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   Noticias - 05/Septiembre/99

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España, a la cola de Europa en número de hogares con ordenador y conexión a Internet

Un estudio sobre el impacto de las nuevas tecnologías señala que sólo el 5% de los hogares españoles tiene acceso a Internet, muy lejos de los niveles que presentan países como Holanda o Suecia

ÀLEX BARNET

BARCELONA. - Los hogares españoles son los que tienen el menor número de ordenadores y uno de los porcentajes más bajos de conexión a Internet, según un estudio que analiza los efectos de las nuevas tecnologías en ocho países continentales. La confirmación de que el fenómeno Internet lleva en Europa dos años de retraso respecto a Norteamérica y de que este desfase no va a desaparecer en un horizonte inmediato de tiempo son otras de las conclusiones más llamativas que se desprenden del trabajo realizado en ocho países continentales por el Institute of Home Computing, un organismo recientemente creado por Packard Bell, uno de los principales fabricantes mundiales de ordenadores.

El estudio, presentado en París, es el primero de una serie de aproximaciones sociológicas que el Institute of Home Computing quiere realizar sobre la masificación en el uso de Internet y de los ordenadores, y las repercusiones que ambos fenómenos tienen en la vida cotidiana y familiar.

Según este trabajo inicial, basado en una encuesta a 3.500 usuarios de Francia, España, Reino Unido, Bélgica, Suecia, Alemania, Italia y Holanda y en datos adicionales de consultoras como Dataquest o Inteco, España tiene un retraso muy superior a la media europea. De hecho, es el país con menor porcentaje de ordenadores instalados en los hogares (un 18 por ciento) y tiene una implantación doméstica de la conexión a Internet también muy baja (un 5,1 por ciento de los hogares), sólo superior a la de Francia (3,9 por ciento de los hogares, que se explica por la popularidad del Minitel) y muy lejos de las cifras de Holanda o Suecia.

El mercado europeo de ordenadores domésticos y del uso de Internet están creciendo velozmente, con tasas de un 40 por ciento en algunas zonas, pero en opinión del Institute of Home Computing este incremento no supondrá, de momento, la desaparición del retraso histórico que separa a Estados Unidos y Europa en este campo.

“Este desfase obedece a diversas causas. Los precios de los equipos, el nivel de vida y los costes de las telecomunicaciones son diferentes en Estados Unidos y en Europa. Este hecho implica que allí los equipamientos sean más asequibles que en el Viejo Continente”, explica a este diario Pascal Cagni, vicepresidente de consumo de Packard Bell y uno de los ponentes del estudio de Institute of Home Computing.

“Pero también es importante que aquí, en Europa, aunque hay excepciones, estamos detectando que la actitud cultural de la gente es diferente. En general, el consumidor europeo es más reservado y necesita convencerse de las ventajas de lo que le ofrecen antes de adoptar masivamente una no-vedad”, añade Cagni.

Según el mismo Cagni, “el resultado de todo esto es que aunque las diferencias entre Eu-ropa y Estados Unidos se acortaran algo, el desfase, que al día de hoy técnicamente ciframos en dos años, va a mantenerse durante bastante tiempo. Averiguar el tiempo exacto será uno de los estudios que tenemos pensado hacer en el futuro”.

En el terreno puramente sociológico, el informe elaborado por el Institute of Home Computing aporta datos interesantes sobre la percepción general y local de la cultura del ordenador. En este sentido, el 77 por ciento de los encuestados opina que Internet y el correo electrónico son medios de comunicación que tendrán un importante efecto en las relaciones interpersonales en los próximos años.

Por otro lado, un 76 por ciento de las personas que han participado en la encuesta estima que el acceso de los niños al ordenador asegura mayores oportunidades en la vida. Y el mismo porcentaje considera que el ordenador, además de un instrumento útil, es “un signo de modernidad”.

España es el país donde el ordenador es más valorado como herramienta para la mejora social. Esta es la respuesta del 67 por ciento de los encuestados españoles. Una actitud que contrasta, por ejemplo, con la de los holandeses, que, con un parque de máquinas y conexiones altísimo, que prácticamente iguala los niveles norteamericanos, opinan que las nuevas tec-nologías son simplemente imprescindibles.

