ADSL, RDSI... crecen la oferta y la confusión


Hace casi un año. El 23 de junio de 2000, el Gobierno promulgaba una orden ministerial en la que ponía fecha de inicio a la liberalización del bucle o llamada local: el 31 de diciembre de 2000. Con ella se daba por finalizado el proceso de liberalización de las telecomunicaciones en España. Pero, como explica Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas , “no se hizo una planificación estratégica de sus consecuencias a la hora de asegurar a todos los españoles el acceso universal a estas telecomunicaciones”.




El Gobierno concedió más de 40 licencias que permitían el establecimiento de redes de telecomunicaciones y estableció las tasas pertinentes. Pero, en opinión del presidente de la AI, “luego se ha desentendido del tema, dejando que las operadoras extiendan sus redes al ritmo que quieran”. Y añade: “El problema se ha trasladado también a los ayuntamientos, que deben tramitar por su cuenta y riesgo convenios con las distintas operadoras, sin que haya un espíritu de coordinación”.

De hecho, de los diversos accesos a Internet presentes en el mercado, tan sólo el servicio ADSL está regulado por orden ministerial (BOE, marzo de 1999). Este servicio, que iba a traer la tarifa plana en España, lo disfrutan en la actualidad apenas 100.000 españoles –Telefónica, que tiene un 95% de cuota de mercado, aspira aspira a extender el ADSL a un millón de hogares y empresas para el 2003–.

Todos los demás servicios de acceso están completamente desregularizados. Y los internautas españoles, indefensos a la hora de reclamar unos mínimos de calidad en los servicios recibidos.

Así las cosas, lo que sí está asegurada es la confusión del usuario final que desea acceder a Internet. El número de cuestiones parece interminable: conexiones gratuitas, tarifa plana, distintas velocidades, precios y servicios para tecnologías tan diversas como RDSI, ADSL, cable o satélite. Y la oferta comienza a ser abrumadora. Éstas son las opciones existentes:

RTC. La vieja Red Telefónica Convencional (RTC), en combinación con el módem de 56 Kbps (Kbits por segundo), era hasta hace poco el único medio asequible para acceder a la Red.

La bajada de precio de estos dispositivos y, sobre todo, la llegada de los ISPs gratuitos y de la tarifa plana, impulsaron el crecimiento del número de usuarios. Pero estos siguen tiñendo de desesperación sus visitas a la Red. Y es que las conexiones gratuitas no son ninguna panacea. La saturación de clientes obliga a estar colgado de la línea telefónica durante horas, en perjuicio de su rentabilidad.

En cuanto a la tarifa plana, ésta hace honor a su nombre sólo desde las seis de la tarde hasta las ocho de la mañana. Durante el resto del día, conviene seguir mirando el reloj para evitar sorpresas en la factura del teléfono.

Si lo que el usuario precisa es una vía de conexión a Internet algo superior a la analógica convencional, una buena opción es el RDSI. Pero el ancho de banda ofrecido aún es insuficiente para disfrutar con la calidad necesaria de aplicaciones de audio y vídeo a través de Internet.

RDSI. La Red Digital de Servicios Integrados es una evolución de las líneas de cobre, analógicas. Su principal diferencia y ventaja es que modula la señal digitalmente, obteniendo una transmisión más eficiente. Así, es capaz de alcanzar velocidades de 64 Kbits por segundo. Además, las líneas RDSI disponen de dos canales de comunicación independientes para voz y datos. De modo que no es necesario renunciar al teléfono mientras se navega.

Esta opción iba dirigida fundamentalmente, en un principio, a empresas. Pero está cada vez más presente en el sector residencial debido a la bajada que han experimentado los precios tanto del servicio como de los módems y teléfonos necesarios.

Hasta la fecha, el servicio RDSI en España no es compatible con ADSL. Aunque tecnológicamente la convivencia es posible, con lo que antes o después llegará.

Si decide contratarlo, lo primero que necesitará es que le instalen en casa la línea RDSI, algo que de momento sólo puede hacer Telefónica. El alta le costará 28.000 pesetas si es la primera línea que instala y 14.438 pesetas si ya dispone de otra o quiere sustituir la analógica, mientras que el mantenimiento mensual asciende a 3.800 pesetas. Una vez disponga de la línea, estará en condiciones de contratar el servicio con cualquier ISP que lo oferte. Por último, puntualizar que existen varios tipos de acceso dentro de esta modalidad: los básicos, de los que hemos venido hablando, con dos canales más otro dedicado a la señalización, y los primarios, que aportan una capacidad muy superior (30 canales de conexión y uno de señalización).

CABLE. Internet, telefonía y televisión por la misma línea, en una sola factura y a un precio asequible. La llegada de la fibra óptica ha supuesto una revolución en cuanto a prestación de servicios, dado que la capacidad de esta infraestructura es mucho mayor que la de las redes convencionales. Los habitantes de las grandes ciudades llevan tiempo observando cómo las distintas compañías de cable abren y cierran zanjas para instalar complejas redes que, aunque no llegan hasta las puertas de los edificios, sí se aproximan mucho.

