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Cuando todo esto acabe Internet en EE UU será una herramienta de vigilancia


Las autoridades norteamericanas quieren limitar la posibilidad de cifrar mensajes. Los expertos consideran que se trata de una medida inútil para combatir el terrorismo y fatal para la libertad de Internet.




John Perry Barlow, un estadounidense de 54 años, es el creador de Fundación Fronteras Electrónicas, dedicada a velar por que Internet sea cuanto más libre, mejor. Ciberp@ís habló con él gracias al correo electrónico.

Pregunta: ¿Por qué ha comparado la situación de su país con la Alemania nazi?

Respuesta: Porque estamos hablando de un cambio radical en la historia americana de los derechos civiles. No creo que vayamos a tener campos de concentración en EE UU, pero asistimos a lo que probablemente se convierta en el mayor esfuerzo autoritario en la historia de esta república. Aunque parezca un poco excesiva, no está totalmente fuera de tono porque la gente tiene que estar alerta ante un asunto tan grave. Parece que andan a ciegas por una noción general de intimidación que no permite la libertad de expresión, y no porque el Gobierno vaya a arrestarte así como así, sino porque decir algo que pueda considerarse al margen del sentimiento americano puede convertirte en traidor.

P. Pero la mayoría de los ciudadanos está a favor de la limitación del uso de la criptografía. ¿Por qué esta mayoría no percibe ésos riesgos?

R. No sólo no lo ven, sino que tampoco quieren escuchar a nadie que lo denuncie. Sienten que es algo profundamente antipatriótico sugerir siquiera que los autoritarios puedan utilizar esta oportunidad en su propio beneficio. El Congreso ha aprobado un puñado de normas para la regulación de Internet que habían sido rechazadas desde hace años . Nunca he visto una situación tan peligrosa para la libertad en América.

P. Proveedores de Internet han accedido a colaborar con el FBI para pinchar las líneas de sus clientes. ¿Cómo afectará esto cuando desaparezca la amenaza de guerra?

R. Una vez que el FBI instala Carnívoro, nadie lo va a quitar. Y no creo que esto suponga ningún beneficio para las empresas, porque cualquiera que tenga negocios en el ciberespacio, tiene interés en la libertad de expresión. En la economía de la información no hay diferencia entre la libertad de expresión y la libertad de comercio. Cuando todo esto acabe, la Internet de EE UU será una herramienta de vigilancia como nunca quisiéramos haberla visto.

P. ¿Cómo cree que puede afectar esta legislación al resto del mundo?

R. Obviamente, el Gobierno español está profundamente afectado por lo que hace el Gobierno de EE UU. Si prohíbe la criptografía, puede apostar a que el Gobierno español tendrá que prohibirla también, porque hay actualmente una enorme cantidad de energía dedicada a prohibirla globalmente. Cuando el país más poderoso del mundo se está convirtiendo en un Estado policial, ¿qué puede decirse del resto del planeta? EE UU tiene una posición crítica para sentar las bases de los derechos civiles en el mundo.

P. ¿Qué opinión le merece el papel bélico que se atribuye a Internet?

R. Me parece muy desafortunado. Internet supone la posibilidad de que cualquier persona en cualquier sitio pueda expresar cualquier creencia. No me importa si se trata de los talibán, los cristianos o una asociación interplanetaria. Las pequeñas comunidades tiene que tener la posibilidad de expresarse en la red. Usar Internet para otro objetivo [bélico] me parece hacer un mal uso de ella.

P. ¿Cree que la red puede ser un arma más poderosa para quienes intentan limitar las libertades que para quienes las defienden?

R. Internet tiene la curiosa cualidad de ser la más grande herramienta para la liberación y la más grande herramienta para la esclavitud que el mundo haya visto. Por un lado, y usando como ejemplo esta entrevista, un tipo en EE UU manda un mensaje a sus conocidos y un periodista en España lo lee y se pone en contacto con él. Esta posibilidad de que exista una voz global en cada individuo me parece extraordinaria. En el extremo opuesto: el FBI está monitorizando Internet para saber quién está diciendo qué cosa y quién está haciendo tal otra. Cada vez que extiendes esta forma de poder, se abre una nueva forma en que la libertad puede ser violentada.

P. ¿Qué modelo de regulación propone para Internet?

R. Hasta ahora Internet ha sido guiada por gente que tenía muy buenas intenciones. Los internautas han estado a favor de la libertad, pero ahora, en este clima, hay mucha gente dispuesta a abandonar sus derechos con mucha ligereza. Si los internautas no quieren que la red sea libre, no lo será. Estoy bastante seguro de que cuando esto adquiera toda su dimensión la libertad de expresión en la red se verá mermada. He visto a gente derribando sitios web críticos con el Gobierno, el cierre de servicios que permiten el anonimato en la red, y al FBI entrando en los proveedores para instalar una máquina con Carnívoro. Así estamos: o nos levantamos por la libertad o vamos a perderla.

P. ¿Qué recomienda para salvaguardar los derechos?

R. Lo más importante es ser valiente. Hablar libremente y sin pensar en el riesgo; demostrar la libertad propia y resistir el impulso de permitir a los terroristas que nos aterroricen. Su objetivo era meternos en una dinámica que hiciera más fácil al Gobierno explotar el espíritu americano. Hay que decirles que pueden derribar un par de edificios, pero no pueden derribar nuestra libertad.

Reproducido de Ciberpais

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