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reclamaciones de telecomunicaciones......sin morir en el intento

Facturación. ¿Cómo viaja mi factura al extranjero sin salir yo de España? (Parte I)


  Este mensaje está destinado a todos aquellos usuarios de telefonía móvil a los que su compañía les haya facturado una llamada realizada desde el extranjero, sin haber salido de territorio de la unión europea, explicando en el mismo los mecanismos técnicos (de forma lo más sencilla posible) por los que se ha podido realizar la conexión a estaciones de telefonía móvil del país extranjero
 






            Las ondas de radio son emisiones de radiación electromagnética que suelen transmitir información desde un aparato denominado transmisor, hasta otro denominado receptor (en algunos casos, pueden ser varios receptores, como en el caso de las emisiones radiofónicas destinadas al público en general).
 
            Desde hace relativamente poco tiempo, existe la denominada telefonía móvil, que se basa en la transmisión y recepción simultánea de ondas de radio en unos terminales móviles, y que permiten la comunicación entre 2 personas que pueden estar en cualquier lugar de España, tan cercanos como a unos portales de distancia, o tan lejanos como uno en Pontevedra y otro en Barcelona.
 
            En el primer caso, sería fácil la comunicación, por estar en la misma localidad, ¿y en el segundo?
 
            En el segundo ya sería más difícil, pues los equipos para cubrir largas distancias son complejos, gastan mucha energía y son enormemente grandes, lo cual los haría poco efectivos como equipos móviles, y además sólo permiten la comunicación entre un par de personas, ¿Qué pasaría cuando tuvieran que comunicarse varios pares de personas a la vez?
 
            Para solucionar este problema, es decir, para evitar que deban usarse aparatos enormes, y para que puedan comunicarse varias personas a la vez, es por lo que se tienden las redes de telefonía móvil, que constan de una serie de repetidores de señal que están enlazados entre sí, y con la red de telefonía fija, de tal manera que mediante una serie de códigos internos cada red de cada compañía sabe dónde está cada equipo de usuario en un momento dado y, de esa forma, sabe cómo encaminar cada llamada realizada, desde el emisor de la misma hasta el receptor
 
            Los repetidores citados anteriormente están dispuestos por todo el territorio español, en nuestro caso, pero también en otros países, formando una especie de panal de abeja, de tal forma que un repetidor estará rodeado de otros 6, de tal forma que, salvo zonas de sombra inevitables, la cobertura de señal de radio no falte nunca para un usuario de una red
 
            Partiendo del hecho de que un terminal de telefonía móvil no tiene mucha potencia y, por tanto, no puede recorrer mucha distancia, se podría decir que España, a efectos del tema del que hablamos sería un gran panel de abejas (aunque en realidad la propagación de los repetidores es en forma de círculos) que hace que cuando un terminal sale de la zona de cobertura de un repetidor entra en la zona de cobertura de otra, permitiendo de esa manera que un usuario pueda establecer una conversación con otro muy lejano y, además, mantenerla mientras está en movimiento
 
              En el centro de cada célula se encuentra una instalación que es el primer eslabón necesario para el funcionamiento de la red: la estación base (o BTS), que está compuesta por una torre equipada con grandes antenas y un pequeño edificio que alberga los equipos necesarios: sistemas de alimentación eléctrica, repetidores, etc.
 
              Cualquiera que sea la célula en la que nos encontremos, nuestro terminal móvil será capaz de
contactar con la estación base, y que le brindará comunicación directa con otros terminales que estén en el radio de influencia de dicha BTS, teniendo dicha BTS la posibilidad de encaminar la llamada hacia otras BTS de la red, que pueden ser celdas vecinas o muy distanciadas, e incluso a a otras redes de otras compañías, que podrán ser móviles o fijas.
 
            El encaminamiento hacia otras redes lo hacen mediante las denominadas MTSO (U estaciones de conmutación), que existe para cada cierto número reducido de estaciones base, normalmente unas 7, para evitar que un grupo de usuarios llamando a la vez pueda saturar dichas estaciones de conmutación, pues bastaría imaginarse que para Madrid capital, o en Barcelona ciudad sólo existiese una MTSO, para imaginarse que el atasco de la red sería monumental a ciertas horas del día.
 
           Por eso, existen MTSO cada cierto número reducido de BTS, para evitar el colapso de la red, estando dichas MTSO unidas entre sí de cierta manera que la entrega de señal al destinatario de la llamada sea lo más eficaz posible.
 
