Noticias - 18/Enero/00

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El engaño del cable

LUCA OLIVETTI

Los Internautas llevamos años reclamando una tarifa plana de acceso a Internet, y para ello sugerimos que se abra el bucle de abonado a la competencia (el bucle de abonado es el tramo de cable que une nuestras casas con las centrales telefónicas). El Ministerio de Fomento dice que no es necesario y que la competencia llegará con el cable, que nos proporcionará la tarifa plana. Pero el cable ¿es de verdad la solución a nuestros problemas?

En defensa del cable

El cable es una tecnología estupenda, con una capacidad de transmisión de datos (y por ende de conexión a Internet) mucho mayor que la que nos puede proporcionar el acceso por la Red Telefónica Básica (o RTB). Como toda tecnología tiene sus problemas, pero lo que voy a relatar no tiene nada que ver con las limitaciones del cable como tecnología, se trata exclusivamente de limitaciones en su oferta comercial y/o implantación.

Fuentes de información

Desgraciadamente en las páginas web de las empresas que suministran servicios de cable no abunda la información sobre las condiciones reales de la conexión. Si el usuario supera el escollo de la inevitable animación en Macromedia Flash (que para los que disponemos de una conexión telefónica es un verdadero suplicio), no encontrará nada más que cuatro eslogan: "conéctate ya", "tarifa plana", "conexión permanente", "alta velocidad". Para saber qué se esconde en realidad de estos eslogan hay que hacer un pequeño trabajo de investigación. El que suscribe ha podido hacer este trabajo con la empresa de cable que "le toca" (Menta, antes Cable i Televisió de Catalunya), pero ha comprobado en los grupos de noticias que la situación no es muy diferente en las otras compañías. Animo a todos los que lean estás lineas a que verifiquen las condiciones en la compañía que "le toca".

Conéctate Ya

El primer problema del cable es su escasa implantación. El cable no llega ni llegará a todos los lugares de España. La verdad es que ahora mismo llega a muy pocos hogares. Lo que más preocupa es que ellos mismos no saben decirte cuándo el cable llegará a tu barrio. Yo pensaba que eso de instalar el cable no era cosa sencilla (abrir zanjas, pedir permisos, contratar personal, etc., etc.), que requiere fuertes inversiones, por lo tanto es algo que requiere una minuciosa preparación y unos planes de implantación muy detallados. Pero resulta que no es así: hagan el experimento y llamen a su compañía de cable. Le dirán que lo instalarán en tres meses o en un año, pero no le concretarán una fecha. Si le han dicho tres meses, llame una vez pasado este plazo y le contestarán que faltan.....tres meses?!?! No entiendo nada.

En todo caso, cuando el cable llegue, será en régimen de monopolio o, mejor dicho, de duopolio: en cada región (demarcación, en la jerga de Fomento), tan sólo podrán operar dos compañías, la compañía que ha ganado el concurso y Telefónica, que no ha tenido que ganar ningún concurso. Por eso más arriba he hablado de la compañía que "te toca": no tendrás la posibilidad de elegir. Si, por ejemplo, Telecable en Asturias ofrece mejores condiciones eso no servirá para forzar Menta en Catalunya a mejorar las suyas, ya que no hay competencia directa entre las dos compañías. Habrá que plantearse abrir el cable a la competencia, pero ya sabemos qué ha pasado con la apertura del bucle de abonado :-(

Tarifa Plana

¡Algo bueno tenía que haber en el cable! ¡Por fin, tarifa plana! Como reza la propaganda de los "cableros" podremos conectar sin límite de tiempo. Todo el tiempo que queremos pero, en la letra pequeña, se habla de "transferencia máxima". ¿Qué es eso? Pues que no se pueden transferir más de 500 o 700 Megas al mes (según la compañía), y eso no es nada, sobre todo si hay que aguantar alguna que otra animación en Macromedia Flash ;-) La malas lenguas dicen que esta limitación es para evitar que el usuario no pueda descargarse vídeos de Internet (que normalmente ocupan mucho espacio) y así tenga que contratar (y pagar) a parte el servicio de televisión por cable. Lo curioso es que, según dicen, de momento la limitación no se aplica. ¿Esperarán a que estemos "enganchados" para clavarnos unas facturas que nos harán añorar a la "timo"? En todo caso no es una tarifa plana. En el grupo de noticias es.charla.conexion.tarifa-plana se ha creado el termino "tarifa tarada", y de eso se trata. Abandonaremos el reloj pero no tendremos que perder de vista el "medidor de bytes transferidos". Me parece que no hemos avanzado mucho.

