Hartos de democracia secuestrada


Arranca la campaña electoral y la rebelión contra los políticos es mayor que nunca. Los ciudadanos están hartos de una partitocracia burocrática y abusiva. Y las redes sociales han empezado a jugar un papel fundamental para organizar y coordinar la protesta en contra de una democracia secuestrada por los políticos profesionales. Primero fue la rebelión de #nolesvotes tras la sordera política durante el debate de la ley Sinde. Ahora, periodistas y ciudadanos se unen como nunca alrededor de la etiqueta de Twitter #sinpreguntasnocobertura contra el “estado de excepción informativa” durante las campañas denunciado por las asociaciones de periodistas.




Juan Varela Estrelladigital - ¿Es el comienzo de una renovación democrática o los políticos ahogarán las demandas de transparencia y responsabilidad?

Por ahora muchos siguen con las malas prácticas a pesar de las más de cinco mil firmas del manifiesto #sinpreguntasnocobertura. Las asociaciones de periodistas denuncian el control de la información por los partidos políticos, especialmente durante las campañas, donde se manipulan las imágenes de las televisiones, se editan los cortes para los telediarios y se imponen restricciones a fotógrafos y a reporteros. Los periodistas proponen que no se cubran las habituales ruedas de prensa donde no se contestan preguntas y señalar a los políticos del silencio.

Hace mucho tiempo que esta rebelión debería haber explotado. En 2008 los directores de los principales diarios tardaron más de dos meses en firmar una condena contra el silencio y la manipulación de los políticos. Un año más tarde, en 2009, algunos reportajes sobre el control político de la información y la movilización de algunos profesionales contra esos abusos, no consiguió un respaldo semejante. Por ahora no hay una postura común de los directores y editores de los medios.

Pero la situación ha cambiado. La reforma de la Ley Electoral para imponer cuotas en los telediarios de las televisiones privadas, una medida que hasta ahora sólo afectaba a las públicas para evitar su manipulación por los partidos que las controlan, ha puesto a las televisiones en pie de guerra y anuncian un recurso ante el Tribunal Constitucional a pesar de la vergonzosa negativa de la Defensora del Pueblo a imponer un recurso de inconstitucionalidad. El empuje de las asociaciones de periodistas ha concitado una atención y un respaldo en las redes sociales como nunca se había conseguido.

Esto es política 2.0 y no el despliegue de vídeos, blogs y tuiteros de los partidos ávidos de votos. Las facilidades de las redes sociales para el activismo y el debate en tiempo real estimulan la participación y la promoción de estas causas. El desafío es conseguir que los políticos oigan y respondan, pero también trasladar el compromiso en las redes a la vida y la democracia real. La protesta virtual debe reflejarse en los actos electorales, en los comentarios a la propaganda digital de los partidos y en el voto.

Una auténtica democracia necesita una política transparente y responsable. A los políticos les cuesta mucho en una partitocracia burocrática donde mandan quienes dedican su vida profesional a los aparatos partidistas. El sistema electoral, sin listas abiertas y baja vinculación de los candidatos con los ciudadanos de la circunscripción a la que representan extiende el control de los aparatos. La disciplina de voto y la escasa democracia interna fomenta un poder alejado de la responsabilidad directa.

Los nuevos espacios públicos creados en las redes permiten una política más directa, transparente y responsable. Ahora es tarea de todos conseguirlo. Con tu participación y tu voto.

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