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Blockchain: Qué es y y por qué te cambiará la vida (con ejemplos)


Tu vida y la mía van a cambiar a mucho mejor gracias a una nueva tecnología que va a poner el mundo a volar. Blockchain trae la cuarta revolución industrial, y eso se traducirá en más transparencia, más seguridad, productos personalizados y un nuevo universo de sueños cumplidos. Vuela a verlo y entenderlo: Elige si das al 'play' al vídeo o si prefieres que te lo cuente en el texto que hay debajo ;).




Hay artículos que lees y otros que te saltas (sí, lo sé y no te culpo, claro;). El de hoy es OBLIGATORIO. Y para hacértelo más ameno, te lo ofrezco en formato texto y en un vídeo  que te va a fascinar; no por verme a mí sino porque te traigo TU futuro. No soy Rappel -tengo algo más de pelo aunque me falta su indudable elegancia- pero por supuesto conozco mejor que él lo que te va a pasar a ti en los próximos años ;).

De hoy en adelante, la palabra "blockchain" va a ser una de las palabras que más oigas (primero) y pronuncies (después). Y eso será este año y durante muchos más, porque blockchain (del inglés, "cadena de bloques") es una tecnología que va a cambiar el mundo más de lo que lo hizo internet. Sí, léelo otra vez: más de lo que lo hizo internet? y para bien de personas y empresas. Blockchain es el mayor avance socio-tecnológico que vivirá la humanidad; la cuarta revolución industrial, tras la máquina de vapor y la mecanización, la electricidad y la producción masiva, y la automatización que trajeron la electrónica y las tecnologías de la información.

El origen de blockchain es la criptomoneda bitcoin, que es el primer ejemplo de blockchain o cadena de bloques, el que ha permitido pensar en usar su protocolo para miles de cosas más.

Hemos conocido el internet de la información. Ahora vamos al internet del valor. El concepto no es fácil. Pero si lo entendéis, os vais a relamer al imaginar todo lo bueno que blockchain nos traerá a nuestras vidas. Vamos a acercarnos a ello con una parábola que leí en redes sociales:

"Un lunes de examen, cuatro alumnos aparecen en clase sin haber estudiado y se inventan una historia. Le cuentan al profesor que, volviendo de una boda el día antes, tuvieron un accidente. Ellos salieron ilesos pero pasaron la noche en el hospital con sus amigos heridos. El profesor, comprensivo, les dice que les pondrá el examen al cabo de unos días cuando se les haya pasado el shock del accidente y estén más concentrados. 

El día del examen, habiendo ya estudiado, se presentan ante el profe, que les coloca en cuatro clases separadas, les quita los móviles y les pone a los cuatro el mismo examen de cuatro preguntas:

  1. ¿Quién se casaba?
  2. ¿A qué hora fue el accidente?
  3. ¿Marca y modelo del coche en el que ibais?
  4. ¿Nombre de los amigos heridos?

Nota: si contestáis todos igual a las preguntas, tendréis un sobresaliente."

La historia es una muestra con personas de cómo funciona blockchain. Lo entenderás después. Y lo más apasionante no es su estructura, que es difícil de entender, sino sus aplicaciones, alucinantes. Pero antes, entendamos qué es blockchain.

Blockchain es, como su nombre indica, una cadena de bloques. Hasta ahora, todo se regía por bases de datos centralizadas. Una blockchain es una base de datos distribuida. ¿Y eso qué es?. Pues una base de datos que no está en un solo sitio y gobernada por una sola persona, sino que está repartida en distintos ordenadores o nodos que son todos igual de importantes. Imagina un libro de contabilidad. ¿Ya?. Esto es un libro de contabilidad que se replica de forma idéntica en todos los nodos en los que está. Pero cada apunte, cada nueva operación, o nuevo bloque, se produce también en todos ellos. No hay una entidad que tenga toda la información. Esta está distribuida en copias actualizadas en tiempo real entre todos los nodos.

Imagina una construcción de bloques de Lego. Cada bloque es una operación. Y cada vez que se pone un bloque nuevo, ese bloque lleva toda la información de todo lo anterior, que no se puede modificar ni borrar. ¿Cómo se acepta que a todos los nodos de la cadena les pongan un bloque nuevo? Ahí está la clave: blockchain plantea un reto matemático a los nodos y el primero que lo resuelva envía la solución (única, pues es matemática) a los demás. Si la mayoría certifican que el resultado es cierto, ese bloque es aceptado por todos y pasa a formar parte de la cadena, con toda la información anterior y la certificación imborrable del momento en que se hizo esa operación. Así, la red funciona por consenso entre las partes. Es inviolable. Una vez aprobada una operación en el libro maestro, ya no se puede eliminar ni modificar.

Conclusión: blockchain reemplaza la confianza por la verdad matemática. Adiós al fraude: todo es transparente y auditable por todos en directo, y blockchain es seguridad plena: todo va encriptado con criptografía asimétrica.

