España no está preparada para la auténtica revolución digital


Las empresas y la economía españolas no saben sacar partido a las nuevas tecnologías. Aunque existen recursos y plataformas suficientes, no hay una cultura empresarial que les respalde, lo que supone un obstáculo para que España se suba en marcha al tren digital y recupere su competitividad.




Ana P. Alarcos - Lainformación.com - La revolución tecnológica que arrancó hace ya una década está a punto de vivir su verdadero despegue. Y España no está preparada para afrontar una era digital de tal magnitud, porque, aunque tiene recursos y plataformas suficientes, no existe una cultura empresarial que sepa aprovechar sus oportunidades.

Al menos, eso creen expertos como Javier Rodríguez Zapatero, Director General de Google en España, Portugal y Turquía, Jesús Banegas, presidente de la patronal tecnológica Ametic, Eduardo Montes, presidente de Unesa, y Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa, que se han reunido en Madrid para celebrar el décimo aniversario de la sociedad de valores Tressis.

Durante el acto, los expertos señalaron que el mundo está en la antesala de vivir la verdadera revolución digital, una etapa para la que España no está preparada. Y es que, a pesar de que tenemos las autopistas tecnológicas preparadas, parece que los conductores no tienen ganas de coger el coche para probarlas.

De hecho, como señala Javier Rodríguez, director general del buscador más famoso del mundo, “nuestro país ocupa el puesto 21 del ranking mundial de digitalización. Esta posición nos coloca por detrás de otros países europeos como Francia o Suiza, a los que deberíamos superar en este terreno. De ahí que sea necesario que España se digitalice porque, ahora mismo, no juega con las mismas cartas que otros países en el universo online”.

El principal motivo es que muy pocas empresas utilizan las nuevas tecnologías para desarrollarse. A pesar de que el número de internautas en España supera los 26 millones (lo que se traduce en más de un 65% de la población), apenas un 23% de las pequeñas y medianas empresas tiene presencia en la web.

Un estudio reciente realizado por Google España y The Cocktail Analysis demuestra que, en nuestro país, el número de empresas con menos de 50 trabajadores ronda los 3,3 millones y supone en torno al 90% del tejido empresarial español. Sin embargo, la cantidad de compañías presentes en la red ni siquiera representa una cuarta parte de dicha cifra. Y, según los expertos, éste es un freno importante para el crecimiento económico español.

“Ahora que la situación económica es tan complicada -con un crecimiento muy bajo, del 0,2% en el primer trimestre, y un paro muy elevado, que roza los cinco millones de personas, España necesita innovar e internacionalizarse. Y sólo puede crecer de forma sostenible si lo hace de puertas hacia afuera”, asegura Jesús Banegas, máximo responsable de Ametic, la Asociación de Empresas del Sector TIC, las Comunicaciones y Contenidos Digitales.

Además, está convencido de que “el reloj tecnológico de España está en hora, pero las empresas desaprovechan las oportunidades digitales. No utilizan la tecnología para mejorar y este escenario nos pasará factura en el futuro, porque el resto del mundo avanza muy rápido”.

En este sentido, Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa y actual presidente del Consejo de Administración de Baker&McKenzie, apunta que “estamos en un mundo globalizado en el que todo está interrelacionado”. Por eso, el uso de internet es una de las mejores fórmulas para sobrevivir en la selva empresarial y económica.

“La globalización no es una idea de futuro, ya es una realidad y tiene muchas ventajas. Entre ellas, que multiplica tus mercados. Sin embargo, como país no hemos avanzado nada. Salvo las grandes empresas como Telefónica, Iberia o algunas eléctricas, que están entre las más competitivas del mundo en sus respectivos sectores, no hemos hecho nada. Es más, ni siquiera estamos en el top 40 de competitividad del mundo”, expone Eduardo Montes, presidente de Unesa, la Asociación Española de la Industria Eléctrica.

Según datos de World Economic Forum, nuestro país ocupa el puesto número 42 del índice de competitividad mundial, lo que supone un descenso de nueve posiciones en sólo un año. Dicho puesto coloca a España por detrás de países como Omán, Chipre o Polonia.

Además de ser una catapulta hacia el exterior, el negocio de internet también es uno de los pocos que no está en crisis. Mientras el consumo minorista sigue cayendo (en marzo, retrocedió un 7,9% en tasa interanual), el comercio electrónico se mantiene al alza. De hecho, el comercio electrónico facturó en España durante el ejercicio 2010 más de 7.300 millones de euros, lo que se traduce en un incremento del 27% frente al año anterior.

Los cuatro expertos coinciden en señalar que la internacionalización, la innovación y la digitalización marcarán el paso de los países. Por eso, el desarrollo a través de la red se convierte en una de las claves de futuro para las empresas y la economía y en una de vía para escapar de crisis. Y es que, como concluye Pizarro, “o España se hace competitiva o lo va a pasar muy mal en la convivencia con el resto del mundo”.

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