            La disposición de las BTS sobre el territorio dependerá, entre otras cosas, de la cantidad de usuarios que vayan a hacer uso, previsiblemente, de la red en un momento dado, existiendo, por ese motivo, más BTS en las zonas más pobladas o con más obstáculos a la propagación de las ondas de radio, tal y como pueden ser las grandes ciudades (los edificios son un gran obstáculo para la propagación de las ondas por tener numerosos elementos hechos de metal)
 
            Sin embargo, en zonas abiertas, como pueden ser zonas rurales poco habitadas, zonas montañosas poco transitadas, o carreteras transitadas pero en las que la velocidad a la que se circula hace que la transición entre BTS sea muy rápida, y el tiempo que se permanece en el radio de acción de cada una de ellas sea bajo, la densidad de BTS será menor, permitiendo una menor densidad de BTS, un radio de acción mayor y una potencia de la BTS mayor, con el consiguiente ahorro de costes en el despliegue de la red.
 
         También influyen en la propagación de las ondas de radio, además de los obstáculos constructivos como los edificios, ciertos fenómenos meteorológicos y atmosféricos, como pueden ser la reflexión, la refracción, la difracción o la dispersión
 
            Dado que la luz es una onda electromagnética, se explicarán brevemente los fenómenos citados con ejemplos que todo el mundo puede observar y que son fáciles de comprender
 
            La reflexión es un fenómeno de las ondas electromagnéticas que se produce al toparse las ondas con un obstáculo que haga que las ondas se reflejen en ese obstáculo y varíen su trayectoria, tal y como lo hace la luz en un espejo.
 
            En el caso de las ondas de radio, este fenómeno se da habitualmente en las ondas de radio de frecuencia muy inferior a la de la telefonía móvil, y es aprovechado por los radioaficionados para que sus ondas reboten en las capas superiores de la atmósfera y alcanzar, de ese modo, alcanzar una mayor distancia con sus transmisiones.
 
            La refracción es un fenómeno de las ondas electromagnéticas que se produce al toparse las ondas con un medio que haga que dichas ondas varíen su velocidad de transmisión al pasar las ondas de un medio menos denso a uno más denso, o viceversa, pudiendo variar la trayectoria de propagación de las ondas, pudiendo ponerse  como ejemplo de este fenómeno la variación de la velocidad de propagación de la luz al pasar del aire al agua, lo cual puede deformar la visión, por ejemplo, de un submarinista, que puede ver más cerca o de mayor tamaño los objetos que están bajo el agua.
 
            Este fenómeno, junto con el de reflexión, sirven a los radioaficionados para hacer llegar más lejos sus transmisiones
 
         La difracción es el fenómeno según el cual al pasar una onda electromagnética de un medio a otro, dicha onda puede descomponerse en varias frecuencias diferentes, y el mejor ejemplo del mismo sería el paso de un haz de luz blanca a través de una lluvia no muy intensa, que provoca que la luz se descomponga en los colores del arco iris, que son las frecuencias básicas que componen un haz de luz blanca
 
            Este fenómeno provoca que una onda electromagnética se reciba en el terminal de forma defectuosa, con interferencias o, como en el caso de los terminales móviles, de forma entrecortada
 
            La dispersión, por último, es un fenómeno por el cual las ondas electromagnéticas, al pasar a través de un medio pierden fuerza por la influencia de un obstáculo, como puede ser una lluvia o humedad intensa, y como mejor ejemplo, teniendo como onda electromagnética la luz, sería la presencia de neblina, niebla, o lluvia más o menos intensa.
 
            De todos es conocido que no es lo mismo conducir con un día soleado que con uno con lluvia o con niebla intensa, pues el campo de visión se reduce, y a la luz le es más difícil llegar hasta los ojos del conductor.
 
            Para las frecuencias a las que operan las redes de telefonía móvil, la reflexión y la refracción no tienen interés, pues el corto alcance de las emisiones hace que la influencia de los mismos sea prácticamente nulo
 
            El fenómeno de difracción tendría interés para BTS situadas en zonas urbanas, pues podría generar que las transmisiones se escucharan de forma defectuosa.
 
