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Org铆a de datos: el intercambio de datos sin consentimiento de las apps de citas


Al utilizar aplicaciones de citas, proporcionas (sin saberlo) mucho m谩s que solo tu cuerpo y tu coraz贸n

"Vi tu perfil en la aplicaci贸n Happn", escribi贸 茅l. "Me interes贸 y vine aqu铆 a buscarte. El mensaje, nunca respondido, lo envi贸 un desconocido en el chat de Facebook. ?No busco aventuras. Soy un hombre sensato y educado". 脡l nunca hab铆a recibido un like ni tampoco una se帽al de que era correspondido.

No fue la primera vez que Fernanda recibi贸 mensajes no solicitados de personas que dijeron haberse cruzado con su perfil en Tinder y Happn. Las apps de citas, ya sabes, se basan en la reciprocidad, es decir, solo liberan el contacto directo entre los que se gustaron mutuamente. En teor铆a. No es nada inusual que una persona del Tinder aparezca ?misteriosamente? entre las sugerencias de amigos en Facebook.

"Ya hubo tipos que me mandaron superlike/charm y los ignor茅 porque no me interesaban nada. El tipo me stalke贸 en Instagram, me dio like y coment贸 varias fotos, trat贸 de hablar conmigo en el chat... 驴Eso me parece siniestro solamente a m铆?", escribi贸 Flor de Lis, en un post en el que cont贸 lo que le pas贸.

No. A mucha gente eso le parece siniestro. El consentimiento es un principio fundamental en cualquier relaci贸n afectiva o sexual, pero el patriarcado suele disminuir su valor, minimiz谩ndolo a tan solo una ausencia de resistencia. Ese pensamiento trata de legitimar mucha violencia contra nuestra integridad f铆sica y ps铆quica.

En el ambiente digital, empresas desarrolladoras de aplicaciones utilizan la misma l贸gica: usan argumentos rasos para obtener consentimiento desinformado para el uso de datos de los consumidores de sus servicios, lo que da margen a una serie de abusos. Las apps de citas son sensacionales, pero recogen mucha m谩s informaci贸n de la que deber铆an, proporcionan datos 铆ntimos a empresas asociadas, capitalizan esa informaci贸n y tienen fallas que ponen en riesgo la privacidad y la seguridad de las personas. Y todo eso sin que lo sepamos.

Sangre latina


A principios de los a帽os 2000, quien usaba una p谩gina de citas para conseguir pareja o sexo casual era visto com煤nmente como alguien "desesperado". Hoy es distinto: El 59% de las personas piensan que las aplicaciones son una buena manera de conocer gente nueva, de acuerdo con una encuesta realizada en 2015 por el instituto de investigaciones Pew.

Los latinoamericanos tienden a adoptar nuevas tecnolog铆as de buen grado, pero en el caso de las apps de citas la recepci贸n parece haber sido a煤n m谩s positiva. Brasil es el tercer pa铆s en el ranking mundial de n煤mero de usuarios de Tinder (solo estamos atr谩s de los EE. UU. y el Reino Unido). Poco despu茅s vienen M茅xico y Argentina. Buenos Aires es la tercera ciudad con m谩s usuarios de Happn.

No es casual que los pa铆ses latinoamericanos fueran elegidos como un laboratorio para la implementaci贸n de algunas novedades de las apps, como el Tinder Plus (probado en Brasil, EE. UU. y Alemania) y el Tinder Online, versi贸n web de la plataforma (de los ocho pa铆ses donde se prob贸, la mitad son latinoamericanos: Argentina, Brasil, Colombia y M茅xico).

El 23% de los estadounidenses entre 18 y 24 usan el Tinder. Hay 26 millones de matches todos los d铆as, siete millones de los cuales se concentran en Brasil.

