
En las listas de sitios se encuentran
diseminadas aplicaciones de
fotografía, sistemas operativos,
herramientas de recuperación de
información o navegadores de Internet para PC de hace
más de cinco años
31-03-2002 - ¿Tiene información almacenada en un programa
que ya no se comercializa o que quien lo
desarrollaba ha desaparecido sin dejar ni rastro?
¿Ha perdido las copias de su sistema operativo
(tiene ocho años de antigüedad)?
Tendrá que echar mano de alguna persona que le
preste la aplicación -una difícil coincidencia-,
intentar hallarla en alguna tienda de segunda
mano, probar en las subastas de eBay.com o acudir
a alguna de las crecientes listas que aparecen en
Internet, los autodenominados abandonware,
centenares de páginas (las de juegos predominan
sobre las de aplicaciones) que recogen y facilitan
gratuitamente la descarga de programas y
manuales que ya no se venden o que ya no tienen el
soporte de su creador.
Con la ley en la mano, la vía del software
abandonado infringe los derechos de copyright, que
duran varias decenas de años aunque los hayan
comprado otras compañías. Por este motivo, se han
promovido algunas iniciativas que solicitan a los
fabricantes que faciliten el uso de las viejas
versiones de sistemas operativos y programas sin
obligarles a ningún tipo de soporte ni a pérdida de
derechos.
Las razones para el abandono del software son
variadas. En algunos casos, los competidores
barrieron del mercado al producto en cuestión; en
otros, el fabricante bajó la persiana o, simplemente,
sacó una nueva versión. También ha podido
suceder que haya desaparecido la máquina en la
que le daba vida (Atari, Amiga...) o el soporte en
que era comercializado (discos de 5 1/4 pulgadas).
Las personas que, por ejemplo, continúan usando
ordenadores antiguos (con procesadores 286 y 386 o
algunos modelos de Macintosh), es posible que
hayan perdido los discos originales, pero no tienen
manera de obtener una nueva copia de los
fabricantes.
Según un portavoz de Microsoft, 'conviene aclarar
que los usuarios cuando adquieren un producto de
Microsoft lo que compran, en realidad, es un
derecho de uso, y en el contrato de licencia se
establece que el receptor final de la licencia se
obliga a no transferirla a terceros. En el contrato no
se indica que esta situación se modifique con el
paso del tiempo'.
Los problemas legales se reducen si la empresa ha
dejado de existir y nadie compró los derechos.
Algunos sitios abandonware de juegos han sido
denunciados por la asociación de software digital
interactivo norteamericana (IDSA), que dice perder
miles de millones de dólares por la piratería, en la
que incluye el abandonware.
Contra la dictadura del 'software'
Cuantificar el fenómeno es difícil. Jaime García,
analista senior de IDC España, no cree que esta
tendencia afecte a la cuenta de resultados de los
fabricantes, 'pero sí es el síntoma de que se puede
romper la dictadura del software, de que no siempre
es necesario tener lo último'. En su opinión, que el
abandonware lo estén realizando los particulares
indica algo normal; en cambio, no cree que las
empresas se lancen a esta práctica por la falta de
soporte de este tipo de programas.
Apple es una de las pocas que permite descargarse
vía FTP algunas versiones antiguas. 'Todo el
software debería estar bajo licencia GNU (respeta los
derechos de autor pero permite a cualquiera
evolucionar el programa para mejorarlo', explica
Roc Messeguer, de la ONG Pangea. Considera el
abandonware algo legítimo, ya que los fabricantes de
informáticas, dice, 'se olvidan de los clientes que
han adquirido unos programas y les dejan de dar
soporte. Es como si te compraras un coche y a los
cinco años no encontraras recambios'.
Reproducido de Ciberpaís