            El más interesante, para los objetivos de este mensaje, será el fenómeno de dispersión, pues para zonas rurales, montañosas y para zonas poco concurridas o zonas costeras, con pocas BTS, es un fenómeno que tiene bastante importancia
 
            Las redes de telefonía móvil en zonas como las citadas en el párrafo anterior se suelen diseñar de acuerdo a unas condiciones meteorológicas dadas en cuanto a frecuencia de tormentas con aparato eléctrico, densidad del aire, pluviometría, humedad relativa……
 
            Teniendo en cuenta que la lluvia, la densidad del aire y la humedad relativa hacen que la propagación sea más difícil, y que el alcance de las transmisiones, tanto de las BTS como de los terminales de usuario sea menor, puede pasar que, a la hora de calcular las redes, un lugar poco poblado tenga mucha neblina, niebla, lluvia o rayos, y en consecuencia se dimensione la red en función de los parámetros atmosféricos habituales y que, bajo esos parámetros habituales, funcione a la perfección.
 
            Pero siempre puede pasar que una alteración climatológica, tal y como que un día no haya neblina, niebla o lluvia, siendo en esos casos cuando la propagación de las ondas de radio mejora sensiblemente y el alcance de las BTS, y de los terminales, aumenta enormemente.
 
            Es como si, con un ejemplo en el que intervenga la luz, nos subimos a un mirador de montaña en el que normalmente hay niebla no muy espesa y se pueden ver las montañas situadas a 2 kilómetros, y nos subimos en un día tan despejado que ni siquiera hay nubes en el cielo, en el que no solo se verían las montañas citadas, sino también las situadas a 15 kilómetros.
 
            En ese último caso, la propagación sería muchísimo mejor y el único límite sería nuestra capacidad visual (en el caso de una BTS o de un terminal, su potencia de transmisión y su alcance)
           
            Y lo que estando en territorio del centro del país puede ser una ventaja (no siempre, pues un exceso de propagación podría ser perjudicial, por producir interferencias en una BTS colindante), en zonas fronterizas como la frontera francesa con Suiza, la frontera polaca con la Federación Rusa o, más interesante para el lector más modesto, las ciudades de Ceuta y Melilla, las poblaciones próximas a la frontera con Andorra o, de forma más habitual, las ciudades costeras de Cádiz, “fronterizas” (con el estrecho como frontera) con Marruecos, puede resultar un grave problema en la factura del afectado.
 
            Un exceso de propagación puede resultar en un mayor alcance de las antenas de, por poner un ejemplo, las ciudades marroquíes de Nador o de Castillejos, próximas a las españolas de Melilla y Ceuta, respectivamente y dicha facilidad de propagación puede hacer que una BTS de las ciudades marroquíes citadas alcance unos 20 - 25 kilómetros, cuando habitualmente sólo alcanza entre 10 y 15, y, lo más importante, un terminal situado en España alcance, en esas circunstancias de propagación, alcance los 15 kilómetros.
 
            Y en ese momento es cuando surge un problema para un usuario español de telefonía móvil, pues en esas condiciones, un terminal situado en terreno español, que normalmente puede alcanzar sólo unos 5 a 7 kilómetros y, por tanto, no podría alcanzar una BTS marroquí, en esas circunstancias si podrá contactar con ella y, por tanto, hacer que el terminal pueda establecer, desde el punto de vista técnico, comunicación con la red de la compañía del país vecino.
 
            Si la casualidad hace que el usuario se encuentre en lo que se denomina “zona de sombra” para las redes móviles españolas, es decir una zona en la que ninguna red española de las disponibles para el usuario tenga cobertura, las probabilidades aumentan exponencialmente, al igual que si el usuario se encuentra en el mar (en un barco velero, por ejemplo), pues dicho adentramiento en el mar disminuye la distancia a la BTS marroquí, y la “zona de sombra” haría que la única opción del terminal sería conectarse con la BTS del otro lado del estrecho
 
            Bastaría que la compañía del usuario español tuviera firmado un convenio de colaboración (roaming) con la compañía marroquí dueño de la BTS del otro lado de la frontera para que lo que es una simple facilidad técnica se convierta en un gran problema en la factura del usuario, pues de esa forma figuraría que cualquier llamada a territorio español se facturara como una llamada realizada desde el extranjero
 
            En el siguiente mensaje sobre este tema se explicará el método legal que debería seguir el usuario afectado para reclamar los importes facturados incorrectamente como llamadas desde el extranjero, y cómo evitar que los usuarios se vean afectados por dicha circunstancia

 

Reproducido de Reclamaciones de telecomunicaciones......sin morir en el intento


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