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El canon de la SGAE pondrá aún más trabas a a la Sociedad de la Información.


Dos de las banderas del Gobierno de Zapatero son la lucha contra la piratería y el fomento de la sociedad de la información y de las nuevas tecnologías. El próximo viernes, en el Consejo de Ministros, se presentará un nuevo paquete de medidas que toca ambos flancos: un plan contra la piratería del que sólo se conocen rumores y que involucrará a 11 ministerios. Mantener las dos pelotas en el aire es más que malabarismo: ¿cómo fomentar Internet y contentar a la industria discográfica?




Lo que parece seguro es que la acción del Gobierno no se limitará a poner cerco al “top manta”. El Ejecutivo también pretende combatir el intercambio de canciones en la Red. La industria tecnológica, las empresas de telefonía y los fabricantes de equipos informáticos, está muy preocupada. Hace unos días, filtraron a La Vanguardia una información donde se aseguraba que el Gobierno pretende extender el canon por copia privada que ahora pagan los CDs vírgenes o las fotocopiadoras a las impresoras, a los discos duros, a los escáneres, a los DVDs o incluso a las conexiones ADSL. Un canon para todo lo que se enchufe.

Según los cálculos de estas empresas, una medida así podría encarecer los precios de estos productos entre un 25% y un 40%. Es el mismo porcentaje en el que se reducirían nuestras posibilidades de convergencia con Europa en el desarrollo de las nuevas tecnologías, un tren al que ya llegamos tarde.

Tanto el Gobierno como la SGAE han negado que la decisión esté tomada y afirman rotundamente que el canon del ADSL ni siquiera se ha planteado como posibilidad. Pero reconocen que sí se está discutiendo gravar con un canon a los equipos informáticos.

Sin embargo, estas medidas no llegarán, si llegan, hasta al menos dentro de seis meses: con la nueva reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual. Desde el Ejecutivo se asegura que los nuevos cánones no se aprobarán este viernes. Hasta ahora, según el Gobierno, sólo se está escuchando a las partes implicadas en el sector: consumidores, fabricantes, discográficas y gestoras de derechos. Aunque, probablemente, no en este orden.


Piratería y tecnología

A falta de conocer qué sucederá con el nuevo plan contra la piratería del viernes que tan preocupado tiene al sector tecnológico y a los internautas, lo que sí es seguro es que ésta es la primera batalla de una larga guerra en la que el árbitro quiere contentar a todos. O, al menos, eso dice.

El conflicto es el mismo en todo el planeta. De un lado, los fabricantes de contenidos: las discográficas, la industria del cine y los intermediarios en la gestión de derechos. Del otro, las empresas de tecnología: las compañías de ordenadores, las telefónicas.

Unos quieren parar el tiempo, poner puertas al campo y volver a un mundo mejor (para ellos) donde los ordenadores sólo servían para hacer sumas y no para intercambiar canciones y películas a la velocidad del bit. A los otros, la piratería digital les ha servido como el mayor reclamo posible para potenciar la compra de equipos informáticos en las casas.

No hay estudios fiables sobre cuántos son los españoles que utilizan su conexión a la Red para intercambiar música o películas desde su ADSL. Pero esta cifra no baja del millón de personas. Pocas cosas han hecho tanto por la popularización de Internet en España como el Emule.


Industria contra Cultura

Si se juzga el choque de trenes desde el punto de vista macroeconómico, el cambio tecnológico está provocando más riqueza de la que destruye. La muerte del disco, que no de la música, también genera paradójicamente mayores ingresos para los músicos y entidades de gestión, aunque manda a la cola del paro a muchos empleados de discográficas, tiendas de CDs y distribuidoras.

Muchas veces las grandes corporaciones se encuentran con intereses contradictorios, con una pata en cada mundo. Warner –uno de los grandes estudios de Hollywood, una de las principales discográficas– es también dueña de AOL, el principal proveedor de conexiones a Internet de Estados Unidos. Sony lo mismo te vende una película como un reproductor de MP3 o un ordenador. Lo que se pierde con los discos se gana con los grabadores.

La misma esquizofrenia sufre ahora el Gobierno. De un lado el Ministerio de Industria, que dice no ser “muy amigo de los cánones” y que es consciente de que subir el precio de los equipos informáticos con tasas privadas no es la mejor manera de potenciar Internet. Del otro, el Ministerio de Cultura, que sigue a pies juntillas los argumentos de la SGAE. Esperemos que la solución salomónica no consista en renunciar al canon digital a cambio de movilizar al Ministerio de Interior contra los internautas.

IGNACIO ESCOLAR / Tele 5


NOTA DE LA ASOCIACIÓN.-

Nueva subida del canon por la copia privada. Mientras el Salario mínimo interprofesional subirá un 4'5 %, el canon lo hará en un 30 %

Manifiesto conjunto contra el canon de los CDs y DVDs virgenes grabables

Nosotros vemos $$$$ donde pone SGAE, porque utilizamos IGNORER

...Es como un cuento perverso en el que los poetas atracan a su pueblo, los cantantes llaman piratas o pendejos electrónicos a los ciudadanos honestos, los músicos cambian sus instrumentos por calculadoras y a los autores les inspira la letra de las leyes y de los reglamentos para aplicar tasas. Una verdadera pesadilla, para salir de la cual basta con abrir los ojos y no dejarse engañar.




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