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Empresarios espa√Īoles pagan por presionar a los peri√≥dicos para que borren noticias negativas


Empresarios y empresas espa√Īolas intentan a diario que los medios de comunicaci√≥n eliminen de sus hemerotecas referencias a sus problemas pasados con la Justicia o noticias negativas que manchan su reputaci√≥n. Van desde ejecutivos de rango medio que se vieron implicados en casos de fraude fiscal a empresas que quieren borrar el rastro de adjudicaciones pol√©micas. Contratan a despachos de abogados o a compa√Ī√≠as especializadas en el borrado de datos en Internet. Estas env√≠an a los medios correos certificados con argumentaciones legales y, en ocasiones, con amenazas veladas, para intentar que borren los enlaces en los que se habla mal de sus clientes. Si no lo consiguen, presionan para que sustituyan el nombre por las iniciales, y as√≠ dificultar la b√ļsqueda en Google; o para que directamente ordenen al buscador no incluir esa noticia.

MARIO SAAVEDRA en Te Interesa.es.- Pagan, en fin, para que un tercero consiga borrar su pasado y así evitar problemas presentes o futuros.

Si los medios no ceden (y "los grandes como El Pa√≠s o El Mundo no suelen aceptar", seg√ļn un ejecutivo del sector que prefiere mantenerse en el anonimato) se activa el plan B: inundar la red con decenas de art√≠culos positivos sobre el cliente. Eso se consigue pagando a medios para que publiquen publirreportajes, o public√°ndolos en una red propia de blogs o medios de cart√≥n piedra. Era, en esencia, a lo que se dedicaba el inform√°tico de la trama P√ļnica, Alejandro de Pedro, para limpiar la reputaci√≥n de sus clientes. Ante el aluvi√≥n de noticias positivas, Google va desplazando las negativas de su lista de resultados hasta las p√°ginas cinco o seis, a las que pocos llegan. Y lo que no sale en Google, no existe.

El caso de Falken SA

Un caso paradigm√°tico es del de la empresa de material antidisturbios Falken SA, ligada a la familia del ex diputado del PP Ismael Bardisa Jord√°.

A finales de 2014, los responsables de la página web de citas de artículos de medios Menéame y la Fundación Ciudadana de Tecnología y Periodismo Civio recibieron una petición de la empresa de borrado de datos Eliminalia para que retiraran sendos enlaces relacionados con Falken SA.

"Interior compra material antidisturbios a los hermanos de un ex-diputado del PP por valor de 200.000 euros", dec√≠a la nota. √Čste era solo el √ļltimo contrato obtenido por Falken. En total, los contratos obtenidos del ministerio de Interior desde 2000, mientras Bardisa Jord√° era diputado, se acercaban a los ocho millones de euros. Falken est√° dirigida por los hermanos de Ismael, Jos√©, Juan y Jorge Bardisa Jord√°, todo seg√ļn quienmanda.es, de Civio.

Eliminalia no consiguió convencer a Menéame o Civio de la retirada.


Sin embargo, desde entonces, lo que se ve en el buscador cuando se inquiere por la empresa ha cambiado radicalmente. "Consiguieron temporalmente su objetivo", dice una persona conocedora de la estrategia que prefiere no dar su nombre

La ?foto? de b√ļsqueda de 2014 arroja un buen pu√Īado de noticias negativas: desde que vend√≠a material antidisturbios a la Venezuela represiva de Nicol√°s Maduro a la relaci√≥n con el diputado del PP.  



Unos a√Īos despu√©s, esos enlaces han ca√≠do hasta p√°ginas "innobles" (la tres, cuatro o cinco), y han sido sustituidas por altas de la empresa en todos los directorios de empresas habidos y por haber.


Más tarde han aparecido, siempre en páginas secundarias, artículos de diarios de primera línea con las explicaciones pedidas en sede parlamentaria a Jorge Fernández Díaz por la compra de material antidisturbios a Falken.


Aluvi√≥n de peticiones de despachos a medios grandes y peque√Īos

La práctica se ha convertido en parte del día a día de los medios digitales.

"Nosotros tratamos de eliminar el contenido negativo de Internet, y tenemos un ratio de éxito del 90%", reconoce a Teinteresa.es Samuel Parra, socio de ePrivacidad. "Primero llamamos a los medios para intentar que incluyan el enlace a la noticia negativa en la lista de excluidos de indexación por Google [como sacar la ficha de un libro del índice de una biblioteca]. También tenemos litigios con medios por contenidos injuriosos o que incluyan la revelación de secretos", explica. Si todo falla, lanzan el servicio de "presencia en Internet", generando contenido positivo.

Por ejemplo, en uno de los requerimientos recibidos por este diario de un despacho de abogados se solicitaba el borrado de un enlace a una noticia en la que se hablaba de la imputaci√≥n de un conocido empresario madrile√Īo por corrupci√≥n. Recientemente, el empresario ha salido absuelto de ese caso, hecho que tambi√©n ha sido publicado por el diario.

Las razones alegadas son muy similares en todos los requerimientos. Primero suelen referirse al perjuicio personal que produce a sus clientes. "Aparecen publicados los datos personales", lo que da√Īa su "reputaci√≥n digital", adem√°s de que "la informaci√≥n es muy perjudicial para la vida privada y profesional" del cliente y de "su familia y amistades".  Casi siempre hay una referencia a la falta de vigencia informativa, por haber pasado a√Īos del asunto: ?La nota es a d√≠a de hoy obsoleta e irrelevante?.

