Asociación de Internautas

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Espa√Īa ya no es una cueva de piratas en Internet

Espa√Īa ya no es una cueva de piratas en Internet


Los errores e imposiciones de la denominada industria cultural y sus connivencias con el poder establecido no han podido evitar que en Espa√Īa llevemos mucho tiempo debatiendo sobre la propiedad intelectual. Definirla, acotarla y encontrar un sistema justo y eficaz para proteger los derechos de los autores sin vulnerar otros derechos y libertades son tareas enormemente complicadas. Pero lo que m√°s ha airado ese debate, convertido en afrenta, es que a la mayor√≠a de los ciudadanos espa√Īoles se nos tacha de piratas, adem√°s, de tratar de imponernos el denostado canon digital.

A√ļn as√≠, el 30 de octubre de 2014, el Congreso aprob√≥, con los votos del PP √ļnicamente, la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual elaborada, en gran parte, por el Gobierno del PSOE. Este paquete de medidas consigui√≥ lo imposible: poner de acuerdo a las entidades de gesti√≥n de derechos de autor, a la Asociaci√≥n de Internautas y a todos aquellos que se consideran "defensores de la cultura libre". Todos criticaron la reforma. Unos opinan que se queda corta o que no es efectiva; otros, que se pasa de rosca.

A pesar de ello, el Ministro de Cultura, Jos√© Ignacio Wert, llev√≥ al BOE la reforma bajo el t√≠tulo de "Texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual". Se trataba de la propuesta anterior de la Ministra socialista √Āngeles Gonz√°lez Sinde, que Wert justific√≥ como un "remedio puntual". Se elaborar√≠a una segunda reforma m√°s profunda en el plazo de un a√Īo. Ahora nos encontramos con que todo aquello fue humo de colores.

La Audiencia Nacional bloquea 7 webs

Pero lo sorprendente de este asunto ha sido el reciente comunicado del Ministerio de Cultura en funciones que ha difundido los resultados que esta denostada reforma ha supuesto: "...en piratería destaca un total de 463 solicitudes presentadas, de las cuales se han resuelto expresamente 441 (95,25% de las solicitudes presentadas), dentro de las cuales, de las 275 web afectadas o requeridas -entre ellas 82 web de enlaces-, 265 han retirado hasta el momento los contenidos identificados por la CPI que ofrecían ilícitamente, y entre ellas 43 han cesado por completo en su actividad..."

Es significativo rese√Īar que, de todas estas actuaciones, la Audiencia Nacional tan solo ha autorizado el bloqueo de un total de siete p√°ginas web con contenido il√≠cito por haber vulnerado derechos de autor desde el a√Īo 2012, cuando comenz√≥ su actividad la Secci√≥n Segunda de la Comisi√≥n de Propiedad Intelectual, y hasta el 15 de mayo de este a√Īo.

Parece que, tras la lectura de estos resultados, la pirater√≠a en Espa√Īa se ha atajado. Pero no debe ser as√≠ porque la Coalici√≥n de Creadores recientemente difundi√≥ unos resultados estratosf√©ricos y que ponen en cuesti√≥n las actuaciones del Ministerio al asegurar que en Espa√Īa "durante 2015 se accedi√≥ ilegalmente a 4.307 millones de contenidos digitales, con un valor de mercado de 24.058 millones de euros. El valor total del lucro cesante por la pirater√≠a fue de 1.669 millones de euros, seg√ļn el desglose que muestra la imagen, al que hay que a√Īadir 186 millones de series de televis√≥ y 174 de f√ļtbol.Los accesos ilegales se repartieron del siguiente modo seg√ļn contenido: m√ļsica (20%), pel√≠culas (37%), videojuegos (14%), libros (15%), series (30%), y f√ļtbol (11%)".

Los espa√Īoles, piratas contumaces

As√≠ las cosas parece que el problema no se ha solucionado porque el Ministerio ha hecho una criba dudosamente garantista con el Estado de Derecho que avala que sobre derechos fundamentales tiene que dirimir un juez y, por el contrario, est√°n los datos de la industria cultural que pr√°cticamente nos acusa a una gran mayor√≠a de espa√Īoles de piratas contumaces. No coinciden.

¬ŅEn qu√© quedamos entonces? Parece que el supuesto problema de la pirater√≠a de contenidos en Internet es una cuesti√≥n resuelta o en v√≠as de resolver de forma autoritaria por el Ministerio y la industria cultural que sigue atosigando y criminalizando a los inetrnautas para, supongo, influir a favor de un nuevo canon digital y obtener el control absoluto sobre la difusi√≥n de los contenidos en Internet, incluso los que no se acojan al Copyright y que se hayan adherido al Creative Commons.

Es evidente que la batalla no ha terminado y que los que alimentan el concepto de piratería en Internet no es más que un supuesto para que determinados poderes económicos obtengan un control sin restricciones sobre los contenidos en la red. Lo que necesitamos nosotros es tener un Gobierno que nos defienda de esta pesadilla y que ponga en su sitio a aquellos que todavía nos llaman piratas.

Artículo de Víctor Domingo publicado en Libertad Digital