Conexión Permanente

Otro de los puntos fuertes del cable es la conexión permanente: el ordenador está siempre conectado a Internet. Eso es fantástico, ya que, aparte de exponernos a eventuales ataques por parte de los "niños malos" que pueblan Internet (ataques que se pueden evitar, y la compañía del cable debería ofrecer ayuda para ello), permite que todo el mundo pueda contactarnos gracias a nuestra conexión permanente a Internet: igual que un teléfono está siempre enchufado y pueden llamarnos en cualquier momento, con una conexión permanente a Internet se puede hacer lo mismo pero a la enésima potencia: no sólo son posibles llamadas de voz, sino la vídeo conferencia, la colaboración a distancia y, en un futuro no muy lejano, la interacción a través de la realidad virtual, y a saber cuantas cosas más. Pero eso con el cable no es posible.

¿COMO QUE NO ES POSIBLE? me pregunta alguien desde la última fila. Bueno, con el cable sí que es posible, pero esta posibilidad no está contemplada en la oferta comercial de las compañías. El problema es que no te asignan direcciones IP públicas, sino direcciones IP privadas. ¿Direcciones IP? ¿pública? ¿privada? ¿Qué es todo eso? No quiero entrar en detalles demasiado técnicos, pero se hace necesario un cursillo acelerado sobre las direcciones IP. Podemos imaginar que Internet funciona más o menos como el teléfono: cada teléfono en el mundo dispone de un numero y, en cualquier momento, podemos llamar y recibir llamadas de/a cualquiera de estos números. Igual que los teléfonos disponen de un numero único, cada ordenador que está conectado a Internet también dispone de un número único, sólo que en este caso el numero se llama "dirección IP". Una dirección IP se representa con cuatro números separados por puntos. "1.2.3.4" es una dirección IP y "192.168.1.5" es otra. Cualquier ordenador puede alcanzar a cualquier otro (para transferir lo que sea, correo electrónico, paginas web, ficheros, voz, etc.) únicamente gracias a su dirección IP.

Cuando nosotros tecleamos http://villanos.net en nuestro navegador, hay un ordenador que se encarga de buscar la dirección IP que corresponde a "www.villanos.net", ya que a los humanos nos es más fácil recordar nombres que números, pero toda la comunicación se rige por estos números. Ya que estos números son accesibles desde cualquier sitio, se llaman "públicos", son direcciones IP públicas. Cuando nos conectamos con nuestro buen viejo módem a nuestro buen(?) viejo proveedor de acceso, este nos asigna una dirección IP, que transforma nuestro ordenador en un nodo de Internet de pleno derecho. El problema en este caso es que la conexión no dura mucho (bueno, para algunos afortunados sí ;-) y la dirección que nos asignan es distinta cada vez, se habla por ello de dirección IP dinámica. No hay que confundir entre fija/dinámica y pública/privada, ya que se trata de dos conceptos distintos y separados).

Pero no todos los números son iguales. En una empresa normalmente hay muchos teléfonos, pero el numero de cada uno de estos teléfonos no es un numero normal, es una extensión. De una extensión se puede llamar a otra, pero no se puede llamar a un número "de verdad" sin pasar por centralita. Tampoco es posible llamar a una extensión desde fuera, sencillamente porque su numero no existe en la red telefónica pública (como siempre hay excepciones, pero no nos interesan ahora). Al igual que las extensiones, existen direcciones IP que no son accesibles desde Internet: se llaman direcciones IP privadas.

Las compañías de cable por regla general asignan a sus usuarios direcciones IP privadas. Eso quiere decir que un ordenador conectado por una compañía del cable NO está conectado a Internet. Se han esforzado mucho para que, aparentemente, no exista ningún problema para el usuario: el paso por "centralita" (que en este caso se llama "proxy") es casi totalmente automático y el usuario ni se entera que existe para los usos más corrientes de Internet (navegación hachetetepe, correo, efetepe, etc.). Esto es muy grave, ya que todo parece funcionar correctamente, pero en realidad no es así.

Muchos, casi todos, estarán satisfechos, ya que, bien por ser "novatos", bien por no tener todavía asumidas las posibilidades de una conexión permanente, no aprovecharán todas sus posibilidades. Pero llegará el momento que decidan aprovechar su "conexión permanente" y de "alta velocidad" para hacer algo más, se instalen un programa que necesita de conexión real a Internet y se enteren que no funciona. O le dirán a sus amigos y familiares aquello de "me puedes encontrar en la dirección 10.0.7.74", y verán que nunca nadie les contacta en esa dirección (claro, se trata de una dirección IP privada). Precisamente, siempre según las malas lenguas, es ésta la razón de esta limitación: para evitar que los usuarios puedan aprovechar la conexión para comunicarse por voz, y así tengan que contratar (y pagar) a parte la conexión telefónica que las compañías del cable también ofrecen.