?La mayor铆a absoluta de las personas con las que convers茅 considera m谩s f谩cil iniciar una conversaci贸n en las apps que en la vida real?, dice Camila Agustini, guionista que condujo una investigaci贸n sobre ese tipo de aplicaciones en 2014. Tratando de entender los motivos que llevaban a alguien a buscar una cita por medio de las apps, Camila entrevist贸 a m谩s de 50 usuarios. Ella observ贸 que la mayor铆a de las personas se sienten m谩s libres para hablar de sexo y fetiches que generalmente son tab煤 en las aplicaciones. ?Es m谩s barato y pr谩ctico que cualquier salida nocturna?, dice.

Muchas de las apps de citas rompen estereotipos y est谩ndares de g茅nero, normalizando ?y facilitando, por supuesto? el sexo con cualquier persona. A pesar de que ya se registraron casos de perfiles de personas trans bloqueadas, al asociarlas a la prostituci贸n simplemente por causa del g茅nero declarado, el ambiente de las aplicaciones de citas suele ser m谩s permisivo que el de otras redes online. Mientras las redes sociales normalmente clasifican a las personas en hombres, mujeres, casados/as y solteros/as, las apps de citas permiten una infinidad de g茅neros, sexualidades, gustos y tipos de relaciones: todo es posible con un simple clic.

La b煤squeda de amor y sexo hace proliferar a las apps, con alternativas para todos los matices sexuales que puedas imaginar. Hay aplicaciones dirigidas al p煤blico gay, como el Grindr o l茅sbico, como el Her o el Wapa. Para quien busca expl铆citamente solo sexo casual, est谩 el Casualx; para quien cree que dos es poco o quiere tener una puerta m谩s abierta para realizar fantas铆as, est谩 el Feeld. Para quien tiene un alg煤n amigue en Facebook como blanco, existen apps como Poppin para provocar matches entre quienes van o tienen inter茅s en los mismos eventos. Para quienes no les gusta lo totalmente desconocido, varias apps han apostado a nuestras redes como referencias, permitiendo chats solo entre amigues de amigues, como el Flert o el Hinge. Para quienes se sienten inc贸modos con el estilo vidriera de cuerpos hay incluso una aplicaci贸n que solo libera la foto despu茅s de haber chateado, como el Appetence.

Y el escenario tambi茅n es f茅rtil porque la industria de citas online mueve mucho dinero: se estima que solo en los EE. UU., los lucros del Match Group, responsable del Tinder, OkCupid y Match.com, alcanzan los USD 2.000 millones al a帽o.

Lo que alimenta esa industria son nuestros datos: diferentes criterios, como los gustos y las afinidades, la distancia y los amigos en com煤n, alimentan los algoritmos que tratan de mostrar u ocultar a alguien que potencialmente ser铆a interesante o no. Uno de los modelos de negocio de las empresas es hacer que paguemos para tener m谩s posibilidades de encuentros (matches). Los usuarios de apps de citas son m谩s propensos a pagar por el uso que los usuarios de redes sociales dirigidas a otros fines, como Facebook y LinkedIn. En este caso, el dinero aumenta literalmente las posibilidades amorosas de las personas.

Tinder, OkCupid y Grindr, que est谩n entre las apps m谩s usadas, ofrecen la opci贸n de pagar para aumentar el poder de conquista. Adem谩s de eliminar los anuncios, los planes premium popularizan tu perfil artificialmente, aumentando el n煤mero de perfiles mostrados o el l铆mite de ?likes? y te ofrecen la posibilidad de volver a ver un perfil que te interes贸, pero que tus dedos ansiosos en la b煤squeda dejaron pasar. Las reglas que dictan qui茅n se le aparece a qui茅n, sin embargo, no son del todo claras. 驴Qui茅n define tus potenciales crushs?

Pedro, de 31 a帽os, decidi贸 probar el servicio pago de Tinder que destaca el perfil y permite un n煤mero ilimitado de likes. 脡l, que ten铆a uno o dos matches a la semana, fue sorprendido con 40 en ocho horas. Despu茅s del impulso pago, sin embargo, los matches siguieron ocurriendo con mayor frecuencia. "O yo no le aparec铆a a nadie o simplemente la app suprime a los que no pagan", dice, cuestionando la forma como se distribuye a las personas.

