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«Spam» en el buzón, guerra al correo basura


Imagine que cada día le llaman por teléfono (y además, a cobro revertido) para intentar venderle algo, ofrecerle pornografía o incluso para tratar de estafarle mediante el viejo timo de la pirámide. Se enfadaría, ¿verdad? Pues eso mismo, pero por vía «e-mail», es lo que soportan la mayor parte de los poseedores de una dirección de correo electrónico, que son el 85 por ciento de los internautas




Efe -Madrid .-
Los usuarios desperdician regularmente el tiempo borrando de su buzón mensajes sin ningún interés, que no se sabe de dónde vienen y de los que, además, es casi imposible deshacerse. Y cada minuto perdido significa mucho dinero: un reciente estudio de la Comisión Europea ha calculado que el envío de correos electrónicos no solicitados y molestos -práctica denominada «spam»- cuesta anualmente 9.300 millones de dólares a los internautas, teniendo en cuenta tan sólo el tiempo de conexión utilizado para leer y borrar esos mensajes. El organismo europeo estimó que la ingente cantidad de 500 millones de «e-mail» propagandísticos son enviados cada día de modo personalizado sin el consentimiento de los destinatarios.

El «spam» suele contener publicidad más o menos engañosa sobre dietas-milagro, venta «on line» de medicamentos como la Viagra, juegos y casinos virtuales, componentes informáticos sin marca, números 906, explicaciones sobre «cómo hacerse rico en el menor tiempo posible» o simple pornografía, pero nunca ha sido requerido por el usuario. Quien, además, se suele indignar porque la práctica le ha demostrado que sólo sirven para desviar su atención de los mensajes verdaderamente importantes, congestionando su buzón. Además de los internautas, los grandes perjudicados son los proveedores de acceso y los servicios de correo web, pues les cuesta muchísimo dinero luchar contra las empresas que se dedican a enviar estos mensajes. AOL recibió 1.800.000 correos basura de la empresa Cyber Promotions hasta que consiguió una orden judicial para impedirlo. Díaz Ferreira, director de servicios de Ya.com afirma que la lucha «es constante», por el grave problema de costes que supone desperdiciar así el preciado ancho de banda.

El «spam», que incluso puede llegar a bloquear las máquinas que se encargan de distribuir el correo, obliga a los proveedores a elaborar filtros y listas negras con los nombres de las empresas acusadas de enviar basura electrónica cuyos mensajes son vetados. En Mixmail, según explica su responsable, se detectan y bloquean una decena de correos nuevos por semana, cada uno de ellos enviado a cientos de usuarios. Después de recibirlo, los ISP suelen rastrear el mensaje y se ponen en contacto con su proveedor para que la cuenta desde la que ha sido enviado sea cerrada, aunque las empresas dedicadas a este negocio tienen la fea costumbre de disimular su origen suplantando las direcciones de inocentes terceros o de utilizar cuentas promocionales que abandonan en pocas horas por otras similares. Aunque las prácticas de los «spamers» son algunas veces delictivas (por ejemplo, en el caso de envíos de pornografía infantil o de timos) existe un vacío legal sobre el asunto que en nuestro país se va a compensar con la futura ley de comercio electrónico.

Lo que debe y lo que no debe hacer si es víctima

-Qué no hacer

1. Nunca responda al correo basura, pues lo único que conseguirá es confirmar al «spammer» que su dirección es correcta y jamás podrá librarse de él. Si el mensaje le sugiere que llame a un número de teléfono desconfíe más aún, pues probablemente se trate de un 906 o de una carísima llamada al extranjero.

2. Jamás reenvíe el mensaje a sus amigos (o enemigos). Algunas veces se camuflan bajo la apariencia de«una historia real» o leyenda urbana. No crea todo lo que lee en su correo.

3. No bombardee con «e-mail» protesta al emisor, porque puede tratarse de la cuenta de un tercero que no tienen nada que ver con el verdadero remitente. Además, convertirse uno mismo en «spammer» no es la solución.

-Qué hacer

1. Siempre que participe en un foro o en un grupo de noticias, camufle su verdadera dirección, de manera que los robots que utilizan los «spammers» para conseguir listados («spiders») no puedan averiguar su «e-mail» real. Por ejemplo, drodriguez@larazonNOSPAM.es.

2. Escriba al proveedor de acceso del «spammer», que cerrará la cuenta de correo infractora. Es recomendable avisar al propio ISP, para que vete la entrada de correos similares a los demás usuarios.

3. Utilice filtros. Existe un listado en www.kriptopolis.com/jmg/20000620.html

4. Use el ingenioso «truco casero» que propone Gonzalo Álvarez Marañón, de Cesic, en www.iec.csic.es/criptonomaon/spam/trucospam.html.

Reproducido de La Razon

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