Un “pendejo electrónico” opina


Hace unos años Eduardo Bautista popularizó la expresión “pendejos electrónicos” para atacar a los internautas en general y la oposición que se estaba demostrando desde la red al canon digital que se avecinaba. Era 2003 y acaba de firmarse el acuerdo entre ASIMELEC y la empresa que Bautista controlaba, la SGAE, para aplicar un primer canon a los soportes digitales.




Este pasado fin de semana, no sin cierta dosis de escepticismo, hemos asistido a la detención y puesta a disposición judicial de nueve personas relacionadas con la SGAE y su entramado, entre ellas Eduardo Bautista. Muchos en la red han querido ver una especie de Justicia Divina contra quien así calificó a los habitantes de la "aldea digital". Era como si hubiese hecho realidad de alguna manera el fin de su personaje en la ópera rock «Jesucristo Superstar».

Los cargos (delito continuado de apropiación indebida, delito de administración fraudulenta y delito societario) de los que le acusa el instructor, juez Ruz, podrían significar un máximo de diez años de cárcel para el antiguo líder de «Los Canarios».

Páginas, foros, listas de correo y redes sociales, especialmente Twitter por su agilidad, se han llenado en este fin de semana de mensajes en defensa, los menos, y en contra, la inmensa mayoría, tanto de la persona como de la organización en él representada. No podía faltar por ser uno de los mayores defensores de las ideas de Bautista el mensaje de Alejandro Sanz, recogido por algunos columnistas, y que como en otras ocasiones anteriores, provocó rápidas y numerosas réplicas. Este es el mensaje en cuestión:

«Otra vez para cortitos y rabiosos... A los que «supuestamente» han robado es a los autores...nosotros somos las víctimas. De verdad, como son los oportunistas, ;) lots of love. Me fui»


Sin poner en duda jamás la presunción de inocencia de los detenidos, para mi una de las mejores respuestas es la de @ekeba. Este internauta venía a responder al madrileño que la presunción de inocencia que se pedía para Teddy estaba en el mismo sitio que la que éste tuvo con todos los españoles a los que impuso el pago del canon por la posibilidad que existe para emplear los productos adquiridos para llevar a cabo copias no autorizadas:

«A mí me han juzgado y tampoco me enteré, y resulta llevo años pagando canon por algo que no he robado»


De entrada no son de recibo opiniones como la de Caco Senante, otro de los furibundos defensores del canon digital y casi con seguridad beneficiario del mismo, en el sentido de que Teddy volvería a ser reelegido para su cargo fuera cual fuera su situación procesal. Está claro que el hecho de ser imputado de un delito no significa que se haya cometido el mismo, pero esta gestora de derechos de autor debe plantearse muy seriamente esta postura. No se puede perder de vista que la actitud de Bautista ha llevado a la SGAE a ser una de las organizaciones peor valoradas de España.

Tampoco es admisible que se pretenda demonizar una vez más a las asociaciones que denunciamos ante la Fiscalía anticorrupción los manejos de los dineros de la SGAE. Ayer mismo he podido oír en el programa "Julia en la onda" de la cadena Onda Cero como Antón Reixa echaba en cara de una asociación de internautas, sin citar cual, que como podía decirse que se habían desviado 400 millones de euros en un año cuando eso era más de la recaudación de un solo año de la SGAE.

Sr. Reixa: Nadie ha hablado de UN solo año; primero. Segundo no ha sido una única asociación la que inició estos trámites. Y en tercer lugar la primera denuncia se interpuso en 2003, es decir: hace OCHO AÑOS.

No quiero hacer leña del árbol caído, pero tras los hechos acaecidos en este último fin de semana hay que replantearse muchas cosas.

¿Debe la SGAE mantener un apoyo ciego y a ultranza a esta persona? Sinceramente opino que no. Y conste, aunque pueda parecer extraño, que entiendo, respeto y defiendo la existencia de esta asociación y parto de la base que falta mucho para que todo este proceso llegue a su final; a pesar de la que pueda creer el Sr. Reixa somos muchos los internautas que creemos necesaria la existencia de la SGAE. En lo que no estoy de acuerdo es en la criminalización que ha hecho del mundo digital y sus usuarios ni en la voracidad recaudatoria que ha demostrado. Y precisamente por esto, cuyo abanderado ha sido el Sr. Bautista, ha de cambiar su planteamiento.

No echemos balones fuera

Es a lo que nos tienen habituados los políticos. Cuando algo puede ser molesto o incomodo "No comento", "No interfiero en las actuaciones judiciales", "Está fuera de mi ámbito" ¡Balones fuera! Son tantas las expresiones que les escuchamos a diario que ya ni siquiera se les presta atención.