Pero esto es grave no sólo porque limita el uso de la tecnología ya existente, sino que impide la innovación y la experimentación. Si volvemos a la analogía entre Internet y la red telefónica, podemos ver que la primera ha tenido un desarrollo mucho más rápido y sus usos son mucho más variados que la segunda. Cierto es que la red telefónica llega a casi todos los rincones del planeta, pero también es cierto que ha necesitado más de cien años para llegar, y aún así sus posibilidades (si se exceptúa su uso como pasarela de acceso a Internet) son mucho más limitadas. ¿Como se explica esta diferencia? Seguramente no sólo con las diferencias técnicas. Muchos opinan, yo entre ellos, que las red telefónica ha desarrollado poco sus posibilidades de uso porque ha sido estrictamente controlada por sus dueños (por ejemplo, hasta hace poco no era posible conectar un aparato si éste no lo suministraba la compañía), mientras que Internet ha sido transparente respecto a los usos que se le quieran dar.

Internet tan sólo garantiza una conexión entre un nodo (un ordenador) y otro, sin poner ninguna limitación sobre el tipo de datos que se quieren transferir. ¿Que quieres transferir texto? pues se transfiere texto ¿imágenes? los mismo, ¿páginas web? las que quieras. Si alguien inventa una nueva manera de comunicar, un programa, no hace falta que pida permisos: simplemente difunde el programa y ya está, a comunicar. Si la Internet que nos ofrecen los "cableros" no ofrece esta posibilidad, no será muy distinta de las antiguas redes telefónicas, aunque no todos se den cuenta enseguida.

Otras compañías, como Telecable en Asturias, sí asignan direcciones públicas a sus clientes, pero quitan la posibilidad de que el usuario pueda instalarse determinados servidores (bloqueando determinados tipos de comunicación). No creo que sea correcto que un usuario aproveche la conexión del cable para dar, por ejemplo, servicio de correo electrónico a varios usuarios. Pero sí debe haber la posibilidad que cada cual pueda instalarse sus propios servidores para uso personal y de su familia. No todos querrán o sabrán hacerlo, pero que no se quite la posibilidad de experimentar para los demás. Además si uno se monta su propio servidor de correo (por ejemplo) sería beneficioso tanto para él (sin entrar en detalles, es obvio que es mucho más sencillo y fiable manejar el correo de las personas que componen un núcleo familiar que no gestionar los mensajes de cientos o miles de clientes) y para la compañías (que no tendrían que dedicar tantos recursos para la gestión del correo). Eso no quiere decir que todo el mundo debería gestionarse su correo, pero la compañía no debería impedirlo.

Actualización: algunos contertulios habituales del grupo de noticias es.charla.conexion.tarifa-plana afirman que Menta está cambiando su política y está empezando a asignar direcciones públicas. Queda en pié la limitación de transferencia mensual (que, de momento, no se aplica....).

Alta Velocidad

Quizás sea un poco quisquilloso, pero la velocidad del cable no me parece "alta", sobre todo si se compara con la capacidad real. No es de recibo que se limite artificialmente la velocidad a 128Kbps cuando existe la posibilidad de llegar a los 10Mbps o incluso a los 100Mbps (y si hablamos de fibra óptica la unidad de medida son los Gbps).

Claro que el cable está compartido, y que si todo el mundo lo está usando la velocidad se reduce. Pero si en un determinado momento sólo están cuatro gatos, no veo por qué no puedan disfrutar de todo el ancho de banda disponible. Con los 128Kbps (o 256 para los que puedan pagar más -- y ahí está la clave) por mucho que sea el único a estar conectado no pasaré de esta velocidad. Repito, este punto no es tan importante, pero en EEUU los cableros tienen que ofrecer algo más respeto a la linea telefónica, y ese algo más no son 128Kbps. El hecho que todos los usuarios, yo primero, estemos dispuestos a aceptar estas absurdas limitaciones, es muestra de los daños provocados por la falta de una tarifa plana asequible por RTB: si ésta existiera la mayoría se lo pensaría dos veces antes de pagar mucho más por algo que no ofrece mucho más.

Conclusiones

El cable es una tecnología más, pero no es la solución a todos los problemas. Sobre todo no es la varita mágica que nos quiere hacer creer el Ministerio de Fomento. Una tarifa plana por RTB sigue siendo necesaria. Hay que protestar para que se quiten las limitaciones de la oferta del cable (que, por cierto, también son posibles con el ADSL, pero como nadie lo tienen instalado es imposible verificarlo) y hay que rezar para que el cableado llegue cuanto antes a nuestro barrio ;-) .

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REPRODUCIDO DE EL VILLANO