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El Sr. Farré, la SGAE, y la Cultura de la Imposición


Desde hace mucho tiempo es público y notorio el afán de la SGAE de recaudar, recaudar, y recaudar (sea por obras sobre las que gestionan los derechos o no).




Los ejemplos son múltiples, desde los ya conocidos emisoras de TV, de radio, fiestas locales (el 7% en fiestas patronales de Vigo, o más de 1800 euros por día festivo en Elche), conciertos (incluso el 10% en conciertos benéficos o gratuitos), bares, restaurantes, trenes, aviones, autobuses, mítines políticos, bailes de pensionistas, escáneres, fotocopiadoras, grabadoras de casette, de VHS, de CD, de DVD, cintas vírgenes de esos mismos soportes (aunque no cumplan con el requisito que establece la ley de "equipos, aparatos y materiales idóneos para realizar dicha reproducción", o de que "no será de aplicación a los programas de ordenador"), hasta los menos difundidos (bodas, a más de 100 euros por cada una, bautizos, comuniones, marchas procesionales, o los más de 1600 euros por la banda en el partido de fútbol).

Lo que es más, este afán va en aumento (por ejemplo, los más de 1800 euros por día festivo en Elche, se convertirán en el año 2008 en más de 6000 euros). Y no sólo aumentando los importes, sino aumentando los "soportes" por los que cobran, como la propuesta de cobrar un canon a los discos duros (lo que hoy en día sería cobrarles a los teléfonos móviles, las PDA, los coches, algunos relojes, etc, etc, incluso como he comentado en alguna ocasión, los microondas programables llevan disco duro, y por ello pagarían canon ... o sea que ¡le pagaríamos a la SGAE por calentar el pollo!), las bibliotecas, y lo que se les ocurra (no quiero darles ideas, pero TODO es susceptible de albergar la obra creada por otro, desde una copa -obra: cocktail- o plato -obra: receta-, hasta un papel, la memoria humana, etc).

Pero si por lo menos se quedarán en esto, en "cobro y me quedo una parte (por lo menos el 15'6%, o sea unos 42 millones de euros si no me equivoco) porque la ley me lo permite, los ciudadanos no se quejan, y me sale de los -------".Pero no, no les vale con eso. Ellos quieren manipular a la opinión pública y a los políticos (y con un presupuesto de unos 5 millones de euros en tres años dedicado a ello, no creo que tengan problema). Y para eso necesitan argumentaciones.
Dichas argumentaciones son de dos tipos: las de las cifras y las ético / moral / legal.

La manipulaciones de cifras son las típicas de la industria discográfica, que pese al aumento del 5'2% en sus resultados (los cual sólo consideran "razonablemente buenos", pese a que es más del doble del resto de la economía nacional, se nota que no han de competir de verdad), es incapaz de admitir que si todos los conceptos suben (sobretodo conciertos 9'3%, comunicación pública 10'7%, radiodifusión 1'8%, y copia privada 96%) excepto venta de discos (-7'6%), será porque el compartir música online ayuda al consumo musical, solo que en vez de consumirlo "enlatado" en discos, se consume de otras maneras (como demuestran diversos estudios, como el famoso estudio de dos profesores de las Universidades de Harvard y Carolina del Norte).

Pero, no es esto lo peor. Existen cosas mucho más graves que el que se intente exprimir a los ciudadanospor acceder a la cultura. El problema verdadero es la hipocresía, la mentira, la manipulación, la intimidación ... o lo que he bautizado como "Cultura de la Imposición".

La "Cultura de la Imposición" la demuestra la SGAE constantemente. Veamos múltiples ejemplos:

- Más del 90% de los asociados a la SGAE no pueden votar (como denuncia Nacho Escolar, o reconoce la propia SGAE). Pero lo que es aun peor, su ex-director de la Oficina para la Defensa de la Propiedad Intelectual, Pedro Farré López, encuentra esto normal y "democrático": "Esto es normal. En cualquier sociedad no todos los miembros tienen el mismo número de votos".

- En esa misma entrevista dice el Sr. Farré: "En este verano lo que les invitaría a nuestros amigos internautas es leer alguna novela o poesía antes que leer la Ley de Propiedad Intelectual". Eso quiesieran ellos, ser los únicos que conociesen e interpretasen la ley. Y lo intentan, publicando artículos como el tristemente famoso "La defensa de la propiedad intelectual frente a la piratería" (presuntamente pirateado de la Editorial Aranzadi en la web de la Asociación de Compositores y Autores de Música ACAM), para intentar imponer su visión torticera de las cosas frente a organismos sesgados y partidistas como la Subcomisión para el el estudio de medidas contra la piratería en bienes y derechos protegidos por la propiedad intelectual. En este artículo en cuestión, el Sr. Farré tiene la desfachatez de emitir una doctrina legal con respecto a una posible ilegalidad de las redes P2P (ilegalidad que había rechazado en la entrevista anteriormente mencionada) basada totalmente en su desconocimiento tecnológico de dichas redes (como puse de manifiesto la semana pasada en mi conferencia sobre la legalidad de las redes P2P impartida en el Palacio de los Deportes de Murcia).

