




ALMUDENA NOGUÉS/GRANADA - Ideal Digital

Las operadoras de fijo, móvil e Internet ponen obstáculos para darse de baja

La pregunta es tentadora. «¿Le gustaría pagar menos de teléfono?». Mientras el usuario sueña con arañarle unos euros a su factura mensual, el comercial -que se afana en aparentar buena fe- le pide que le muestre una factura de su actual operadora y un extracto bancario. La excusa es siempre la misma: hacerle un presupuesto más barato. En unos segundos, el hábil vendedor anota todos sus datos. A continuación, le solicita que le firme un papel alegando que necesita justificar la visita al domicilio ante sus jefes. La rúbrica convierte al cliente en una nueva víctima del 'slamming'.

Cientos de malagueños están picando en el cebo de esta contratación fraudulenta, en la que el perjudicado sufre un cambio de compañía telefónica sin ni siquiera ser consciente de haberla aceptado. La sorpresa llega con la primera factura. En la mayoría de los casos el usuario no entiende nada. En ningún momento ha pronunciado el 'sí, quiero'. Sin embargo, contempla atónito cómo ha sido dado de alta en otro operador. Según una encuesta realizada por la Unión de Consumidores (UCE) esta práctica, cada vez más frecuente, afecta a más de 29.000 familias andaluzas.

El informe elaborado por la UCE concluye que uno de cada siete usuarios ha sufrido intento de fraude. Además, cerca del 98% de los entrevistados han sido contactados por algún operador, o conoce a alguien que lo ha sido. Un dato que revela la agresividad de esta práctica en expansión.

Una guerra sucia

La liberalización del mercado de las telecomunicaciones ha abierto una guerra sucia entre las compañías. En esta batalla no hay reglas. Todo vale con tal de engordar la cartera de clientes. Incluidas las prácticas fraudulentas. Desde las juntas arbitrales de consumo se asegura que los casos de 'slaming' se han repuntado conforme han ido surgiendo nuevas operadoras.

El verano pasado, la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) echó más leña a este fuego. Así lo consideran las asociaciones de consumidores, que sostienen que la decisión del organismo de posibilitar el cambio de operadora de telefonía fija a través de una simple llamada grabada -lo que las operadoras llaman sistema de verificación por terceros- no ha hecho más que estimular los timos telefónicos.

La Federación Andaluza de Consumidores y amas de casa Al-Andalus afirma que esta norma «deja abierta la puerta al fraude». «El contrato verbal está provocando un importante aumento de estas estafas que afectan, sobre todo, a personas de avanzada edad», afirman desde la organización. Y continúan : «Las telefonistas les bombardean a llamadas, les doran la píldora y así logran que muchos ancianos digan que sí sin ni siquiera darse cuenta», critican. Fuentes de la Federación de Consumidores en Acción también hacen hincapié en la creciente proliferación de esta práctica ilegal. «Ciertas compañías incluso llegan a falsificar la firma del cliente o a simular su voz para lograr que el usuario se cambie de compañía, aunque se haya negado telefónicamente en reiteradas ocasiones», indican a la vez que animan a los afectados a denunciar.

Dar orden al banco

«En cuanto se reciba la factura hay que dar orden al banco de que la devuelvan. Acto seguido, el perjudicado tiene que contactar con su antiguo operador para volver a preasignarse y, por supuesto, hay que dar a conocer el caso a la asociación de consumidores», sugieren.

Otras organizaciones , como la UCE se suma a esta reivindicación. «La unión hace la fuerza. Cuantas más personas reclamen más poder tendremos para exigir una legislación que regule este fraude», precisa, a la vez que señala que sus oficinas reciben unas 20 quejas por 'slamming' diarias.

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