Casi todas ofrecen diferentes tarifas en función del ancho de banda que el usuario negocie y del tráfico que genere. La propia compañía instalará en casa del cliente un cable módem que se conecta a la tarjeta de red Ethernet.

El principal inconveniente que presenta esta opción es su escasa cobertura actual. En cumplimiento de la Ley de Telecomunicaciones por Cable (2), en cada demarcación tienen la concesión del servicio un operador de cable y Telefónica. Pero en la práctica algunas zonas han quedado desiertas y en otras muchas las compañías adjudicatarias apenas acometen las inversiones necesarias. En la mayoría de los casos cable y ADSL se retrasa en las mismas zonas, las menos favorecidas económicamente.

En el sitio web del Ministerio de Ciencia y Tecnología es posible consultar a qué demarcación corresponde cada municipio, así como las empresas que prestan o van a prestar el servicio.

TECNOLOGÍA PUNTA

Oferta satelital en España

El acceso vía satélite es otro de los servicios de banda ancha que podemos encontrar en nuestro país. Originariamente, ha consistido en un sistema de comunicación unidireccional: el satélite solamente es capaz de ofrecer un flujo de datos descendente, hacia el usuario final y no al revés. Esto implica que las peticiones ascendentes se tienen que hacer a través de una conexión vía módem, como las tradicionales. Aunque actualmente es posible disfrutar de enlaces bidireccionales, la tecnología necesaria para implementarlas es extremadamente cara.

En España hay ya dos compañías que ofrecen este servicio sirviéndose para ello del mismo satélite, el Astra: EOL y Satnode. La primera realiza el trasvase de datos a través de un proxy, pudiendo dar tasas de transmisión de hasta 50 Kbytes por segundo. Su coste es de 2.582 pesetas al mes y la contratación gratuita. La segunda se sirve de una técnica similar a la utilizada por las redes privadas virtuales, que asignan una dirección IP estática para gestionar las transferencias. Satnode llega a ofrecer velocidades de hasta 537 Kbytes por segundo. El alta es gratis y la mensualidad asciende a 9.650 pesetas.

BANDA ANCHA

ADSL, la estrella más criticada

La verdadera tarifa plana iba a venir a este país de la mano de la Asymmetric Digital Subscriber Line (ADSL o Línea Digital Asimétrica de Abonado), una tecnología capaz de alcanzar hasta 2Mbits por segundo. Con ella es posible permanecer conectados a Internet las 24 horas del día pagando una cantidad mensual establecida por el ISP elegido.

ADSL permite, además, dedicar a cada usuario su propio ancho de banda, a diferencia de las tecnologías de medio compartido, como el cable, con las que los recursos disponibles se reparten entre los usuarios conectados en cada momento.

Esto, unido a que es un servicio disponible permanentemente que no precisa de marcaciones o indicaciones al sistema, así como a la posibilidad de estar conectados y seguir localizables telefónicamente y a que es una tarifa plana de verdad, hace de esta tecnología una opción realmente atractiva, aunque no exenta de inconvenientes.

Entre ellos, la necesidad de adaptar la línea telefónica y una cobertura del servicio que deja bastante que desear.

Para adaptar la línea, es necesario un filtro o splitter que instala la compañía telefónica y un módem especial o adaptador ADSL. Pero, previamente, hay que asegurarse de que la centralita telefónica que corresponde a cada usuario está preparada para soportar esta tecnología. Es posible consultar este dato en la página web del Ministerio de Ciencia y Tecnología ; sólo hay que pinchar en la opción busque la demarcación ADSL de su teléfono fijo e introducir el número.

Suponiendo que no haya problemas en este sentido, ya se puede solicitar el servicio directamente a cualquiera de los ISPs que lo ofertan, entre los que se encuentran Arrakis, Terra, EresMas, Idecnet o Jazztel (en Madrid y Barcelona).

Sin embargo, aunque muchos lo ofrezcan, el gran dominador es Telefónica que ya ha instalado más de 100.000 líneas ADSL y cuenta con más del 95% de cuota de mercado. Su intención es llegar a un millón de empresas y hogares para 2003. Para competir con ella, sólo BT Tel dispone de una red ADSL completa. El resto se limita a realquilar las redes desplegadas por estas dos compañías para proveer el servicio.

De ahí que cada vez que surge un problema las reclamaciones pasen de mesa en mesa y se presenten a solucionarlo técnicos de distintas empresas. Problemas que no son precisamente hechos aislados. Tanto Telefónica Data (por cuyas manos pasa necesariamente el acceso) como Terra son víctimas de las más amargas críticas por parte de cientos de abonados contentos con la tecnología pero decepcionados con su servicio. Además, el teléfono de asistencia técnica es un 902, con lo que las reclamaciones le terminan saliendo bien caras... al usuario.

Reproducido de Ariadna - El Mundo

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