Los negocios no viven solamente de cuentas pagas, claro. Mucha gente prefiere usar la versi贸n gratis de las apps y, en ese caso, est谩n sujetas a ver anuncios. Y cuando el producto se ofrece gratuitamente, el usuario se convierte en el producto. Los datos valiosos sobre el comportamiento de las personas mientras est谩n flirteando son proporcionados a anunciantes, empresas de marketing, investigaci贸n de mercado y socios comerciales.

Las cuatro apps que analizamos ?Tinder, Happn, OkCupid i Grindr? ceden informaci贸n sobre sus usuarios a socios comerciales. Eso significa, por ejemplo, que tus gustos, patrones de comportamiento, horarios de conexi贸n y otra informaci贸n pueden ser analizados y utilizados por otras empresas para diversos fines. Estos van desde mostrar propagandas diferenciadas hasta la venta de un paquete de informaci贸n a un data broker, empresa dedicada a comercializar y analizar grandes vol煤menes de datos.

Toda esa informaci贸n recogida puede continuar disponible incluso si sales de la aplicaci贸n y cancelas tu cuenta. Eso ocurre porque, al guardar nuestros datos, fotos e historiales de conversaciones, las empresas pueden seguir ganando con los perfiles que trazan a partir de nuestros datos, incluso cuando ya dejamos de usar sus servicios.

Un estudio realizado por Privacidade Brasil publicado este lunes (12) analiz贸 pol铆ticas de privacidad de 14 redes de citas y realiz贸 un ranking considerando varios criterios sobre transparencia y claridad. La 煤nica red que sali贸 bien parada fue el sitio web Coroa Metade. Todas las apps tuvieron puntuaci贸n negativa con respecto al consentimiento, la claridad de los riesgos o pr谩cticas de c贸mo se comparten los datos y la exigencia de login a trav茅s de Facebook y el uso de la imagen en el perfil.

El problema no es nuevo. En octubre de 2011, el investigador Jonathan Mayer descubri贸 que OkCupid vend铆a informaci贸n de sus usuarios a empresas como Lotame. Y son datos que a la gente probablemente no le gustar铆a que se hicieran p煤blicos, como ingresos, situaci贸n amorosa, religi贸n y consumo de drogas. Hasta 2010, OkCupid, que se vende con el slogan ?sustancia, no solo selfies?, proporcionaba a sus socios comerciales incluso respuestas de los usuarios a preguntas particulares como ?驴alguna vez te hiciste un aborto??.


OkCupid guarda y puede ceder tu informaci贸n 铆ntima y tus preferencias personales respondidas en un cuestionario.

OkCupid guarda y puede ceder tu informaci贸n 铆ntima y tus preferencias personales respondidas en un cuestionario. En 2016, la app Happn tambi茅n fue acusada de filtrar informaci贸n de los usuarios. Un estudio realizado por la organizaci贸n Sintef, a pedido del Consejo de Consumidores de Noruega, mostr贸 que la aplicaci贸n francesa suministraba datos de sus usuarios a la empresa de marketing UpSight. La pr谩ctica viola los propios t茅rminos de uso de la app, que prometen no ceder datos de las personas a otras empresas. Happn afirm贸 que solo usa la herramienta anal铆tica de Upsight para entender c贸mo se usa la app y que los datos son "completamente anonimizados al procesarlos."


Tinder accede y puede utilizar hasta fotos e informaci贸n personal que est茅n en tu perfil en Facebook, y tambi茅n en el de tus amigos.

Otro estudio realizado por la revista Wired, mostr贸 que las aplicaciones como Tinder, Happn, Match.com, Bumble y otras dejan filtrar informaci贸n, como identidades de Facebook, im谩genes y datos de localizaci贸n. El an谩lisis se bas贸 en las informaciones transmitidas desde los servidores de las aplicaciones a los celulares de los usuarios. Happn, por ejemplo, solo muestra el primer nombre de los usuarios, pero en los paquetes de informaci贸n que transitan entre sus servidores y los celulares se filtran las identidades de los usuarios en Facebook.

