Asociaci贸n de Internautas

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Jug谩ndonos el futuro en el Parlamento

Jug谩ndonos el futuro en el Parlamento


聯Y a quienes no defiendan nuestros intereses, sino los de la SGAE y las operadoras, que los vote Rita (si no es internauta), y que Santa Tecla los maldiga". Enrique Dans

Estas semanas se discute en el Parlamento la LISI, Ley de Medidas de Impulso a la Sociedad de la Informaci贸n, y algunos de los temas que han sido introducidos como enmiendas en el texto de la ley son verdaderamente de esos en los que nos jugamos el futuro. Y lo cierto es que, aunque cada d铆a me siento m谩s inseguro viendo como nos jugamos el futuro en procesos como el de la tramitaci贸n parlamentaria de las leyes, sujeto a arbitrariedades completamente inaceptables y que jam谩s pasar铆a las normas de calidad m铆nimas indispensables en cualquier empresa moderna (驴Por qu茅 exigimos m谩s profesionalidad en las empresas que en la pol铆tica? 驴Por qu茅 pueden aparecer y desaparecer cosas de los textos en medio de su tramitaci贸n, entre reuni贸n y reuni贸n, sin control alguno?), en esta ocasi贸n se puede decir que las enmiendas propuestas no solamente son clave, sino que adem谩s cuentan con el respaldo de m谩s de medio mill贸n de profesionales, y han conseguido poner de acuerdo para su respaldo a cuatro grupos pol铆ticos distintos y de muy variado color.

Existen cuatro temas en particular que definen de manera directa la concepci贸n de la sociedad de la informaci贸n del futuro. En primer lugar, el referido a la preservaci贸n de la libertad de expresi贸n y a la retirada de contenidos, que deber谩, como corresponde a un pa铆s civilizado, ser ordenada por un juez, y no por quienes, como la SGAE, pretenden erigirse en autoridad competente cuando s贸lo son los defensores a ultranza de un modelo de negocio caduco. En segundo lugar, tenemos la liberaci贸n de la informaci贸n p煤blica para su uso, copia, modificaci贸n y redistribuci贸n en los mismos t茅rminos, algo de puro sentido com煤n si atendemos tanto a la finalidad de dicha informaci贸n, como a la imputaci贸n del coste de su generaci贸n (la pagamos todos, y debe ser, por tanto, de todos sin restricci贸n). En tercer lugar, la universalidad de Internet como servicio, verdadera piedra de toque con la que se pretende garantizar la no exclusi贸n de determinados segmentos de poblaci贸n. Y por 煤ltimo, aunque para m铆 sea lo m谩s importante, algo crucial de lo que ya hemos hablado en otras ocasiones: la neutralidad de los prestadores del servicio y su no injerencia en los contenidos.

La llamada net neutrality que se discute en esa enmienda pretende garantizar que los prestadores de servicio se comporten de la manera en la que est谩 previsto que funcione Internet, en lugar de poder arrogarse el derecho de decidir qu茅 contenidos circulan m谩s r谩pido y cu谩les m谩s despacio en funci贸n de cu谩nto paguen. A estas alturas de pel铆cula, la neutralidad de la red es algo tan sumamente fundamental que su eliminaci贸n dar铆a lugar a un escenario profundamente grotesco, como el resumido en este hipot茅tico cuadro en el que se ven una serie de ofertas con sus respectivos precios: si pagas tanto, puedes entrar en AOL, Disney y MSN, pero si quieres buscar con Google o Yahoo!, o entrar en la Wikipedia ya es algo m谩s caro, y como quieras publicar con Blogger o colgar v铆deos en YouTube, m谩s caro todav铆a...

Una red impensable hoy en d铆a, pero que si no garantizamos la neutralidad podr铆a estar ya aqu铆: no olvidemos que muchas operadoras tienen ya ofertas de triple play en las que se incluyen servicios de televisi贸n y otros contenidos y que, por tanto, cuentan con un importante incentivo para decidir, por ejemplo, que discriminan y no permiten el tr谩fico P2P, o que priorizan un buscador con respecto a otro. 驴Se imagina que su ordenador se negase a entrar en seg煤n qu茅 sitios, porque a su proveedor de acceso no le diese la gana por no haber llegado a un acuerdo econ贸mico con 茅stos? 驴Que todo aquel que pretendiese innovar en Internet tuviese que pasar por el aro de pagar para poder poner su oferta de productos o servicios ante los ojos de todos los internautas? 驴C贸mo pueden sostener seriamente unas operadoras a las que les sale el dinero por las orejas que, en caso de forzarlas a garantizar la neutralidad de la red, paralizar铆an la inversi贸n en desarrollo de infraestructuras?

El simple planteamiento de esta condici贸n, de semejante secuestro de los ciudadanos, resulta de por s铆 completamente inmoral y deber铆a llevar a los abonados a defender ellos mismos sus derechos abandonando en bloque al primer operador que decidiese poner en marcha una medida que va tan radicalmente en contra del funcionamiento y de la concepci贸n de Internet (como de hecho puso recientemente de manifiesto uno de los verdaderos "padres de Internet", Tim Berners-Lee, que seguramente algo sabe de todo esto).

Estas semanas, el Parlamento se pronuncia sobre la LISI, y las cuatro enmiendas mencionadas definen clar铆simamente el modelo de sociedad de la informaci贸n al que nos podemos dirigir. Y si bien el modelo al que queremos ir est谩 bien claro 聳una red universal, con libertad de expresi贸n, neutral y de todos聳, lamentablemente, el partido en el gobierno ni ha apoyado estas enmiendas ni parece hacerlas suyas en modo alguno. Y lo que s铆 parece, en cambio, a tenor de lo visto hasta ahora, es ser mucho m谩s sensible a las presiones de los lobbies de la industria de los contenidos y de las telecomunicaciones antes que a los deseos y derechos de los ciudadanos.

驴Nos dirigimos a una red en la que la SGAE es m谩s poderosa que los jueces y las operadoras m谩s poderosas que el mism铆simo protocolo de Internet, o a una red universal, con libertad de expresi贸n, neutral y de todos? 驴Su red, o nuestra red? Nada menos que todo esto es lo que se vota esta semana. Pongan sus antenas a punto y sintonicen sus transistores. Y a quienes no defiendan nuestros intereses, sino los de la SGAE y las operadoras, que los vote Rita (si no es internauta), y que Santa Tecla los maldiga.


Opini贸n de Enrique Dans reproducida de Libertad Digital

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Sobre la Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Informaci贸n,

La LISI no AVANZA.