Sólo un 20 por ciento de los holandeses cree que el ordenador es una herramienta para la mejora social. De igual modo, apenas un 33 por ciento de los encuestados residentes en Holanda valora estas máquinas como un signo de modernidad. En cambio, los españoles, a la cola de Europa por lo que se refiere a conexiones a Internet, creen de forma mayoritaria que el ordenador es un signo de modernidad. Un 75 por ciento de las respuestas obtenidas por el Institute of Home Computing correspondientes al territorio español así lo indican.

Los jóvenes ven la red como el medio de comunicación del futuro

¿Tienen Internet y el ordenador un efecto integrador en el hogar? ¿Son medios que ayudan a las relaciones interpersonales? ¿Se confirma la idea de que existe un corte generacional o por sexos en el uso de estas tecnologías?

El Institute of Home Computing ha introducido algunas de estas preguntas en su estudio europeo. En el aspecto generacional, el trabajo destaca que el 82 por ciento de los encuestados con edades comprendidas entre los 18 y los 24 años opina que Internet es el sistema de comunicación que tendrá mayor impacto en las comunicaciones interpersonales del futuro. Y un 63 por ciento del total de la muestra, incluidas todas las edades, piensa que la red “ayudará a la gente a aprender de nuevo a escribir mensajes a los demás”, en lo que puede interpretarse como una tendencia muy favorable al correo electrónico, un sistema que para algunos especialistas lleva camino de suplantar muchas de las funciones del correo postal.

La utilización y la vivencia cotidiana de las nuevas tecnologías, sin embargo, se resiente de diferencias entre sexos y edades. “Los usuarios más integrados son los jóvenes, especialmente los chicos. Se confirma que existe una relación entre el interés por los videojuegos y su extensión posterior al ordenador y a Internet. La informática para ellos forma parte de su vida diaria”, explica la socióloga Dominique Pastier, del Centro de Estudios de Movimientos Sociales de París y una de las colaboradoras del Institute of Home Computing.

“Las chicas participan menos de esta revolución y muchas veces se da una relación colectiva junto al ordenador que sólo vincula al padre y los hijos varones. Las chicas no tienen el mismo papel y la madre es una figura a menudo totalmente ausente de este proceso”, añade.

Según Dominique Pastier, la explicación puede ser esta: “No es una marginación, ni que exista un rechazo femenino a estos temas. Parece que en muchos casos las mujeres no están dispuestas a invertir el tiempo que hace falta para empezar a manejarse con la informática. Prefieren hacer otras cosas o en el caso de las madres, probablemente, ven este terreno como un objetivo muy secundario”.

La tecnología invisible y la “virtualidad global”

El diseñador industrial italiano Pier Luigi Molinari y el futurólogo británico Ray Hammond son dos de los teóricos que han contribuido al primer trabajo del Institute of Home Computing, una de cuyas aspiraciones es convertirse en un foro de referencia sobre la evolución del mercado informático doméstico.

En opinión de Molinari, miembro del Consejo de Diseño de la Unión Europea, la ruptura estética creada por el lanzamiento del iMac de Apple es sólo el aperitivo de una serie de cambios que van a afectar a formas, colores y también al funcionamiento de los ordena-dores.

“Los ordenadores ocuparán un lugar central en la vida doméstica y, para ello, serán diferentes y más fáciles de utilizar. La tecnología debe ser invisible para el usuario. Un modelo es el de la industria de los coches. Cada vez se hacen coches más sofisticados, pero conducir esfácil”, opina el diseñador ita-liano.

Para Ray Hammond, autor de libros como “Computers and your child” y profesor en la Universidad de Nottingham, el impacto social y cultural de los ordenadores e Internet está sólo en sus inicios. La proliferación de todo tipo de aparatos per-sonales interconectados entre ellos -pequeños ordenadores, teléfonos multiuso, etcétera- está creando un entorno planetario que crece exponencialmente y que en pocos años alcanzará, gracias a sistemas como el reconocimiento de voz o el funcionamiento intuitivo, a sectores hasta ahora reacios al impacto de la informática.

El nombre que este experto en nuevas tecnologías propone para el entorno comunicativo omnipresente es “virtualidad global”.

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