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Los internautas amenazan con denuncias masivas a la ´ley Sinde´


El principal argumento contra la norma se centra en que la implantación de la Comisión de Propiedad Intelectual es inconstitucional porque asume competencias de los jueces




A. ZABALETA LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.- Los internautas ven con recelos la entrada en vigor de la Ley Sinde con el reglamento aprobado por el Consejo de Ministros el pasado viernes, y vaticinan que el sistema que implanta dicha normativa, con la habilitación de una Comisión de Propiedad Intelectual, desbordará los límites establecidos en la Constitución y desatará una avalancha de denuncias.

Es lo que afirma Víctor Domingo Prieto, presidente de la Asociación de Internautas, un colectivo de implantación nacional, que alerta de que "cuando esta Comisión de Propiedad Intelectual dé sus primeros pasos, las denuncias por la inconstitucionalidad de sus decisiones se van a producir de forma inmediata". A su juicio, la aprobación de esta norma "es una confirmación de lo que hizo Ángeles González Sinde [la anterior ministra de Cultura] y se ve que el nuevo ministro va por el mismo camino, que consiste en implantar una ley que nos va a generar una inseguridad jurídica muy importante, como sucedió con el canon digital. Nos retrotraemos a los tiempos de la censura, del dictador".

El presidente del colectivo de internautas explica que "lo que va a hacer esta comisión, que es el problema de fondo por el que estamos en contra de la normativa, es quitar competencias judiciales. Hasta ahora los jueces eran los únicos que podían cerrar medios de comunicación. Son competencias que corresponden a los jueces. Además, la comisión puede caer en persecución e interceptación de comunicaciones electrónicas, que también es competencia de los jueces". Así, "cuando esta comisión entre a dirimir por encima de la autoridad judicial, va a incurrir en cuestiones inconstitucionales".

Tecnología

Por su parte, el jurista Luis Fajardo, especialista en cuestiones relacionadas con Internet, cree que la nueva normativa "persigue una tecnología determinada, la transmisión de ficheros peer to peer [entre terminales], independientemente de su uso. Es como si persigo los cuchillos en general y no me doy cuenta de que entre ellos hay también bisturís".

Para Fajardo, habrá que estudiar con detenimiento el reglamento aprobado el pasado viernes para ver si, efectivamente, incurre en alguna inconstitucionalidad. Pero "lo más grave es que no desarrolla suficientemente lo que se quiere, que es la protección de todos los autores, sino sólo los que están en una industria determinada". Así, "quedan sin protección los autores que se reproducen sus propias obras, que deciden publicar de forma libre. Todos estamos de acuerdo en que no se copie, pero no en que se proteja sólo a la gran industria, sino a la cultura".

Su propuesta, que va más allá de la mera discusión en torno a la Ley Sinde, "es que las entidades de gestión no estén formadas conjuntamente por autores y editores, sino sólo por autores. Es necesario proteger a los autores". El jurista explica que los intereses de este colectivo no siempre coinciden con los de los editores.

Finalmente, Manuel González, director de la Escuela de Ingeniería Informática de la ULPGC, valora bien la normativa y no entiende "por qué el PSOE no lo hizo en su momento". Quiere despejar dudas y posibles malentendidos respecto a las conductas que perseguirá la Ley Sinde. "Una persona normal no tiene nada que temer, la ley no va encaminada a ella. Los que sí se van bloquear son aquellos sitios que hacen negocios con las descargas, se va contra el que está haciendo grandes negocios".

En cuanto a la Comisión de Propiedad Intelectual, González reconoce no creer mucho en esas comisiones. "Dependerá de la composición que tenga y de muchas otras cuestiones", dice.

Sí se alegra de la desaparición del canon digital. "Yo defiendo los derechos de autor, pero creo que es un avance que desaparezca el canon, porque era una monstruosidad que se pagara como si todos fueran delincuentes. Era una injusticia", finaliza.


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