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Tras el 'feo' y el 'bueno', llega el 'malo' a Ciencia y Tecnología


El ministerio de Ciencia y Tecnología suma tres ministros en sus tres años de existencia. Su primer titular, Anna Birulés, fue el patito feo: sin perfil político y sometida a los dictados anti inflacionistas de Economía, naufragó en la crisis de las telecos.





Estrecho de Banda para Finanzas.com .- Después llegó Josep Piqué, el bueno; en quince meses comprometió aquello que el sector quiso pedirle y se marchó a Cataluña con los deberes pendientes.

Esta semana se ha estrenado Juan Costa con una desabrida comparecencia en el Congreso de los Diputados. El tercero, tiene todas las trazas de querer ser el malo de esta película.

El nuevo ministro de Ciencia y Tecnología, Juan Costa, ha acudido al Congreso de los Diputados esta semana a informar a sus señorías sobre los planes que prevé ejecutar en los seis meses escasos que le quedan al frente de su recién estrenada responsabilidad, antes de que las elecciones generales de marzo den por finiquitada la legislatura.

Lo que en principio se preveía un acto meramente protocolario se convirtió en una pelea de gallos. La intervención inicial del antiguo secretario de Hacienda fue tan sobria, que a sus interlocutores les pareció realmente escasa.

En 30 minutos repasó aquellas tareas que quebraron la cabeza de sus antecesores y que Costa aseguró poder resolver en menos de dos trimestres.

¿CUÁL SERA LA 'OBRA' DE COSTA?

A saber. Publicar los reglamentos de la nueva Ley General del Telecomunicaciones, lo que hará antes de febrero. Poner en práctica el sistema de precios regulados de Telefónica para 2004, de manera que la mejora de los ingresos de las empresas se traduzca en una mayor inversión en redes.

Impulsar el desarrollo de los servicios de banda ancha, especialmente el ADSL, comprometiendo 60 millones de euros para financiar el equipamiento de particulares y pymes.

Gastar la partida íntegra dedicada al programa "Internet en la escuela". La segunda fase de este proyecto recibe un incremento en su financiación del 17% en los Presupuestos de 2004 y se plantea ayudar a 140.000 profesores a comprar y aprender a utilizar un ordenador portátil.

Para finalizar, asegura sentirse con fuerza para enderezar la situación de la televisión digital terrestre (TDT); afirma que completará la asignación de frecuencias a los radiodifusores de ámbito local en el plazo legal que finaliza el 31 de marzo, y promete seguir trabajando para alcanzar antes de diciembre el pacto con el sector que permita sacar del actual atolladero a la llamada televisión del futuro.

SE APUESTA POR UN MANDATO 'BREVE' E INSUSTANCIAL

De acuerdo con el guión habitual en este tipo de comparecencias, los portavoces de la oposición dan la bienvenida al nuevo ministro y le desean suerte, aunque le advierten que no podrán otorgarle los 100 días de gracia, ya que lo exiguo de su mandato apenas excede de este plazo de cortesía.

Uno tras otro, los portavoces del Bloque Nacionalista Gallego, de Convergencia i Unió, de Izquierda Unida y del Partido Socialista Obrero Español, van recordando a Juan Costa aquellos "temas de máxima actualidad" a los que "ni siquiera ha hecho alusión", con lo que, a su juicio, el nuevo ministro no solo tendrá un mandato breve, sino también insustancial.

Le recriminan, por ejemplo, no haber explicado la política industrial que piensa aplicar a sectores tecnológicos en plena crisis, con cierre de empresas y eliminación de miles de puestos de trabajo, como los de fabricación de equipos de telecomunicaciones, los medios de comunicación audiovisuales o el de las compañías relacionadas con los negocios de Internet.

Le piden que se pronuncie sobre las críticas que recibe su departamento por dedicar a programas de armamento militar el 34,3% de los créditos diseñados para dar apoyo a la investigación. Le acusan de haber bendecido, como primer acto de su mandato, una reforma de los precios regulados de Telefónica que vuelve a subir la cuota de abono, con lo que "de nuevo, pagan más aquellos que menos utilizan los servicios".

UNA COMPARECENCIA TORMENTOSA

Le exigen que sea realista y adecue sus actuaciones a la evidencia que denuncian los datos y que colocan a España en la cola de los países europeos en relación con el acceso a la Sociedad de la Información.

A Juan Costa no le gustan las críticas que recibe de sus adversarios políticos, y en el turno de réplica, asegura sentirse "decepcionado" por la "falta de propuestas constructivas alternativas" que aprecia en los bancos de la oposición.

Tras un breve rifi-rafe dialéctico que aprovecha para espetar a sus interlocutores que ni pide, ni necesita de los 100 días de cortesía, da por finalizada la comparecencia. A la salida, uno de los diputados a los que ha dejado plantado comenta : "Para lo que a éste le queda en el convento, va y evacua dentro". Bueno, el verbo que utilizó fue más directo.


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