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El reglamento ha sido redactado bajo fuertes presiones

Bruselas regula la neutralidad de la red entre ambigüedades y excepciones


La regulación forma parte de diferentes esfuerzos de Bruselas para que el Mercado Único también sea digital La neutralidad tiene implicaciones comerciales y de competencia, pero también de derechos fundamentales Los grandes proveedores de telefonía amenazaron con dejar de invertir en redes si la neutralidad se mantiene




Carlos Hidalgo en Bez.es.- El regulador europeo de comunicaciones electrónicas, BEREC, presenta hoy su Reglamento sobre Neutralidad de la Red en Europa, donde afirma garantizar que los europeos podamos tener igual acceso a los datos. El documento es el resultado de años de discusiones y de una consulta pública. Sin embargo, deja más margen a la ambigüedad que su equivalente estadounidense, tras duras campañas de proveedores de Internet y de activistas.
¿Qué es la neutralidad de la red? Es algo muy sencillo. Se trata de que nuestro proveedor no discrimine, ni entre usuarios, ni entre contenidos a la hora de acceder a Internet. Imaginemos que queremos cambiar de operador de telefonía y que nuestro operador actual no nos dejase acceder a la página de la competencia. O que ésta fuera anormalmente lenta. Pues eso sería una violación de la neutralidad de la red.

Sin embargo, mantener esa neutralidad no ofrece siempre ejemplos tan claros y cada país europeo tiene una regulación diferente, siendo la de Suecia un ejemplo para los expertos en la materia. Dentro del esfuerzo de Bruselas para que el Mercado Único también sea digital, se encomendó al regulador europeo, BEREC, la redacción de un reglamento que fijase unos criterios comunes a toda Europa acerca de lo que es la neutralidad de la red y de qué manera garantizarla.

¿Qué está en juego con la neutralidad?

La neutralidad tiene implicaciones comerciales y de competencia, pero también de derechos fundamentales" ancla="2">primeras cosas en juego si las operadoras pudieran analizar nuestro tráfico para discriminar entre los contenidos es la privacidad. Para poder hacer eso, nuestras comunicaciones por Internet se verían sometidas a la llamada ?Inspección profunda? (DPI/DFI), que es técnicamente muy útil, pero que puede revelar el contenido de nuestras comunicaciones.

Otro de los derechos que dependen de una red neutral es el de la libertad de expresión. Ciertos contenidos y aplicaciones pueden bloquearse o ralentizarse por nuestro operador. Lo que es técnicamente sencillo tiene enormes repercusiones en cuanto a uno de nuestros derechos básicos.

Y, por último, la libre competencia. Internet también supone que anteriores barreras a la distribución han desaparecido. Los contenidos digitales (música, vídeos, juegos, software, libros) ya no dependen de que tengas acceso a su soporte físico, sino sólo de que puedas acceder a la web desde donde descargarlos. El crear una internet ?Premium? de pago favorece a las grandes empresas y obstaculiza una de las características que han convertido a Internet en una herramienta de creación de desarrollo económico.

Por otro lado, el tener Internet ?de primera y de segunda? puede encarecer un servicio que no es precisamente barato para muchos europeos.

¿Qué han venido defendiendo las operadoras?

as operadoras de telefonía y los proveedores de servicios de Internet se quejan de realizan grandes inversiones en infraestructuras (tirando cable, invirtiendo en fibra óptica, poniendo antenas de telefonía móvil) y que empresas como Google, Facebook o Netflix obtienen grandes beneficios a costa de sus infraestructuras, sin que ellos reciban un retorno adecuado. Sin embargo, dicen las empresas de Internet, esa exigencia es injusta, ya que los proveedores de acceso a Internet no realizan las inversiones, la innovación, ni corren los riesgos que corren las empresas tecnológicas. O dicho con un ejemplo: Yahoo! se ha beneficiado enormemente de las infraestructuras de Internet de los proveedores, pero a éstos tampoco les va a afectar nada su caída.

Para aumentar la presión y hacer énfasis en que ellos también invierten, los grandes proveedores de telefonía europeos amenazaron con dejar de invertir en redes de Internet móvil si la neutralidad se mantiene como hasta ahora.

En cierta manera, la pregunta que se plantea es: ¿deben ser las carreteras digitales de peaje?

Qué dice el reglamento

El reglamento publicado hoy defiende, en su artículo 3, párrafo 3, siete prohibiciones a las operadoras para mantener esta neutralidad: no bloquear, no ralentizar, no alterar, no restringir, no interferir, no degradar y no discriminar. Sin embargo, deja un hueco a la libre interpretación, que es ?mientras pueda ofrecerse una gestión razonable del tráfico (de datos en Internet)?.

Hay tres excepciones derivadas de esta ?gestión razonable?, que son: el cumplimiento de otras leyes (sobre todo en casos en los que juez determine que se puede bloquear o monitorizar algo en Internet), la preservación de la integridad de la red y ?medidas de seguridad para gestionar el tráfico evitando congestiones?. Estos dos últimos casos son los que, en teoría, dejan mayor margen para la ambigüedad. Aunque el BEREC insiste en que estas excepciones sólo pueden aplicarse ?durante el tiempo imprescindible?.

Y luego hay una cuarta excepción, que no dice referirse a la red normal, sino a la gestión de ?servicios especializados?, a los que no se aplicarían tampoco estas prohibiciones. Se trata de servicios definidos en el reglamento como ?aquellos servicios optimizados para contenidos específicos, aplicaciones, servicios o una combinación de todos ellos, donde la optimización es necesaria para lograr alcanzar determinados requisitos de dichos contenidos, aplicaciones o servicios, para [ser orecidos con] un nivel de calidad específico?. Esta norma hace temer que las operadoras de telefonía, que están invirtiendo en sus propios servicios de televisión a la carta por streaming o de telefonía por internet, discriminen a empresas que ofrecen ese mismo tipo de servicios por ser sus competidores comerciales.

¿Y las tarifas?

Las tarifas también son una manera de discriminar. Si bien parece que la tarifa plana de la telefonía fija no corre mucho peligro, otra cosa ocurre con la telefonía móvil. Hasta ahora, el Internet móvil se tarifica por el volumen de datos consumidos. Una vez lo excedemos, el acceso a internet de ralentiza o se bloquea.

Lo que piden las operadoras es el llamado Zero Rating, que haya aplicaciones o servicios de su elección que no entren dentro de ese bloqueo, privilegiando su uso al acabarse nuestro volumen de datos. ¿Qué dice el regulador acerca de ello? Que depende y que los reguladores nacionales tendrán que ir aprobando caso por caso, según los criterios técnicos fijados por el reglamento.

En España, este regulador no sería la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC), sino que sería el Ministerio de Industria el encargado de velar por la neutralidad, siendo la CNMC la encargada de sancionar, si fuera necesario ¿Se sienten protegidos?


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