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Los pueblos esperan desde hace dos años la sustitución de los teléfonos rurales


Internet no existe en la población rural. España tiene 270.000 líneas TRAC (teléfono rural de acceso celular), unos aparatos que permiten hablar por teléfono, pero no conectar el PC a Internet.




R.C.
Entre los objetivos del plan Info XXI figura la sustitución de los teléfonos rurales por una tecnología que permita la conexión a Internet. La senadora socialista Arnáiz de la Revilla aseguró que desde 1996 no se ha invertido nada en líneas TRAC.

En el documento que presentó el presidente Aznar en enero de 2000 sobre la sociedad de la información se aseguraba: “Es necesario adoptar iniciativas desde la propia Administración para asegurar la disponibilidad de unos accesos de calidad suficiente en las zonas de menor atractivo económico para los operadores (zonas rurales, residenciales o zonas de menor poder adquisitivo), todo ello en unos plazos de tiempo razonables que eviten la aparición de islas de información en las regiones más desarrolladas”.

Catorce meses después, el día 15 de marzo de este año, Anna Birulés dijo en el Senado: “Respecto al plan de sustitución del TRAC, sobre el que se está trabajando en estos momentos, creo que estaré en condiciones de presentarlo después del verano”.

El 19 de noviembre, efectivamente después del verano, la ministra volvía a la misma Cámara. Varios representantes de las comunidades autónomas le preguntaron cómo iba el Trac.

“Si queremos de verdad llevar a toda la sociedad española los beneficios de la sociedad de la información, tenemos que empezar por el sector más depauperado, que es el rural”, dijo el consejero gallego de Educación, Jesús Pérez.

“Tenemos 32.000 unidades de población que son, como sabe usted, la mitad de toda España; hicimos un enorme esfuerzo económico y conseguimos instalar 107.000 teléfonos. En este momento estamos investigando seriamente cómo llevar Internet también a esos teléfonos TRAC, que dan servicio de telefonía y fax, pero no de Internet. Representamos un tercio de los teléfonos que están instalados en toda España. Estamos seguros de que usted nos va a echar una mano”, expuso Pérez. El año pasado, la Dirección General de Telecomunicaciones atendió 3.000 reclamaciones. La sustitución de los TRAC exige inversiones de 100.000 millones de pesetas. La respuesta de la ministra a los buenos deseos del consejero gallego fue la misma que siete meses antes: ”En caso de que todavía no se haya constituido, vamos a formar un grupo de trabajo multilateral en el que participen todos los sectores afectados”

Reproducido de CIberpais

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