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CLAVES: Las promesas incumplidas del Info XXI


El plan de acción Info XXI, presentado en enero de 2001 con gran boato por el presidente del Gobierno, José María Aznar, ha resultado un fracaso: dos años después, España figura a la cola de todas las estadísticas sobre implantación de nuevas tecnologías, el porcentaje de internautas está muy alejado de la media europea y una parte importante de los fondos y programas anunciados nunca se han llegado a ejecutar.





Fernando de Luis-Orueta / 5 Días /A título ilustrativo, basta mencionar que en dos años y medio (desde enero de 2001, cuando entró en funcionamiento, hasta mayo de 2003) sólo se ha logrado que el número de internautas crezca desde el 19,8% de la población hasta el 27,4%, según refleja el último Estudio General de Medios. Con ello, la proporción de usuarios se sitúa más de diez puntos por debajo de la media de la Unión Europea, que está en el 40% según datos de la Comisión.

El propio artífice del Info XXI, Josep Piqué (ministro de Industria en 1999, cuando se pergeñó, y actual titular de Ciencia y Tecnología) impulsa ahora del nuevo programa, España.es, que afronta el reto de relanzar en los próximos dos años (2004-2005) la desastrosa situación de la sociedad de la información. El plan anterior sigue vigente hasta final de año; a continuación se repasan sus logros y carencias.

Presupuesto

El Info XXI preveía un gasto total de 4.958 millones de euros entre 2001 y 2003, lo que suponía una inversión media anual de unos 1.660 millones. Además, el plan desglosaba el dinero que debía aportar cada Ministerio. Sin embargo, el Gobierno reconoció que hasta finales de 2002 (segundo de los tres años de planificación) tan sólo se ha ejecutado el 50% de lo previsto.

Infraestructuras

Bajo el epígrafe Factores de éxito y con la apostilla de que sin ellos “ninguna actuación en la sociedad de la información podría alcanzar sus objetivos”, el plan establecía como primer compromiso el desarrollo de las infraestructuras y las redes. Las actuaciones más destacadas eran:

Despliegue de infraestructuras. La banda ancha sigue sin llegar al 69% de los municipios, de acuerdo con las cifras oficiales.

Nuevo sistema de tarifas. Según los datos que maneja la Asociación de Internautas, los precios de conexión por ADSL en España son los más caros de Europa. Además, tras las presiones de Telefónica, Piqué ha descartado incidir directamente en este punto.

Desarrollo de la televisión digital terrestre. Todas las cadenas de ámbito nacional emiten ya en este soporte por imperativo legal, pero sin obtener ningún ingreso y con un ancho de banda que los operadores consideran insuficiente. Además, el número de receptores para estas señales era de tan sólo 10.000 unidades al término del año pasado, según la compañía Avantia, la más importante de ese mercado.

Implantación de la telefonía móvil de tercera generación. La viabilidad de las carísimas licencias de UMTS ha quedado en solfa por las dudas sobre su rentabilidad, agravadas al acumular retraso tras retraso en la puesta en funcionamiento del servicio. El Gobierno se ha visto obligado a reducir ostensiblemente los avales exigidos a los operadores y la compañía Xfera, creada expresamente para competir en este mercado, está inmersa una grave crisis financiera.

Educación

El conglomerado de medidas del Info XXI agrupadas bajo en título de Ejes prioritarios empezaba por la educación. Pero éste es uno de los ámbitos más criticados de la gestión tecnológica del Gobierno. De media, en el curso 2002-2003 ha habido un ordenador por cada 33 alumnos de enseñanza secundaria, cuando en Europa cada computador lo comparten un promedio de 12 estudiantes. El programa creado específicamente para este campo, Internet en la escuela, ha tardado en dar su primer resultado algo más de un año: se estableció abril de 2002 y no ha sido hasta julio de 2003 cuando se ha aprobado la primera compra de equipos, y sólo para centros de Andalucía. El principal escollo es que las autonomías han asumido las competencias educativas, pero el Gobierno elaboró el Info XXI sin contar con ellas. A todo lo anterior, se añade el problema de que la mayoría de los profesores “aún no están preparados” para la sociedad de la información, según admitía recientemente Piqué, a pesar de que existe un programa de formación específico para ellos.

Formación

Junto a la educación, el Info XXI insta al Ejecutivo a promocionar la formación, de manera que se propicie el uso generalizado de la Red. Sin embargo, un informe de la prestigiosa revista The Economist advierte que España está por detrás de sus socios europeos (en penúltima posición) en cuanto a la preparación para el uso de Internet. El plan gubernamental pedía que se enseñara a usar las nuevas tecnologías no sólo en academias sino a través de la Red. Sin embargo, el programa ad hoc (llamado Internet para todos) sólo contempla acciones de formación presencial. Al crearlo, la entonces titular de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, esperaba formar a un millón de personas; sin embargo, el año pasado, tras los primeros diez meses de funcionamiento, terminó con tan sólo 90.000 inscritos.