Para tener una idea del tama帽o del problema en caso de que esa informaci贸n caiga en malas manos, o peor a煤n, se vuelva p煤blica, solo hay que recordar lo que ocurri贸 con la filtraci贸n del sitio de citas Ashley Madison. La plataforma se cre贸 para viabilizar casos extraconyugales y la filtraci贸n de su base de datos expuso a 33 millones de usuarios. Las consecuencias de las falta de cuidado con los datos de sus usuarios fueron persecuciones, acoso e incluso muertes.


Happn tiene una pol铆tica un poco m谩s restringida, pero almacena datos de geolocalizaci贸n bastante precisos y guarda la informaci贸n durante un a帽o.


Es nuestro derecho saber qu茅 datos sobre nosotros se mantienen, solicitar una correcci贸n o, en ciertos casos, excluirlos. Ese derecho est谩 previsto en las leyes de protecci贸n de datos de varios pa铆ses latinoamericanos, como M茅xico, Argentina y Chile.


Grindr y Tinder piden acceso a las fotos que est谩n guardadas en tu celular



En Brasil, aunque no tengamos una ley espec铆fica de protecci贸n de los datos, el Marco Civil de Internet aborda ese caso directamente al garantizar, en el art铆culo 7 inciso X, el derecho de pedir la exclusi贸n definitiva de datos personales que hayamos proporcionado a cualquier aplicaci贸n. La misma ley estipula que si los datos son recogidos en el territorio nacional se aplica la legislaci贸n brasile帽a, aunque la app sea de una empresa extranjera.

De cualquier manera, en la regi贸n falta el uso del litigio estrat茅gico, o sea, la utilizaci贸n de procesos con base en el inter茅s colectivo para comprobar a jurisprudencia y averiguar c贸mo y cu谩ndo pueden borrarse nuestros datos de perfil y obligar a que esas plataformas tomen medidas m谩s transparentes y seguras al usar nuestros datos. Pero mientras eso no llega, podemos tomar algunas precauciones cuando entramos a buscar matches.

Encuentros y desencuentros


Algunos usuarios tambi茅n usan nuestros datos sin considerar nuestro consentimiento, yendo mucho m谩s all谩 del juego de la seducci贸n. No es raro ver prints con perfiles de usuarios publicados en foros y p谩ginas para evaluaci贸n o apreciaci贸n ajena. Tambi茅n hay varias p谩ginas dedicadas a hacer bromas sobre usuarios, exponiendo fotos y conversaciones particulares sin ocultar la identidad de las personas.

Un r谩pido vistazo en el perfil de Instagram Tinder Nightmares ("Pesadillas de Tinder") nos recuerda que la app de citas puede tener mucha gente agradable, pero tambi茅n muchas excentricidades. Este perfil divulga prints, ocultando la identidad, con abordajes dudosos, muchas veces agresivos, comentarios prejuiciosos e incluso amenazas. En uno de los prints, por ejemplo, el tipo pregunta: "驴En qu茅 se parecen una personalidad y un orgasmo?". Ella contesta: ?No s茅?. Y 茅l: "No me importa en absoluto si tienes alguno de los dos."

Lo peor es que este tipo de abordaje desestimulante, como m铆nimo, va m谩s all谩 de los l铆mites de las apps y llega a otras redes sociales. Algunas apps de citas exigen login a trav茅s de Facebook o permiten la conexi贸n con el Instagram y el Spotify, por ejemplo. Cuando esto sucede, obviamente, es mucho m谩s f谩cil que alguien que se cruz贸 con un perfil en la plataforma encuentre a la persona en otras redes, como les pas贸 a Flor y Fernanda. Pero eso tambi茅n ocurre cuando las cuentas no est谩n conectadas: como WhatsApp pertenece a Facebook y las redes intercambian informaci贸n entre s铆, basta con que la conversaci贸n pase al WhatsApp para que probablemente te aparezca la persona como sugerencia de amistad en la red social, aunque la cita sea un fiasco.

