Archivado en Opinion, Privacidad

opinión de lourdes muñoz

La agenda social de los datos


La evaluación de los planes de open data debe responder a estas preguntas: ¿se ha contado con las personas que reutilizan los datos para definir los datos prioritarios? ¿Las personas también puedan aportar datos? ¿Se ha divulgado y formado en cómo usar y para que usar estos datos?




Si tuviéramos que resumir la agenda de la IV Conferencia Internacional Open Data en un tuit sería: ?La reutilización de los datos publicados y el uso de fuentes de datos de distintos orígenes?. Es decir, la interconexión de datos.  Esta es la agenda técnica, que se centra en cómo proseguir la apertura de datos para que esta sea efectiva. Me gustaría, sin embargo, destacar la agenda social de esta conferencia, por qué el uso social de los datos ha sido el detonante de este gran evento.

En la conferencia internacional el uso social de los datos ha tomado la palabra y el objetivo ha sido hallar cómo usar los datos teniendo en cuenta las necesidades sociales: la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades. Un discurso que, en esta conferencia, ha sido liderado por mujeres.

El primer panel central fue una mesa compuesta totalmente por de mujeres. Y a lo largo de las jornadas han sido especialmente ellas, las mujeres (aunque también otros ponentes lo han hecho en sus intervenciones), las que han introducido los temas sociales, como los derechos digitales, la pobreza o el acceso en igualdad de oportunidades.

Una acción en la red

Las mujeres no han tenido una mayor presencia en esta conferencia de forma espontánea o fruto de la causalidad. Hace unos meses, durante la preparación de la conferencia, se produjo una acción en la red reclamando presencia paritaria de mujeres liderada por Mor Rubinstein líder de Open Heroines. Cabe reconocer que la organización reaccionó y se incrementó la presencia de mujeres como ponentes en esta conferencia, de forma que al final se llegó a un 44% de representación entre los speakers en los paneles de la sala principal.

Entre ellas fue Anne Jellema, de la World Wide Web Foundation, la que demandó que se incorpore en las acciones de open data los derechos de las personas. Remarcó que no debemos olvidar que una gran parte del mundo no puede plantearse el open data, sencillamente porque no tiene acceso a internet. Y recordó cuántas personas no tienen libertad de expresión, ni libertad de acceso a Internet. En definitiva, revindicó que el movimiento open data debe incorporar los derechos civiles en su esencia porque ?debemos poner a las personas en el centro del movimiento de los datos abiertos?. ?Si queremos que las personas estén en el centro de este movimiento, tenemos que ser conscientes que los usuario de los datos provienen de un lugar muy concreto del mundo y de sus sociedades, de un sexo concreto??, manifestó Anne Jellema, durante su intervención.

 
 
 
 
La experiencia nos demuestra que muchas de las iniciativas públicas de abrir datos, incluso aquellas con una buena tecnología y una buena usabilidad, no están teniendo la reutilización esperada por parte de la sociedad

?No os despertéis pensando en datos. Despertaos pensando en los alimentos, la seguridad, la educación. El único open data útil es el que mejora la vida de las personas?, apeló por su parte Nnenna Nwakanma, coordinadora africana de la World Wide Web Foundation. De este modo, fue aún más allá de reclamar no sólo derechos civiles, sino también la necesidad de afrontar los retos sociales que tiene la apertura de los datos. Retos sociales que debe incorporar el movimiento open data, para que los datos sirvan para conseguir transformación social.

La reutilización efectiva de los datos por parte de la ciudadanía ha sido el tema central de la agenda. La experiencia nos demuestra que muchas de las iniciativas públicas de abrir datos, incluso aquellas con una buena tecnología y una buena usabilidad, no están teniendo la reutilización esperada por parte de la sociedad.

No se trata, por tanto, sólo de organizar y publicar datasets (conjunto de datos publicados para ser reutilizados). La evaluación de los planes de open data debe preguntarse: ¿se ha contado con las personas que reutilizan los datos para definir los datos prioritarios? ¿Las personas también puedan aportar datos? ¿Se ha divulgado y formado en cómo usar y para que usar estos datos? En definitiva, preguntarse si los planes de open data han contado con la participación de la ciudadanía a lo largo del proceso.

En el lenguaje de la red

Para conseguir una mayor reutilización de los datos, es necesario incorporar la participación de la ciudadanía en los planes open data. La reutilización efectiva de datos pasa por la agenda social y por utilidad social de los datos que se publican.

En el lenguaje de la red, se trata de generar engagement con los datos. Involucrar a la ciudadanía tanto en la producción de datos, como divulgar entre ella cuál es la importancia de estos datos, son requisitos previos para esta implicación ciudadana.

Estoy convencida que la irrupción en la agenda mediática del big data va a provocar una demanda creciente de abrir datos públicos, ya que este debate generará una mayor conciencia en el conjunto de la sociedad sobre el valor de los datos. De los tres componentes del open government, las más reclamadas socialmente han sido la participación y la transparencia. Sin duda, la demanda del open data va a ser creciente.

En definitiva, recordemos que lo importante no son los datos, sino su capacidad de producir cambios. Una agenda social del Open data fruto de la participación y colaboración ciudadana es la que puede hacer realidad los potenciales beneficios del open data.

Lourdes Muñoz en bez.es


pdfprintpmail