Internet es como la vida, tiene lo mejor y lo peor


      Víctor Domingo Prieto participó ayer en Gijón en unas jornadas organizadas por Nuevas Generaciones en el Parque Tecnológico sobre el papel que deben jugar las nuevas tecnologías en el desarrollo de la región. Antes, habló sobre el presente de la red, sobre su seguridad y sobre el futuro de la navegación digital.




M. F. A.
-Usted habló en su conferencia sobre la protección de datos. ¿Cuál es la situación actual?

-La situación sobre seguridad es que hay una gran desinformación. Para una persona que se conecta a Internet su única preocupación es conseguir un acceso y una tarifa adecuada, pero no tiene ningún tipo de formación o información sobre los peligros e inseguridades que pueda haber en Internet. Nosotros estamos tratando ahora de pasar esa información y de documentar a la comunidad internauta -sobre todo a la más nueva-, que en este último año se ha duplicado en España.

-Por lo que dice, la seguridad debe plantearse como algo personal y no de la red.

-Sí, hay que asumirlo, nosotros cuando estamos en casa cerramos la puerta o echamos las cortinas para preservar nuestra intimidad. Ese tipo de cosas que son normales en la vida diaria no se tienen en cuenta en Internet. Cuando nos conectamos a la red, el ordenador es absolutamente vulnerable, y la gente tiene que tener esa información.

-No es, pues, un problema de las compañías.

-Efectivamente, pero sí es problema de las compañías el tema de los virus que afectan a un tipo de programas que deben tener más seguridad. Pero, aparte de esto, está claro que el internauta tiene que tener conocimiento de lo que está haciendo.

-¿Qué va a pasar en el futuro?

-La cosa va a ir a mejor porque según vayamos avanzando vamos a tener un universo más amplio de internautas y va a haber más información y más preocupaciones sobre cuestiones que ahora no se tienen. Ahora estamos empezando, esto es la prehistoria de Internet y estamos estableciendo las bases de lo que va a ser la futura convivencia en la red.

-Digamos que nos estamos lanzando a nadar sin flotador.

-Sí, porque nos han puesto este medio de comunicación y lo estamos empezando a conocer ahora y nos estamos encontrando con los primeros problemas.

-Internet alberga lo mejor y lo peor, ¿hay alguna fórmula para controlar la red o controlarla es desvirtuarla por completo?

-Internet es como la vida normal, tiene lo mejor y lo peor. Se dice mucho que esto es una selva donde la pederastia, la trata de blancas y el terrorismo campan a sus anchas, y no es cierto. Ninguna de esas actividades las ha inventado Internet, pero quien se dedica a ellas utiliza este medio como puede utilizar el teléfono o el correo postal. Desde ese punto de vista no hay que demonizar Internet, pero sí que se utiliza para este tipo de cosas y es muy difícil controlarlo. De todas formas, controlar la red es prácticamente imposible, no veo la forma de que un Gobierno o un Estado pueda hacerlo, las únicas que la controlan son las operadoras telefónicas que nos dan la conexión y nos las quitan cuando les dan la gana.

-¿La red se va a quedar pequeña?

-Ya lo es, ahora mismo tiene un gran nivel de saturación. Lo que pasa es que estamos hablando de un Internet prehistórico, estamos con las líneas normales de acceso de llamadas de voz, pero la red va a conocer otra dimensión cuando entren a actuar tecnologías como el UMTS, o cuando el cable se difunda mucho más. Se necesita el Internet II, pero aquí todavía tardará un tiempo.

-En 1996 había cerca de 300.000 internautas y ahora son ya cerca de nueve millones. ¿Hay algún límite?

-Yo creo que son pocos, es una parte muy pequeña de la población española. Cualquier ciudadano tendría que tener acceso, como un derecho, y cuanta más gente tenga acceso habrá más libertades, más posibilidades para desarrollar nuevos negocios, el comercio electrónico y un montón de cosas que todavía no nos estamos imaginando. Esa cifra puede suponer el 18 o el 20% de la población española, en Estados Unidos, el 60% está conectado a Internet. Estamos todavía muy bajitos, somos el país 22 en acceso a Internet.

-¿Cuáles son ahora las principales quejas de los internautas?

-El principal problema es el acceso. Ahora mismo hay medio millón de ciudadanos que no tienen acceso y no tienen posibilidad porque viven en zonas rurales. El segundo gran problema es el de las tarifas telefónicas, que son muy caras en este país. El tercer problema grave es la falta de formación y para los formadores precisamente, porque estamos dejando a los chavales que anden por Internet tranquilamente y yo creo que deberían ser los formadores, los tutores y los padres los que acompañaran a los pequeños y los que se vayan coeducando con ellos en el uso de esas tecnologías. Estamos hablando de contenidos peligrosos, ilícitos y habría que establecer una estrategia de formación para padres.

-Por lo que dice existe una discriminación en la zona rural.

-En todas las zonas que tienen líneas TRAC no tienen acceso a Internet, y ese es un problema que tienen que resolver las comunidades autónomas, y las más afectadas con Castilla y León, Asturias y Galicia.

-Ya por último, ¿cómo estamos los asturianos en materia internauta?

-No es de las comunidades más avanzadas en el tema de Internet, no es de las que más se significa.

Reproducido de El Comercio

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