¿Subvenciones? No, gracias


Robin, el Sheriff y la Sexta directiva del IVA

Robin Hood fue un conocido caso de ajuste fiscal forzoso. Las trapacerías con los impuestos de la nobleza de la época se cebaron en los pobres. Nuestro sistema democrático actual creó un impuesto -con más lógica y para todos- que se denomina IVA y que grava el cambio de mano del dinero. Como entonces pero más sofisticado.




El sheriff de Nottingham, autoridad tributaria de la época, aplicaba, como la Agencia Española de Administración Tributaria ahora, su norma e inspección para el cumplimiento de sus Leyes. Pero allí estaba el arquero de Sherwood, dispuesto a reformar por la vía de la acción directa la devolución de lo robado injustamente a poca ropa.

En 1998 el gobierno de turno de este Reino decidió cambiar ciertas reglas del juego. Miró dónde y cómo se podía recaudar más para compensar la bajada de otros pesados impuestos prometida en las elecciones. Descubrió que mucho se entregaba a los pobres y necesitados y que, sorprendentemente, de allí se podía exprimir sin alarmar en exceso a la plebe.

Así que proclamó: Aquellos que recibiereis dádivas de nuestro muy amado estado, incluso de otros reinos y países, habréis de confesarlo cada año para pagarnos nuevo diezmo por habeos favorecido. Toda confesión del llamado IVA que no incluya estas dádivas, proscrita será, y se os perseguirá por si hubiere ignorancia o insumisión.

Y todos pensamos: No serán capaces de impedir que todas las entidades cívicas, de cualquier tipo, parias de la sociedad civil y fundadas en el interés general que llena la boca de los políticos, puedan recuperar -en todo o en parte- del IVA ya pagado a otros... Pues sí lo fueron.

Y volvimos a pensar: No están diciendo que cualquiera que ha recibido una subvención, pública o privada, se encuentra en situación de declarar este impuesto al Sheriff mediante una sutil matemática llamada regla de prorrata.

Pero fue que sí. Ahí estaban las ubres de la vaca, bien rosadas. Para muñirlas sólo hacia falta disponer de la información del dinero que las instituciones del Reino daban a los necesitados para protegerlos. Y allí estaban también esas dádivas, en los ordenadores, en las declaraciones de los que declaraban y en la acusación automática a los que no lo hacían.

El mismo Estado benefactor de la cultura, el deporte, el voluntariado etc. a través del fenómeno del IVA, la prorrata y las subvenciones, se transfiere a si mismo de hecho una parte del dinero que sus administraciones autonómicas, locales o comunitarias, han hecho llegar a Fundaciones, Entidades, empresarios públicos y privados y profesionales. ¿Por qué no lo recobra desde un principio dándonos todavía menos de a lo que nos tiene acostumbrados? ¿Para qué este trabajo absurdo?

Aquí ha ido de Robin todo dios. Primero el abogado general de la Unión Europea que ha denunciado a nuestro Reino por las acciones del Sheriff; después el PSOE, que en 2003 quiso enmendar la situación con una propuesta no de Ley que la proximidad electoral hizo decaer.

Ahora, CiU y el resto de grupos la Comisión Parlamentaria, incluido el PP, que están con una nueva proposición no de Ley para corregir el entuerto que condenará en Bruselas próximamente tanta impunidad fiscal contra el contribuyente amparado por la Sexta Directiva Europea del tal IVA.

La faena ha sido aliñada por todos, sentencia europea a parte, para que se haga justicia. Nos preocupa que en las actas de la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados, aparezca un ex delegado de Hacienda, en nombre del ahora Sheriff, que parece dudar de las causa justa que Robin representa.

Y pensamos: No se harán enmiendas en el Pleno que disminuyan la importancia de las entidades ciudadanas no lucrativas para seguir perjudicándolas. Pues, va a ser que...

Quizás se ha olvidado ya el nuevo Sheriff que fue Sir Robin durante muchos años y que el gobierno que aprobó este destrozo también fue presidido por un inspector de Hacienda.



Firman Juan-Manuel Ferrís Gil (Presidente del Centro Excursionista de Valencia), Salvador Lledó (Presidente de l´Institut Mèdic València), Santiago Algado (Presidente de la Fed. de Societats Musicals C.V.), Joan Cebolla (Presidente de la Plataforma Valenciana de Entidades de Voluntariado Social), Antoni Pardinyas (Presidente de la Sociedad Coral El Micalet) y Francesc Oltra (Presidente de la Real Sociedad Econòmica d´Amics del PV).

(Artículo publicado en Levante-El Mercantil Valenciano)

pdfprintpmail