Sra. Ministra de Cultura: No se equivoque ud. Es responsable en gran medida por haber sido juez y parte; parte al estar relacionada directamente, desde su respetable faceta de guionista y directora cinematográfica, con el mundo de los derechos de autor, y juez desde el momento que asumió la cartera ministerial. Como tal no ha llevado a cabo la labor fiscalizadora de estas empresas gestoras que le marcaba la Ley, cometiendo con ello una grave negligencia que ha perjudicado tanto a los autores, que en muchos casos no han percibido lo que les correspondía, como a los usuarios. Y si grave sería que esa negligencia lo haya sido por desidia u omisión, el alcance sería aún mucho mayor ante la sospecha cierta, formulada ya en el año 2007 por la denuncia de varias asociaciones, entre ellas la nuestra, de que, en efecto, podían estarse produciendo irregularidades acaso muy serias; se entraría entonces en una órbita que afectaría mucho más allá de su propio cargo llegando hasta el Presidente del Gobierno por haber permitido dicha actuación de forma consciente.

Se ha llegado a tal punto de desidia gubernamental que a la fecha ignoramos los datos oficiales de la recaudación habida por la O.M. que impone el actual modelo del mal llamado canon digital. Y para colmo, una vez más de tapadillo y a escondidas salta esta noticia a algunos medios: El Gobierno da marcha atrás y decide anular el canon digital.

Tratan, una vez más, de acertar corrigiendo cuando ni acertaron la primera vez ni ahora lo harán porque en ambos casos legislan con el corazón y no con la cabeza. Legislan con el corazón porque en su día sólo oyeron los argumentos de una de las partes interesadas, que supuestamente les brindaban su apoyo pseudo político, y vuelven a hacerlo de igual forma porque ahora le ven las orejas al lobo, digitales eso sí, y quieren congraciarse con una gran masa de electores duchos en el manejo del mundo digital y de la red.

El Partido Popular tampoco puede escapar a las críticas. No podemos olvidar la dura defensa que del canon hizo desde su escaño Dª. Beatriz Rodríguez Salmones, en ese momento portavoz de Cultura de su grupo parlamentario. No me vale que el Sr. González Pons eche en cara al gobierno su dejadez, que la ha habido, en este tema o la proximidad a los defensores de los planteamientos de la SGAE; pero no es menos cierto que la actual Ley de la Propiedad Intelectual nace durante los gobiernos de D. José Mª Aznar.

Los políticos de uno y otro color son responsables en su parte alícuota porque no han sabido, no han querido o no han visto lo que muchas organizaciones sí percibieron, y no sólo las que denunciamos en 2007 los tejemanejes de este entramado empresarial. No es moralmente ético ponerse ahora de perfil para que no me sacudan a mí. Empiezan a darse cuenta los políticos del poder real de la red y empiezan a tenerle miedo a los internautas habituales. Hoy ya son, somos una fuerza que podría cambiar el resultado electoral.

Hemos visto como se ha crucificado no sólo a Asociaciones, como la nuestra, y colectivos que han mostrado su disconformidad con esas ideas defendidas por Bautista; también intérpretes y autores que han mostrado su oposición o discrepancia con las mismas han sufrido críticas en las que no pueden admitirse el tono en que han tenido lugar muchas veces, descalificando con gruesas palabras a quienes opinan de diferente forma; el juego de la libertad es ese: poder expresar y defender mis ideas siempre y cuando no implique pisar las del vecino, y esto lo olvidan con demasiada frecuencia demasiadas personas.
Se tiene ahora la oportunidad de refundar la SGAE, haciéndola más transparente y democrática logrando que TODOS los socios activos tengan derecho de voto; no únicamente aquellos que generan unos determinados derechos porque eso lleva a que en las elecciones del pasado 30 de junio menos del 10% de los miembros de esta empresa tuvieran ese derecho. Esta práctica lleva al clientelismo y a la aparición de estómagos agradecidos.

Se tiene ahora la oportunidad de eliminar el canon digital, buscando una forma más justa y equilibrada para que los creadores puedan vivir de su trabajo creativo, y de fijar mecanismos neutrales y claros que permitan conocer cuanto se paga y quien lo cobra. Y es algo que no se puede hacer, como decía antes, desde el calentón del momento. Es necesario que todas las partes afectadas sean escuchadas.

Tal vez, aunque acaso sea mucho pedir, se abre la puerta a una reforma de la LPI que la aproxime a la realidad del siglo XXI y las nuevas tecnologías; puede que sea el momento de determinar que los derechos no vayan más allá del óbito del autor porque ¿qué merito tienen, por ejemplo, los herederos del autor de «Paquito el chocolatero» más que el de ser los herederos? ¿qué razones avalan que los hijos o nietos de John Lennon sigan cobrando cada vez que se interpreta «Imagine»?

Tanto en el campo de los derechos de autor en particular como de la propiedad intelectual en general se hace necesario ese salto que ponga a la Ley y sus herramientas al menos a la altura de la circunstancias de la sociedad.

Angel Matilla Candás

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