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Internet se estanca en España


Baja el número de nuevos internautas y los españoles están en la cola de la UE




La fiebre de Internet parece haber pasado en España. El número de usuarios, que en años pasados había crecido a ritmos anuales que llegaron a rozar el 80 por ciento, registró un brusco frenazo durante la segunda mitad del año pasado, lo que parece indicar que la incorporación de nuevos internautas está tocando techo. Esta tendencia también se está produciendo en el conjunto de la Unión Europea, pero, a diferencia de lo que sucede en España, la media de ciudadanos conectados es mayor y roza el 40%. España, según los últimos datos de la Comisión Europea, se consolida como el penúltimo país de la Unión por usuarios conectados a Internet desde sus hogares.

Los datos del Estudio General de Medios (EGM) de octubre-noviembre del 2001 señalaban que en España existían unos 7,4 millones de personas conectadas a Internet, cifra que representa un 21,2 por ciento de la población, y que es superior en aproximadamente medio millón de personas a las que estaban conectadas según los datos de enero febrero-marzo. Sin embargo, en el mismo periodo del año anterior, el número de usuarios había registrado un crecimiento muy superior, de 1,8 millones de personas (véase gráfico). Otras estimaciones aún reflejan un estancamiento más dramático del incremento de usuarios.

Un portavoz de la compañía de medición de audiencias en Internet, Júpiter MMXI, explicó ayer que mientras que en todo el año 2001 los usuarios crecieron en España un 23%, países como Alemania (37%), el Reino Unido (27%) y Francia (38%), con una proporción mucho mayor de internautas en relación con la población, registraron crecimientos bastante más importantes.

Esta ralentización no es exclusiva de España. Un reciente informe de la Comisión Europea señala que en diciembre del 2001 el 38% de los hogares europeos se conectaban a Internet, una cifra sólo dos puntos porcentuales superior a los datos que este mismo estudio presentaba en junio. El informe indica que "esto significa que el rápido crecimiento durante el año 2000 y principios del 2001 puede haber llegado a un cierto estancamiento". Los autores del estudio añaden que habrá que esperar a próximos informes para ver si se confirma esta tendencia, pero sostienen que las estadísticas de los países miembros parecen, por el momento, reforzar esta tesis.

Los técnicos de la Comisión señalan que la razón de este frenazo puede estar en el hecho de que la conexión desde el domicilio está vinculada a que se disponga de un ordenador, y en estos momentos la mayoría de los hogares europeos con este aparato estarían ya conectados. Respecto a España, un informe de Opinet señala que un elemento que podría explicar el estancamiento sería la escasa presencia de conexiones de alta velocidad (cable o ADSL) y que la inmensa mayoría de los usuarios se conecta aún a través de líneas telefónicas convencionales más lentas.

Pero, cualquiera que sea el motivo, lo cierto es que, con estos datos, España se consolida en la cola de los usuarios de Internet en Europa. Según los datos del último eurobarómetro elaborado por la Comisión Europea, España es el penúltimo país de la UE en número de hogares conectados, en torno al 24%, casi catorce puntos menos que la media europea, y desde luego, muy lejos de Holanda y Suecia, que ya rebasan el 60%, o de Estados Unidos, que supera el 50%. Lógicamente, no es lo mismo que Europa se haya estancado con tasas de penetración medias del orden del 40% y que a España le suceda lo mismo con una tasa sólo superior a la que presenta Grecia. Cataluña, por su parte, mantiene, según EGM, el nivel mayor de usuarios de Internet en España, sin embargo, la tasa, del 26,6%, queda muy lejos de la media europea. Además, el País Vasco está ya muy cerca de disputar el histórico primer puesto de Cataluña con más del 25% de internautas sobre su población.

El estudio señala que, si se tiene en cuenta el número de usuarios que se conectan desde su puesto de trabajo, la media europea alcanzaría aproximadamente el 50% de la población de más de quince años.

Reproducido de La Vanguardia

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