Noticias - 02/Agosto/99

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El 'gobierno técnico' de Internet se encuentra al borde del colapso financiero

ÀLEX BARNET
BARCELONA.- La Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), el organismo internacional y privado creado a finales del año pasado para desvincular a la red de la financiación y la tutela política del Gobierno norteamericano, atraviesa por graves problemas financieros. Este organismo, que ejerce como “gobierno técnico” de Internet, ha consumido el capital inicial con el que arrancó -unos 62 millones de pesetas procedentes de donaciones hechas por empresas-, tiene deudas que superan el millón de dólares y no ha podido, hasta el momento, establecer un sistema de financiación que asegure su continuidad.

Joe Sims, abogado de la ICANN, ha concretado que este organismo necesita urgentemente dos millones de dólares (algo más de 300 millones de pesetas) para evitar su colapso y asegurar su futuro inmediato. “El proceso de puesta en marcha de la ICANN está siendo muy largo y complejo. Y como la fórmula de financiación prevista no se ha podido aplicar, se ha creado un problema económico que estamos estudiando y para el que dentro de unos días tendremos nuevas propuestas. La situación es delicada, pero yo creo que se solucionará”, explica a este diario el ingeniero español Eugenio Triana, miembro del consejo de administración del citado organismo.

La ICANN tiene competencias en materias como el control del registro de nombres y dominios de Internet, diversos aspectos legislativos de la red y la aplicación de los nuevos estándares técnicos diseñados para soportar el crecimiento de ésta. Dispone de una pequeña infraestructura física y ha creado un equipo directivo internacional, con un consejo de administración presidido por Esther Dyson y varios consejos consultores.

Ninguno de los integrantes de este equipo directivo cobra, pero hay numerosos gastos de infraestructura y costes por los viajes de los participantes en las reuniones, que por motivos geopolíticos se están realizando en lugares como Boston, Berlín, Singapur o Santiago de Chile.

La ICANN tenía previsto financiarse cobrando una tasa de un dólar por cada nuevo nombre registrado en la red. El sistema, dado el gran crecimiento de Internet, parecía óptimo, pero no ha sido viable porque ha generado críticas desde la Administración norteamericana y porque, en la práctica, aún no se ha conseguido abrir y descentralizar el mercado de registros, controlado en exclusiva durante años por la firma Network Solutions.

REPRODUCIDO DE LA VANGUARDIA