El propio modelo de negocios hace que las empresas no est茅n interesadas en restringir la circulaci贸n de esa informaci贸n y de nuestros perfiles. Y una parte de los usuarios tampoco est谩n interesados en respetar un concepto b谩sico del funcionamiento de las apps: la reciprocidad.

Una publicitaria brasile帽a, por ejemplo, cre贸 un perfil falso en Tinder despu茅s de haberse negado a salir con un fot贸grafo que hab铆a conocido en Happn. Comenzaron un chat por la app, pero la charla no sigui贸 adelante porque ella no tuvo inter茅s. Insatisfecho, el fot贸grafo cre贸 un perfil de ella en Tinder, usando una foto real y present谩ndola como una prostituta. Ella solo lo descubri贸 cuando comenz贸 a recibir mensajes en WhatsApp de interesados ??en hacer programas. El caso se registr贸 con una denuncia en la Comisar铆a n潞 1 de Defensa de la Mujer, en San Pablo.

Al forzar una conversaci贸n en otra red, sin respetar el ?no? o el silencio de la otra parte, esos usuarios muestran que el consentimiento no les preocupa en lo absoluto. Y esa pr谩ctica tiene un nombre: stalking, o sea, persecuci贸n online de alguien de manera obsesiva y persistente.

Las apps tienen mecanismos para evitar abusos ?solo permitir encuentros cuando el inter茅s es mutuo es el principal de ellos?, pero en algunos casos la trampa tambi茅n es tecnol贸gica. Por ejemplo, los programadores crearon una herramienta que permite que cualquiera descubra quien est谩 usando el Tinder y que sepa, incluso, cu谩l fue la 煤ltima ubicaci贸n de la persona. Por USD 4,99, el Swipebuster muestra qui茅n tiene perfil en la aplicaci贸n e incluso filtra los resultados por nombre, edad, g茅nero y ubicaci贸n. Los resultados aparecen con foto bajo la palabra "busted" (o "descubierto"). No hay que estar en Tinder para tener acceso a los resultados. Solo hay que pagar.

Sus creadores usaron la API del Tinder, que permite crear aplicaciones que se conectan con el software. La idea de Swipebuster tambi茅n era la de llamar la atenci贸n sobre la falta de seguridad. "Hay muchos datos que las personas no tienen idea de que est谩n disponibles", dijo el programador que cre贸 la app a la revista Vanity Fair, 茅poca en que se anunci贸 la herramienta. El Tinder dijo que no hab铆a falla de seguridad, las informaciones proporcionadas eran las que estaban p煤blicas en los perfiles de los usuarios.

Puede ser bastante atemorizador tener tu nombre indexado para stalkers, con derecho a conocer tu ubicaci贸n, pero las cosas todav铆a pueden empeorar.

En Grindr, una app de citas con foco en el p煤blico gay masculino, cualquiera consigue la ubicaci贸n exacta de un perfil sin ni siquiera haber comenzado un flirteo. El investigador en seguridad Nguyen Hoang, de Kyoto, Jap贸n, mostr贸 que usando la trilateraci贸n, n m茅todo matem谩tico para calcular la posici贸n, se puede determinar d贸nde est谩 el usuario. Solo tienes que ir a tres puntos distintos y calcular las distancias. El problema fue reconocido por Grindr, lo que hizo posible desactivar la visualizaci贸n de la localizaci贸n y convirti贸 a esta opci贸n en est谩ndar en pa铆ses con un historial de violencia contra la poblaci贸n LGBT, como Rusia.

