
El comisario europeo de Sociedad de la Información, Erkki Liikanen,
propondrá hoy la apertura de expedientes sancionadores contra cinco Estados
de la Unión Europea por no aplicar correctamente la legislación sobre
telefonía local. Francia y Suecia parecen candidatos a una lista en la que
Holanda y Luxemburgo también podrían figurar. Las operadoras dominantes de
esos países no habían publicado a finales del año pasado la tarifa para
acceso parcial al bucle local, como exige la legislación europea. En el caso
de España, esa oferta tampoco aparece en el informe anual de la Comisión
Europea. Bruselas ya inició en diciembre pasado procedimientos sancionadores
contra Alemania, Grecia y Portugal. Los dos últimos han sido cerrados.
20-03-2002 -
Bernardo de Miguel / BRUSELAS (20-03-2002)
Fuentes comunitarias afirman que se han detectado de nuevo problemas de
competencia en la apertura del llamado bucle local, o último tramo del cable
telefónico que conecta la centralita con el terminal del cliente. El
conflicto surge, esta vez, por la falta de acceso de los nuevos operadores
al receptor de señal que en ocasiones se encuentra en un punto intermedio
entre los dos extremos del bucle local. El alquiler de la línea desde ese
punto es más barato que el tramo entero y puede resultar atractivo para las
operadoras que sólo pretendan ofrecer servicio de Internet.
El séptimo informe anual sobre el mercado de las telecomunicaciones,
publicado por la CE el pasado mes de diciembre, identifica al antiguo
monopolio galo, France Télécom, como una de las compañías que no ha
publicado esa tarifa. Suecia tampoco contaba entonces con ella, aunque la
operadora Telia preveía publicar su oferta en el otoño de 2001.
Fuentes comunitarias se negaron a identificar los países que serán
denunciados. El año pasado, la CE amenazó con expedientar a una decena de
Estados por no aplicar adecuadamente la legislación sobre el bucle local,
cuya apertura a la competencia es obligatoria desde el 1 de enero de 2001.
El anuncio desató una oleada de contactos desde las capitales con el
comisario Erkki Liikanen, quien al final sólo denunció a Alemania, Grecia y
Portugal. En los tres casos, por no publicar tarifas separadas para prestar
sólo el servicio de voz o el de datos.
España reconoció entonces la ausencia de una apertura efectiva del tramo
local, aunque la ministra de Telecomunicaciones, Anna Birulés,
responsabilizó al propio mercado de la situación. A finales de 2001,
Telefónica sólo había procedido a la apertura de cinco líneas locales
Reproducido de CInco Dias
