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Telefónica quiere vender tus datos personales ¿qué precio les pones?


La operadora ha camuflado sus intenciones de vender los datos que generamos en nuestra relación con ella con la excusa de presentar una Inteligencia Artificial que pretende integrar y hacernos más fácil la gestión de todos nuestros dispositivos digitales en el día a día.




*¿Caballo de Troya?*

Sorprende la noticia de la presentación de Aura en el MWC18. Hemos tenido que consultar diversas fuentes para asegurarnos de que en la misma se anunciaban efectivamente dos temas muy diferentes, cuando lo normal es anunciar un producto o servicio concreto y no dos. Por un lado la inteligencia artificial que "haría más fácil" al usuario la gestión de sus dispositivos mediante lenguaje natural y por otro lado tratando de manera muy secundaria la venta de datos del usuario a empresas de Internet sin rubor alguno.

Da la impresión de que Aura es el Caballo de Troya que le "regalan" al usuario, el caramelito que le dan, para que éste no piense demasiado en que van a comercializar descaradamente con los datos que genere por su relación con Telefónica Movistar.

Dejando a un lado la conveniencia o no de gastar millones de euros en un sistema que no aporta nada nuevo salvo la posibilidad de hacer lo mismo que ya hacíamos antes pero ahora con la voz, preocupa bastante el desprecio total y absoluto que muestra la operadora por el derecho a la intimidad y la privacidad de sus clientes.

Se ha dado el pistoletazo de salida para que todo lo que veas en la televisión en la intimidad (?) de tu casa, todo lo que veas o consultes en Internet, tus consumos de datos, tus facturas, tus incidencias y todas las personas con las que te relaciones digitalmente sea de dominio público, si hay alguien dispuesto a pagar por esa información. Y a tenor de las millonarias cifras de las que se habla en relación a la inversión que han tenido que hacer, parece que hay mucha gente dispuesta a pagar por tener todos esos datos. Sólo si hay mucho dinero en juego tendría sentido realizar semejante inversión.

De hecho, uno de los ejemplos paradigmáticos que se ponía de aplicación de esta tecnología era que ahora un banco cualquiera podrá disponer de tus consumos telefónicos habituales o de si has tenido alguna incidencia con alguna factura en particular para decidir si concederte o denegarte un crédito que hayas solicitado. Pero también podría tomar en consideración qué sitios de Internet visitas habitualmente o con qué personas te relacionas en Internet para concederte o no dicho préstamo.

*Promesas incumplidas*

Cuando se hablaba del nuevo proyecto de Cuarta Plataforma sin tener muy claro en qué iba a consistir, se dijo que el usuario podría monetizar sus datos si optaba por aceptar la venta de los mismos a terceras partes. Sin embargo, no hay nada de eso en lo que hemos conocido hoy. Cosa lógica por otra parte: ¿Para qué hacer partícipe a los clientes de esos beneficios si puedes quedarte el 100% de los mismos sin que pase nada?

Pero es que además, a la vista de este artículo, por ejemplo no parece que a ningún usuario le compense vender toda su vida por sólo unos pocos euros, así que la respuesta clara y contundente de todos los clientes de la operadora debería ser un rotundo NO a que comercien con sus datos.

*¿Consentimiento informado?*

Tampoco está muy claro cómo se va a permitir a los clientes de la operadora que se nieguen a la venta de sus datos personales a terceras partes. ¿Se va a enviar una carta debidamente certificada a todos y cada uno de ellos donde tengan que elegir explícitamente si desean venderlos o si desean no venderlos? O como mucho nos tememos y suele ser la práctica habitual, enviaran una carta normal por correo ordinario donde se indique que si no se niegan explícitamente en un plazo de 30 días se da por entendido que consienten en la venta de esos datos?

Por otro lado, si nos negamos a esa venta ¿cómo sabremos que efectivamente no se produce? Cuando dos partes acuerdan un trato importante, es normal que se encuentre presente un notario que dé fe de las acciones que han acordado y las que no, para evitar problemas futuros. En este caso, ¿quién va a ser ese notario? ¿Y cómo nos puede garantizar que esa venta a la que nos negamos no llegue efectivamente a producirse? ¿Tenemos que fiarnos de la buena fe de Telefónica Movistar? Las cosas no funcionan así.

*Y Bruselas...¿qué opina de esto?*

Es sabido lo restrictiva que es la legislación europea en materia de protección de datos así que no parece probable que Bruselas vaya a ver con buenos ojos (y permitir) que una empresa europea se vaya a dedicar a vender alegremente datos personales de ciudadanos europeos a empresas en su mayoría estadounidenses. Por mucho menos ya han impuesto multas millonarias.

En definitiva, a la Asociación de Internautas nos surgen muchas dudas sobre dónde van a ir a parar los datos de los clientes (quieran o no) de esa operadora, aunque lo que no parece dudoso en absoluto es que los usuarios ni siquiera verán un duro por ellos. De hecho, hace tiempo que Telefónica tiene una división específica para el Big Data por lo que ni siquiera podemos saber (pero sí sospechar) si ya están comercializando esos datos o no.

Que levante la mano el primer cliente al que Telefónica le haya consultado si quiere que sus datos sean vendidos. Y que los clientes de la operadora se contesten a sí mismos si desean que toda su vida sea espiada las 24 horas del día a cambio de unas pocas monedas. Y si la respuesta es no, ya saben lo que deben hacer más pronto que tarde, hay muchas operadoras en el mercado.


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