- En otra entrevista, el Sr. Farré da muchas más muestras de esa "Cultura de la Imposición", como decir que "Debemos concienciar a los usuarios de Internet de que lo creado por alguien (aunque sea un bien inmaterial, como lo es toda creación intelectual) tiene un valor (porque es el fruto de un esfuerzo personal) y no puede ser libre y gratuitamente utilizado por cualquiera", lo cual imposibilita el regalar, el compartir, las licencias Creative Commons, la GPL, el Software Libre, etc, etc. ¿Ese es el mundo en el que quieren que vivamos, un mundo donde no se pueda compartir, donde no haya libertad? También justifica en dicha entrevista situaciones tan mafiosas como cobrar el canon en un concierto a los músicos (autores / intérpretes) que tocan su propia música, para luego devolvérselo (habiéndose quedado con la mordida del 15'6%), o posiciones tan fascistas como la del Gobierno Francés obligando a los proveedores de acceso a cortar el servicio a quien descargue música de pago (sin proceso judicial, garantías, ¡nada!), y explica la disposición legal de que sólo quien ellos digan se librará de pagar el canon sobre soportes de grabación. Además hace caso omiso de las preguntas que atentan contra su "mensaje único" (como que muchos pagamos un canon por copia privada, cuando lo que copiamos son archivos generados por nosotros mismos como fotografías, escritos, etc, o como que la mayoría de múscos gana más por conciertos que por ventas, o respondiendo que la relación de la SGAE con el gobierno es de "respeto mútuo y mútua colaboración", sin dar ningún dato ni explicación).

- Es casi imposible editar un disco en este país sin estar afiliado a la SGAE.

- Pese a que la SGAE representa (como máximo) al 40% de artistas españoles (y eso sería contando sólo a los que entran en el circuito comercial, que ni muchísimo menos son más artistas que los que regalan sus obras, o se niegan a entrar en ese circuito que coharta la libre expresión), lo cual significa que ¡el 4% de los artistas (los que tienen derecho a voto en la SGAE) dictaminan lo que el otro 96% tiene que hacer!

Desde artistas superventas como Robbie Williams, hasta cantautores desconocidos como ACE, son muchísimos los artistas y creadores que encuentran este sistema (de oligopolio de distribución, de persecución de los que comparten, de suciedades de gestión mafiosas, etc) inaceptable. Sin embargo tienen la desfachatez de "venderse" como "defensores de los artistas",a la vez que insultan a aquellos que se oponen a sus métodos.

- A sus miembros les dicen lo que tiene que hacer y decir. Como ejemplo valga este valiente artículo de Dead Capo en el que se narra una reciente reunión de varios miembros (escogidos a dedo: Alejandro Sanz, La Oreja de Van Gogh, Café Quijano, Amaral, Alex Ubago, Mago de Oz, Estopa, Andy o Lucas, David Bisbal...) de la SGAE con el Presidente Zapatero para rogarle de modo demagógico "La música se muere, ayudanos" (pues si un incremento de más del 5% anual, en épocas de crisis,es estar muriéndose, quizá deberían de darle a ellos la gestión de Izar, en vez de tener que reconvertirla porque los americanos nos hallan retirado el mayor contrato que han tenido los astilleros gracias a que ZP decidió retirar las tropas de Irak sin comentarlo con sus, por desgracia, aliados). Para esa reunión Teddy Bautista y Luis Cobos (dos de los máximos resposables de la SGAE) les dijeron a sus participantes lo que podían y no podían decir. Represión, censura y pensamiento único. Según Umberto Eco en Eternal Fascism: Fourteen Ways of Looking at a Blackshirt esto tiene un nombre: Fascismo.

Podría seguir y seguir con ejmplo tras ejemplo, pero creo que ha quedado claro que existe un problema de unilateralismo por su parte, y así nunca se resolverá un debate que tarde o temprano estallará (si no lo ha hecho ya).

Quizá la solución sea el buscar respuestas igual de unilaterales que ellos (yo por mi parte estoy terminando un extenso artículo titulado "Gratis y ganando dinero" con el que pretendo derribar las bases de lo que se ha dado en llamar hasta ahora "Propiedad Intelectual" e "Industria Cultural", para establecer las bases de una alternativa viable y libre a la difusión de la cultura que nos beneficie a todos). Quizá incluso esas respuestas unilaterales las debamos de dar al propio sistema político de Democracia Representativa que tantos abusos e injusticias permite (DemocraciaDirecta.net).

Artículo de Jorge Cortell http://jorge.cortell.net

NOTA DE LA ASOCIACIÓN.-

Nosotros vemos $$$$ donde pone SGAE, porque utilizamos IGNORER

ARTICIPA EN LA CAMPAÑA CONTRA EL CANON DE LOS CDs y DVDs



...Es como un cuento perverso en el que los poetas atracan a su pueblo, los cantantes llaman piratas o pendejos electrónicos a los ciudadanos honestos, los músicos cambian sus instrumentos por calculadoras y a los autores les inspira la letra de las leyes y de los reglamentos para aplicar tasas. Una verdadera pesadilla, para salir de la cual basta con abrir los ojos y no dejarse engañar.

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