Otra de las grandes promesas de blockchain son los contratos inteligentes o smart contracts. En vez de firmar un papel y que haya un tercero -ya sea un notario o un juez- que vele porque ese contrato se cumpla, al firmar un smart contract lo que haces es dar el OK a una aplicación. Es un contrato que se autoejecuta cuando se cumplen las condiciones firmadas por las dos partes. ¡Por fin vienen los ejemplos!

Compras un billete de avión por 100 euros para ir a París y le añades un seguro de 10 euros que dice que si el vuelo sale con más de 2 horas de retraso, te devuelven el importe íntegro. Cuando estás esperando a que salga tu vuelo y pasan dos horas sin que despegue, ves en el iPad que te acaba de llegar a tu banco una transferencia de 110 euros. Nadie dio la orden: la base de datos oficial vinculada al smart contract fue la condición cumplida para que el sistema te indemnice, sin que ningún humano mueva un papel. ¡Ojo al ahorro de trámites a la compañía y al ahorro de papeleos, tiempo y cabreo para el cliente!

¿Y si aseguras tu coche, que estará lleno de sensores y conectado? Mezclamos internet de las cosas (IoT) con blockchain. Si les das acceso, las aseguradoras podrán cobrarte menos porque ellos verán en directo que conduces muy prudente. No habrá fraude, ni te evaluarán por lo que digas que pasó: desaparecerá gran parte del trabajo de los peritos porque la mayoría de la información la tendrán en tiempo real (desde cómo fue el accidente a cuáles son los daños, según relaten los sensores y cámaras).

¿Y un seguro de granizo de un agricultor? El contrato inteligente ligado a la base de datos de meteorología le pagará de forma inmediata cuando vea que granizó en su terreno. Sin fricción y ahorrando desplazamientos y gestiones a los peritos. Todos esos ahorros irán a mejorar beneficios de empresas y los precios para los clientes.

Otra maravilla de blockchain es la trazabilidad de todo, desde los ingredientes de un producto fabricado al origen real de un alimento o al destino exacto de cada céntimo de una donación a una ONG. La trazabilidad transparente acabará con los medicamentos falsos, que tanto daño hacen a la salud y a las farmacéuticas.

Generar electricidad en tu casa y venderla hoy es difícil. Powerpeers (Holanda) hace posible vender energía punto a punto.

Se descentralizará la producción de cosas como zapatillas. En vez de una gran fábrica, habrá miles. Nos harán las zapatillas 100% personalizadas y nos ahorraremos el coste del transporte porque se fabricarán mucho más cerca de nuestras casas. Habrá alta costura para todos a precio de risa.

Blockchain hará imposible que alguien compre un décimo de lotería para blanquear sin dejar rastro. A algún ?afortunado? esto no le va a gustar?

También hay grandes aplicaciones para el periodismo: hoy, las comisiones y la gestión hacen que no compense vender ningún producto por menos de un euro. La eficiencia de blockchain permitirá micropagos de un céntimo por leer un artículo, y podrá ser el propio periodista quien lo cobre sin que intervenga un medio. Podrá haber un gran quiosco (por ejemplo, Publicism, es una futura plataforma) donde cada medio o cada autor cobren la cantidad exacta en función del tiempo que un lector pase leyéndolos. Habrá mejor periodismo: se terminará el fraude del #clickbait (noticias-cebo) porque los medios no buscarán el clic sino que pasemos tiempo en su página (cobrarán de anunciantes o lectores por tiempo de visualización y no por número de clics).

Transparencia en las donaciones a ONG: puedes ver y rastrear tu dinero desde que lo donas hasta que el dinero llega al proyecto y el proyecto se termina, como ya está se está probando en Givetrack.

¿Y para los temas de facturación? Cuando un autónomo emita una factura, la cobrará en directo y Hacienda se quedará el IVA y el IRPF también en ese instante. Adiós a la corrupción. Fin de las facturas duplicadas y de otros chanchullos. Esto mismo va a pasar en la administración y la empresa.

En el crowdfunding, un contrato inteligente permitirá que si el proyecto que cientos de personas te han financiado no se hace en el tiempo marcado, el dinero se devuelve automáticamente a todos ellos sin que una persona tenga que dedicar ni un segundo a gestionarlo y sin dar explicaciones.

El voto en las elecciones con blockchain será más seguro, más rápido de contar (en directo), todos podrán auditarlo: periodistas, gobierno, partidos? incluso tú podrás comprobar que tu voto fue el que querías, haciendo una consulta en directo a la base de datos. Followmyvote está trabajando en ello.

En Australia, el gobierno está metiendo los vídeos de la policía en blockchain para asegurarse de que no se alteran.

En 2020, Dubái trasladará todos sus documentos públicos a una blockchain y no usará más papel. El gobierno calcula que liberará 25 MILLONES de horas al año de personas dedicadas a gestionar documentos guardados.

¿Y para la cultura?

