POLÉMICA EN LA RED

Cisma en las 'telecos' por el coste de Internet


La propuesta de Telefónica para rediseñar las tarifas planas enfrenta a los operadores. Mientras que Vodafone y Yoigo la apoyan, Orange y Jazztel aseguran que el sistema actual es válido.




Por Ignacio Anasagasti EL Mundo Mercados.- Quién le iba a decir al consejero delegado de Telefónica, Julio Linares, la que se le iba a venir encima a su compañía cuando el lunes pasado puso encima de la mesa una propuesta de futuro para que los usuarios de la banda ancha paguen exclusivamente en función de lo que consumen.

Sus declaraciones, aparte de inquietar a los internautas, han abierto un cisma en el sector entre unos operadores, como Vodafone y Yoigo que, junto a Telefónica, apuestan por esa fórmula para garantizar la sostenibilidad del sistema, y otros, como Orange y Jazztel, que la desechan y prefieren seguir la misma línea de los 10 últimos años. Es decir, para ellos es prematuro hablar de cambios porque «no tienen ningún problema de congestión en la Red» y su crecimiento de tráfico lo pueden absorber perfectamente a medio plazo con inversión.

Al igual que Orange y Jazztel, Telefónica admite que sus redes no se encuentran al borde del colapso, aunque en el futuro podrían verse afectadas si no se actúa contra el crecimiento exponencial del tráfico en internet, sobre todo en el segmento móvil, donde el espectro «es finito». Una «preocupación» compartida por Ono que, sin embargo, no quiere posicionarse en el debate sobre las tarifas planas.

Tal y como se han desarrollado los hechos, fuentes del sector de las telecomunicaciones opinan que la propuesta del grupo presidido por César Alierta podría interpretarse más bien como un «globo sonda» para ver la respuesta del mercado y así comprobar si sería factible cambiar el modelo a «corto plazo». Tanto Telefónica como Vodafone y Yoigo, a la vez que sacaban a la palestra mediática el debate, aseguraron que no tienen previsto, por el momento, acometer ninguna modificación en su régimen tarifario.

La aceptación por parte de la sociedad de cualquier cambio en el ADSL no será «fácil», ya que supondría «ir en contra de una tendencia de mercado a la que están muy acostumbrados los consumidores», apunta el presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo. En su opinión, cualquier aventura en solitario de una o varias operadoras podría no tener mucho éxito.

Industria demanda a las empresas más inversión

El debate abierto por Telefónica sobre el futuro del modelo de negocio en internet no sólo estuvo protagonizado esta semana por las operadoras y los internautas. También contó, como no podía ser menos, con un invitado de excepción: el Ministerio de Industria. A través del secretario de Estado de Telecomunicaciones, Bernardo Lorenzo, dejó claro que en este momento en España no existen problemas de congestión de tráfico en las redes.

Para evitar un hipotético colapso en el futuro, Lorenzo recalcó que lo que tienen que hacer las operadoras es invertir en infraestructuras y aumentar su capacidad. «Hay que volver a la senda de la inversión», detalló, para a continuación señalar que no ha existido una correlación entre la caída de ingresos de las 'telecos', con descensos en el mercado nacional en torno al 5%, y los recortes de inversiones, que se han situado en los últimos años entre el 25% y el 30%.

Para Telefónica, Vodafone y Yoigo, el sector debería evolucionar hacia «el pago por consumo», entre otras soluciones, para dar respuesta al incremento exponencial del tráfico en las redes que está poniendo en peligro la viabilidad del sistema. De llevarse a cabo su propuesta, cosa que no se plantean a corto plazo, donde se viviría una auténtica revolución sería en la red fija: los usuarios con tratarían un volumen de descargas al mes en lugar de la velocidad de navegación; por tanto, ya no tendrían posibilidad de navegar todo lo que quieran a cambio de un precio único. «Si en un mes superasen la cantidad contratada, sólo se les cobrarían los datos de más que se han descargado», informan fuentes sectoriales.

Por su parte, de acuerdo con las mismas fuentes, en la red móvil, el cambio únicamente supondría la multiplicación de las ofertas existentes, ya que aquí sí que se contrata en razón del consumo. Con las tarifas actuales, si el usuario sobrepasa las descargas contratadas, la velocidad se reduce sustancialmente.

De acuerdo con el consejero delegado de Telefónica, con el modelo tarifario vigente la inmensa mayoría de los usuarios está «subsidiando» a los «intensivos», que en el ADSL móvil son un 5% -consumen el 75% del tráficoy en el fijo un 20% -generan el 80%-. Entonces, si se llevase a cabo la propuesta de cambio, el grupo interpreta que se acabaría con esa «penalización» a la que están sometidos casi todos los internautas. En otras palabras, los consumidores verían reducida su factura.

Esa interpretación es puesta en duda por la asociación de consumidores Facua, que piensa que las compañías lo que de verdad buscan es «atacar al usuario para ganar más dinero». «El Gobierno debería declarar la banda ancha de internet, tanto móvil como fija, servicio universal», marcando una tarifa de referencia y unos mínimos de calidad, subraya su portavoz, Rubén Sánchez. En esta misma línea, Iniciativa per Catalunya Verds ha registrado una proposición de ley en el Congreso para garantizar el acceso universal a internet de banda ancha móvil y asegurar una tarifa plana.

Telefónica dice que no tiene previsto, por ahora, modificar su modelo tarifario

En relación con la polémica tarifaria, otro de los temas a los que se aludió esta semana en el Encuentro de las Telecomunicaciones organizado por la patronal Aetic fue el relativo a la necesidad de que los proveedores de contenidos contribuyan en la inversión en redes. En este tema, lanzado a escena también por Telefónica, la posición de todos los operadores fue prácticamente la misma.

La teleco presidida por Alierta indicó que existe una «asimetría» creciente e insostenible entre las operadoras, que mantienen las redes, y los proveedores de contenido, como Google, que hacen uso de ellas con apenas coste. Según la compañía, en España el 30% del tráfico lo generan los operadores, mientras que el 70% restante es ajeno a ellos y «no les reporta ingresos».

Ante este desequilibrio, las telecos proponen obligar a los proveedores de contenidos a que adecuen su tráfico a sus inversiones en Red, mejorar los acuerdos de interconexión, o que paguen por servicios de valor añadido, que generan mucho tráfico.

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