Después suele incluirse una referencia a la Ley de Protección de Datos Personales y al Derecho al Olvido refrendado por el alto tribunal europeo.

Una vez expuesto el caso, se pide la eliminación del enlace o URL concreto. Si esto no es aceptable, se solicita que se sustituya nombre y apellidos por las iniciales, que se incluya en el código informático de la página etiqueta ?noindex? para instruir a los robots de Google u otros de que ese enlace no ha de ser indexado en su buscador.

Se termina con una peque√Īa amenaza velada: quien vulnere el deber de secreto de la informaci√≥n personal y los datos personales sin consentimiento estar√° incurriendo en una falta grave, seg√ļn "la ley de econom√≠a sostenible de 2011".

¬ŅQu√© han de hacer los medios?

La Federaci√≥n de Asociaciones de Periodistas de Espa√Īa, que agrupa al grueso de los periodistas asociados del pa√≠s, no tiene a√ļn ninguna recomendaci√≥n sobre qu√© hacer en estos casos.

El País ha sido el primer medio que ha puesto por escrito una guía sobre qué hacer en casos de solicitudes de este tipo.


En su √ļltimo libro de estilo establece que ?las informaciones archivadas y con acceso desde www.elpais.com que den cuenta de investigaciones, imputaciones, acusaciones, detenciones, encarcelamientos o condenas que hayan sido revocadas por decisi√≥n policial o judicial posterior deber√°n contener una advertencia al respecto y un enlace con la √ļltima informaci√≥n disponible sobre el caso?.

Pero contin√ļa diciendo que, para todos aquellos particulares que reclamen el ?derecho al olvido? en forma del borrado de una noticia, cr√≥nica o reportaje veraz que afecte a su imagen:

  1. "Nunca se producirá el borrado de los archivos digitales de El País, pero se puede considerar la posibilidad de ocultarlos a los buscadores de Internet.
  2. La informaci√≥n debe haber sido publicada m√°s de 15 a√Īos atr√°s respecto al momento en que se reclama su borrado.
  3. La información ha de perjudicar a la persona reclamante en su vida familiar o profesional.
  4. No se considerar√°n las reclamaciones que afecten a hechos que figuren en sentencias firmes de los tribunales de justicia y se refieran a actos de violencia".

Las reglas dejan abierta la posibilidad de que casos relevantes relatados por el diario desaparezcan de los buscadores.  Hay casos que cumplen los cuatro criterios y generar√≠an una enorme pol√©mica en caso de descubrirse que han sido "desindexados" de los buscadores. Por ejemplo la implicaci√≥n de Jordi Pujol en el caso Banca Catalana en los ochenta. En este caso  han pasado 15 a√Īos, da√Īa la reputaci√≥n del ex president y no es un acto de violencia. El personaje ha ca√≠do en desgracia y hay demasiado rastro digital, dado su alto nivel pol√≠tico y judicial. Pero, ¬Ņqu√© ocurre si se elimina el rastro de otros casos no tan relevantes ahora, pero posiblemente pertinentes en un futuro?

"Nosotros no creemos que un director de un medio o Google tengan que decidir qu√© se borra y qu√© no; eso lo ha de hacer un juez", opina para Teinteresa.es V√≠ctor Domingo, presidente de la Asociaci√≥n de Internautas. ?Lo contrario es coartar la libertad de expresi√≥n. No se puede ir borrando la realidad. ¬ŅSe destruir√≠an los ejemplares en papel de las hemerotecas?

Un negocio que se ha estancado

Los departamentos de Recursos Humanos de las empresas tienen cada vez más en cuenta el rastro digital, sobre todo para contratar ejecutivos. Buscan su nombre en Google, además de ver qué perfil tiene en redes sociales.

Si la primera b√ļsqueda arroja que el candidato fue detenido o que estuvo envuelto en alg√ļn tipo de pol√©mica, el nombre queda manchado. Esto ha provocado el surgimiento de empresas de borrado de datos en Internet (Ciberderecho, Eliminalia, B√≥rrame, ePrivacidad, entre otras).

"En ePrivacidad recibimos en torno a tres o cuatro posibles clientes diarios", afirma Parra. "Lo que hacemos es estudiar c√≥mo funciona Google, c√≥mo se actualiza; creamos contenido sobre los clientes, especialmente redactado  para que al buscar su nombre se posicione bien en el buscador; tambi√©n creamos contenidos a trav√©s de notas de prensa o publirreportajes, redes sociales, blogs an√≥nimos, etc".

Hubo un aut√©ntico boom en 2014, despu√©s de que el Tribunal de Justicia de la Uni√≥n Europea respaldara que los motores de b√ļsqueda como Google deb√≠an retirar los enlaces a informaciones publicadas en el pasado si se comprueba que perjudican a un ciudadano y no son ya pertinentes.

Google puso entonces en marcha un formulario online para solicitar la desindexaci√≥n de resultados. Se pregunta qu√© t√©rminos de b√ļsqueda (el nombre) se desea eliminar; los motivos de la eliminaci√≥n; y, si se es, como suele ser habitual, representante legal, una copia de los poderes de representaci√≥n.

En el primer a√Īo acept√≥ un 48% de las casi 220.000 peticiones de retirada de datos. Desde entonces, se ha vuelto m√°s duro. Ahora solo acepta el 43% de las 736.000 recibidas.

¬ŅDebe un peri√≥dico borrar las noticias de un juicio cuando la persona ha sido exculpada?