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La crispación digital


El entorno digital vive en la crispación desde hace tiempo y las últimas medidas legales parecen acrecentar esta sensación. La industria y los usuarios no tienen claro qué pueden hacer legalmente con la tecnología disponible y se quejan de una legislación que puede bloquear las innovaciones tecnológicas.


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ÀLEX BARNET - 11/04/2006 Barcelona. Servicio especial La Vanguardia - La policía detuvo el sábado a quince personas en diez ciudades españolas y bloqueó 17 páginas web que permitían la descarga gratuita de obras sujetas a derechos de propiedad intelectual. Según informó la policía, obtenían 900.000 euros de beneficios anuales derivados de la publicidad albergada en sus páginas. José Manuel Tourné, de la federación encargada de la defensa de la propiedad intelectual, afirmó a Efe que la industria intelectual española está en una posición "crítica" por culpa de la piratería, al provocar pérdidas en el sector por valor de 1.000 millones de euros anuales, con una caída de un 32% del negocio de la música, un 27% en el del vídeo y el cierre de más de 600 establecimientos de videoclub. Pero desde el otro lado, acaba de aparecer una plataforma común de consumidores y fabricantes contra el canon digital, punto neurálgico de la actual reforma de la ley de Propiedad Intelectual, que discute su sentido y niega su utilidad en temas como la piratería. El abogado Javier de la Cueva, especialista en temas digitales, apunta que la situación actual nace de la criminalización indiscriminada de la tecnología - sin atender a los múltiples usos que tiene- y del choque entre un sistema de distribución de contenidos del siglo XXI y un modelo cultural y económico propio del siglo XIX.

Una quincena de organizaciones - entre ellas Comisiones Obreras, la Asociación de Internautas, Asimelec (organismo patronal que reúne en España a los principales fabricantes de electrónica), la asociación de consumidores Facua y la Asociación de Usuarios de Internet- impulsa la plataforma Todos contra el Canon, que critica de raíz este impuesto digital. La actual reforma legislativa en curso permitirá que el canon con el que ya se grava a los CDy los DVD vírgenes se aplique a nuevos soportes digitales como los reproductores de MP3 y abre la posibilidad a que se extienda a cualquier sistema de almacenamiento o circulación de datos, como discos duros o líneas de banda ancha.

El impacto en el coste de aparatos y soportes, según la Asociación de Internautas, puede llegar al 20% del precio final. Y el impacto industrial de la situación se refleja en las recientes denuncias de la SGAE contra fabricantes de reproductores MP3, entre ellos Apple, exigiendo el pago retroactivo del canon por los aparatos vendidos en los últimos años. Está por ver la interpretación final que la reforma actual hará de temas esenciales como la copia privada, aquella que hace el usuario para su uso y sin fines comerciales. O de temas aún más complejos como las redes de intercambio P2P, bendecidas tecnológicamente por todo el mundo, pero estigmatizadas legalmente ya en bastantes países.

Según la plataforma, las medidas actuales encarecen de forma indiscriminada los productos y servicios y perjudican el desarrollo de la sociedad de la información y la competitividad de la economía. "El canon digital - señala esta organización- es injusto e indiscriminado, porque penaliza a todos los usuarios aun sabiendo que no todos los soportes se usan para grabar contenidos con derechos, ni todos los contenidos generan los mismo derechos, ya que cada vez son más abundantes los que se acogen a licencias copyleft".También recuerda que la tasa crea una imposición múltiple - canon en el aparato, en los contenidos y en los soportes- siempre que el usuario compra legalmente. Y también cuando adquiere un soporte para almacenar contenidos libres de derechos, como sus propias fotos o vídeos.

"El canon, como también se ha demostrado con el canon analógico, no erradica, en ningún caso, la piratería o el top manta,y en algunos casos incluso los incentiva, al incrementar el coste de los soportes, y propiciar que la compra de compactos y servicios de internet sean deslocalizados a otros países que no tienen estos gravámenes", señala la plataforma.