No tienes por qu茅 abandonar el juego, pero ten cuidado


Para buscar tu crush de una forma m谩s segura es importante entender cu谩les son los participantes de la org铆a de datos y cu谩les son las reglas. A partir de eso, t煤 decides lo que quieres revelar sobre ti (y si realmente lo quieres). Como no es posible flirtear ocultando totalmente la identidad, la idea es buscar un equilibrio para mostrar qui茅n eres, pero no todo sobre ti de una sola vez. Algunos consejos para considerar:


Al crear tu perfil en la app:
- Trata de proteger tu identidad. Tu nombre de usuario no precisa ser tu nombre completo. No digas d贸nde vives ni d贸nde trabajas, pero considera que si la app que elegiste se basa en localizaci贸n, esa informaci贸n es f谩cil de averiguar..

- No vincules cuentas personales. Si tu app favorita solo acepta login mediante Facebook o si vas a vincularla con otras cuentas (piensa bien para qu茅), como el Instagram, vale la pena dar una mirada a la informaci贸n p煤blica que tienes en esas aplicaciones, as铆 como tambi茅n a tus configuraciones de privacidad.

- Evita usar la misma foto que en otras redes sociales. Si preferiste no vincular cuentas de otras redes, recuerda tambi茅n elegir, preferentemente, fotos espec铆ficas para la app. No uses las mismas im谩genes que usas en fotos de perfil de otras redes sociales, por ejemplo. Hay gente que prefiere fotos m谩s misteriosas, que pueden garantizarte cierto pseudoanonimato.

- No divulgues tu tel茅fono ni tu e-mail. Es m谩s, si el login se realiza por e-mail, crea una cuenta de e-mail alternativa solo para eso.


En la b煤squeda por tu crush:
- Pon una se帽a en tu celular. A final de cuentas, t煤 no quieres a otras personas stalkeando qui茅nes son tus crushes. Si puedes, cifra el tel茅fono para aumentar la seguridad.

- Nunca abras archivos adjuntos enviados por desconocidos que conociste en las plataformas. Pueden tener virus o malware que puede usarse para robar tus datos. Es m谩s, 隆no hagas eso tampoco fuera de las plataformas de citas!

- Si hay qu铆mica y la cosa se est谩 poniendo m谩s interesante, sal del chat de la app. Mientras las aplicaciones de mensajes evolucionaron bastante en t茅rminos de privacidad y seguridad, las apps de encuentros no tienen ni siquiera cifrado. Invita a los crushes a migrar la conversaci贸n a una herramienta donde por lo menos el chat y tus nudes puedan cifrarse y autodestruirse. Recomendamos apps como el Signal, el Wire o, por lo menos, el chat seguro del Telegram, con cron贸metro de destrucci贸n. Para saber m谩s sobre nudes m谩s seguros, 茅chale un vistazo a nuestro zine Safer Nudes

- Atenci贸n al usar tu cuenta en redes de Wi-Fi p煤blicas. Esas conexiones son f谩ciles de monitorear por parte de terceros (es el llamado sniff de tr谩fico). Si fuera inevitable, usa una VPN. Si quieres saber m谩s sobre VPN y otras medidas de seguridad para tu tel茅fono, tenemos m谩s consejos espec铆ficos en el Bolet铆n Antivigilancia sobre celulares: .


Antes de un encuentro:
- 驴Qu茅 tal una breve stalkeada? No hace falta ser muy obsesiva, pero los datos que est谩n dispersos por ah铆 tambi茅n pueden ayudarte a no entrar en una trampa peligrosa. Haz una investigaci贸n r谩pida de tu crush en tu navegador preferido y en las redes sociales.

- Avisa a un amigue. Avisa d贸nde vas y manda el enlace que encontraste en la breve stalkeada a alguien de confianza. Cuando puedas, avisa que parece estar todo bien. Si no tuviste tiempo, por lo menos deja siempre listo en tu celular una app como "Bra莽os Dados". Desarrollado por nuestras aliadas de G锚nero e N煤mero, esta app permite que las usuarias env铆en mensajes a una red de confianza en caso de que sientan que corren alg煤n riesgo.

Por Tatiana Dias y Joana Varon. Colaboraci贸n Yasodara C贸rdova, Raquel Renn贸 y Camila Agustini en Chupadados