Un fotógrafo o un músico pueden ya monetizar sus imágenes y canciones con plataformas como Monegraph, que permite con blockchain garantizar que el autor es quien vende los derechos y hacerle llegar el dinero que genere su uso al precio que él ponga. Se evita averiguar quién tiene los derechos y se paga y se cobra automáticamente, entre máquinas y sin intermediarios.

Esta descentralización les llegará también a Google y Facebook, que hoy son jardines vallados en los que pasamos muchísimo tiempo. Se les acabará el negocio gigante de comercializar con nuestros datos.

¿Y en el comercio electrónico?cómo afectará? También con descentralización. ¿Cuál es la clave el comercio electrónico? La confianza. Quien venda algo físico, no dependerá tanto de Amazon para hacerlo. El papel de garante de Amazon no será importante porque clientes y comercios no necesitan confiar en la otra parte gracias a que blockchain suple esa confianza. ¿Un ejemplo? Openbazaar. Compras y tu dinero va a una ?cuenta-puente?. Solo cuando tú confirmas que has recibido el pedido, el dinero sale de la cuenta al vendedor.

Otro avance brutal es el tema de tu identidad, única y solo en tus manos y no en las de terceros. ¿Imaginas ver cualquier cosa en internet y darle a comprar sin darte de alta en ningún sitio, sin poner 20 veces tu dirección física ni tu tarjeta de crédito? Un clic, y en unas horas, el producto en tu casa. Todos tendríamos una identidad digital propia, un identificador único que no pasaría a ser propiedad de nadie. Solo lo aportaríamos con cada transacción.

Comprarás una bici con gps que el fabricante registra con un número único al hacerla, y se registra qué tienda la vende y, por supuesto, que tú eres el dueño cuando la compras. No tendrá sentido que te la roben porque la blockchain avala que tú eres el dueño. Y si la quieres alquilar, haces un contrato por unas horas con un particular y se la alquilas.

Suya será la bici ese tiempo y suya la responsabilidad. Quien dice bici, dice coche? O casa? Salto gigante para la economía colaborativa. Imagina un mundo en el que todos podemos alquilar de todo sin que necesitemos a AirBNB o a BlaBlaCar o Cabify. Porque todo estará conectado y geolocalizado. Antes de 2022 tendremos más de 50.000 millones de dispositivos conectados a la red.

Hemos visto muchos ejemplos y hemos entendido por encima cómo funciona blockchain. Es difícil y, si eres un torpe con orejas, como yo, quizá te flote la duda de la seguridad? Todo esto funciona gracias también a la criptografía. La criptografía es el arte de transformar un mensaje legible en uno ilegible y único. A eso se llama cifrado. Tú metes un dato, por ejemplo un texto -la palabra ?Perro?- y eso se cifra de forma hexadecimal. Es decir, se le aplica una doble fórmula matemática que lo convierte en una combinación de cifras y letras ininteligibles. El resultado es lo que se llama un hash de 256 bits y tiene esta pinta tan fea: 8fc9c94f022d84cf039b70ae22bc104792906a105462e9765dd6d86aa345d4b0.

El hash es único. Pero, ¿y si alguien averigua la función matemática? El sistema es mucho más complejo porque usa criptografía asimétrica. Todos sabéis de sobra lo que es la criptografía asimétrica, ¿no? Bueno, os lo aclaro por si acaso hay algún torpecillo: hay una clave pública para cifrar un mensaje y otra privada para descifrarlo. Si Carlos envía un mensaje a María, Carlos solo tiene que saber la clave pública de María y podrá enviárselo cifrado. Solo María, con su clave privada, puede descifrarlo. La clave pública es lo que permitirá que todos sepan que una empresa ha vendido una bici pero que solo el comprador pueda ver -con su clave privada- todos los datos de esa factura. Y cada eslabón de esa cadena (Hacienda, la tienda de bicis, sus proveedores, el cliente?) podrán acceder con transparencia a la parte de la información que les corresponda y no al resto (el fabricante no podrá ver el nombre ni ningún dato del comprador, por ejemplo).

¿Qué te parece? Ciencia-ficción, ¿no? Pues blockchain es presente. De aquí a cuatro o cinco años, el mundo en el que vivimos no lo va a reconocer ni la madre que te parió. Las empresas serán más eficientes, los servicios y productos serán mejores, los compraremos más baratos y todo será personalizado de forma literal: habrá un producto para cada persona, y a un precio mucho mejor. ¿No te mueres de ganas de verlo??

He aprendido sobre blockchain leyendo artículos; pero donde más, ha sido leyendo Blockchain: la revolución industrial de internet, un librazo que narra el cambio más importante que veremos en los próximos años en la red, una tecnología que va a hacer el mundo más seguro, rápido, eficiente y colaborativo. El libro reúne a decenas de expertos que te explican mucho mejor que yo por qué, te dediques a lo que te dediques, TIENES que entender todos los cambios que blockchain traerá al planeta Tierra en estos años que empiezan HOY. ¡Vuela a leerlo!

Reproducido del blog de Pablo Herreros


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