Críticas al programa


Las dos principales asociaciones de cibernautas del país han criticado ciertos aspectos del programa "Internet para todos" promovido por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCYT). La más dura ha sido la Asociación de Internautas que ha censurado la "superficialidad, falta de rigor y criterio" del Ministerio

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A juicio de la AI el programa "discrimina" en su acceso a los discapacitados y a los internautas que no utilicen el programa de la empresa Microsoft.

Los centros de formación de esta iniciativa deben disponer de una infraestructura con un servidor web Internet Information Server 4.0, "famoso en el mundo entero por sus agujeros de seguridad, destaca un comunicado de la AI. Los puestos de trabajo solo pueden disponer de Windows 98 o 2000, por lo que quedan fuera del programa todos los usuarios de Macintosh y Linux.

"El Ministerio de Ciencia y Tecnología se ha equivocado de cabo a rabo al tratar con tanta superficialidad no sólo la Red sino un objetivo encomiable y digno de todo nuestro apoyo como el de 'Internet para todos', vamos un paso adelante y dos para atrás hacia la Sociedad de la Información y lo que resulta demoledor es que los ciudadanos tengamos que cargar con el lastre", afirmó Víctor Domingo, presidente de la AI.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), Miguel Pérez Subías, ha calificado el programa de "loable y positivo" pero carente del soporte económico suficiente para su desarrollo, por lo que pidió a la Administración un "compromiso presupuestario" para llevarlo a efecto.

Para recibir este curso el usuario tendrá que abonar quince euros. Sin embargo, la AUI estima en treinta euros el coste medio por cada uno de estos cursos, por lo que la mitad del coste final debe ser financiado. Si se cumplen los objetivos del Ejecutivo de alcanzar el millón de usuarios al año, supondría un gasto total de treinta millones de euros, de los que la mitad serían abonados por los propios usuarios.

No obstante, quedarían otros quince millones por financiar, cifra que dista, indicó, de la partida económica que destinará el MCYT --5,5 millones de euros-- que tan sólo representa una tercera parte del dinero necesario para cubrir este programa si alcanza su objetivo, un millón de usuarios al año.

"Esto supone que el resto debe ser asumirlo por el sector privado, por los centros de formación de estos cursos, por el profesorado y, aunque la idea es buena, no hay presupuesto para que dé soporte a la dimensión que se quiere dar a este programa. Además el sector privado no está pasando por un buen momento como para apoyar económicamente este tipo de iniciativas".

Reproducido de Cibernauta.com

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