Administración pública

Los resultados del Info XXI en el ámbito público han sido tan pobres que el Gobierno lanzó un Plan de Choque para el Impulso de la Administración Electrónica en mayo, sin esperar al España.es. El único éxito en este terreno (y posiblemente el más destacado en toda la acción del Gobierno) es la oficina virtual de la Agencia Tributaria, a través de la cual se han tramitado 1,7 millones de declaraciones del último Impuesto sobre la Renta. También es digno de mención el sistema RED, diseñado para agilizar la relación entre las empresas y la Seguridad Social. Fuera de esos dos aspectos puntuales, el Ejecutivo ha sido incapaz de acercar la administración al ciudadano aprovechando las posibilidades que ofrece Internet, como le encargaba el plan. De acuerdo con un reciente estudio de la consultora Accenture, España está en la “adolescencia” del gobierno electrónico y la coloca en el furgón de cola de los países desarrollados.

Comercio electrónico

Uno de los grandes objetivos del Gobierno era el impulso del comercio por Internet. En cambio, las cifras denotan que sigue siendo una de las lacras en el desarrollo de las nuevas tecnologías en España. Según el último estudio de la Asociación de Comercio Electrónico, sólo un 7,3% de los españoles mayores de 14 años realizó alguna compra por Internet en 2002. Esa cifra es supera con mucho la de años precedentes, pero la propia organización reconoce que es todavía muy baja. En el denominado e-commerce despuntan dos iniciativas.

Ley de Servicios de la Sociedad de la información y de Comercio Electrónico (LSSI). Pensada en principio para trasponer al ordenamiento español una directiva europea sobre esta materia, el texto terminó por regular de forma genérica el uso de la Red. El Gobierno fue incapaz de llegar a un acuerdo con los grandes partidos de la oposición y la sacó adelante con los votos de su grupo, CiU y Colación Canaria. Desde que se presentó el proyecto, recibió un aluvión de críticas al indicar con suma ambigüedad que “la autoridad competente” podrá clausurar una web si lo estima oportuno, lo que para muchos abre una vía a la censura en Internet. Además, las compañías que desarrollan su negocio en Internet critican que el texto está pensado para el comercio tradicional, ignorando sus peculiaridades. Ciencia y Tecnología elabora el reglamento que desarrolla la ley y que, según Piqué, aclarará las dudas iniciales y se centrará únicamente en el aspecto comercial.

Programa Arte/Pyme II. Está destinado a facilitar el desarrollo del comercio electrónico entre las pequeñas y medianas empresas. Hasta ahora, unos 150 proyectos han recibido el visto bueno y, por tanto, una subvención para su desarrollo.

Creación de empleo

El plan contemplaba varias medidas en el ámbito laboral entre las que destacaba el fomento del teletrabajo, muy en particular para los discapacitados. Para ello, encargaba a la Fundación para la Formación Continua (Forcem) que desarrollara programas para la educación de los trabajadores, algo que nunca se ha llegado a producir, según fuentes del propio organismo.

Incremento de I+D

En el ámbito de la innovación, independientemente de los planes específicos de I+D del Gobierno, el plan digital del Ejecutivo mencionaba varias acciones sectoriales con desigual resultado. El más destacable es la Red Iris 2, que conecta a los centros educativos entre sí: aunque en este periodo apenas ha crecido el número de universidades y centros de investigación (hay unos 260 frente a los 250 de hace tres años), sí ha mejorado notablemente su capacidad.

Sanidad

En el marco del Info XXI, el Ministerio de Sanidad anunció en mayo de 2001 la creación de un programa llamado Salud en la Red que permitiría a los ciudadanos concertar cita con su médico a través de la Internet. Los trabajos iban a durar doce meses, según la entonces titular del departamento, Celia Villalobos; han pasado 26 y sigue “en fase de pilotaje”, según figura en la documentación oficial. Medio ambiente El Info XXI encarga la creación de sistemas de información medioambiental, que han sido desarrollados por las comunidades autónomas. El Ministerio de Medio ambiente ha establecido el portal Hispagua, con lo que cumple la previsión de establecer un sistema de información hidrológica.

Cultura

El último gran eje del proyecto digital del Ejecutivo era aprovechar Internet para potenciar la cultura española. De las grandes iniciativas previstas sólo se ha concretado una: el pasado junio se presentó el programa Patrimonio.es que tiene por objetivo la digitalización del patrimonio histórico español para conservarlo y difundirlo. La accesibilidad a bases de datos de libros (a través del Centro de Fomento del Libro y la Lectura), cine (por medio del Instituto de la Cinematografía y las Artes del Audiovisual), o tesis doctorales leídas en España (el Programa Teseo del Ministerio Educación), aunque se mencionaban en el plan, ya se había desarrollado con anterioridad.


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